Etimológicamente deseo significa "la ausencia del astro". Cuando el astro deja de iluminarnos, su falta provoca en nosotros un impulso de busqueda. Esa búsqueda nos mueve. Nos mueve toda la vida.
Yo creo que coleccionar es algo humanamente necesario. Hasta el desorden que producen a veces las colecciones son parte de esa necesidad de tejer un nido alrededor de uno, es un como un exoesqueleto, un caparazón de objetos con los que nos identificamos de un modo u otro. Y cada tanto tenemos también la necesidad de depurar, de llenar grandes bolsas de basura, en las cuales se irán algunas cosas que echaremos de menos.
¿La señal tiene música también? Sería estupendo que así fuera, es excelente.
Me parece el mito de Galatea, un sueño de todos los creadores, un conjuro contra la soledad. Una alucinación que a veces comparto
