Disfruta hoy, es más tarde de lo que crees.
Proverbio chino
En cada uno de nosotros se manifiesta un gran potencial, producto de toda esa información genética que traemos por generaciones, un potencial que debemos saber aprovechar mientras se nos da la oportunidad de permanecer en esta dimensión. En nuestro Yo interno descansa una gran gama de información que nos permite entender al mundo y sobre todo interpretar su razón de ser y la nuestra
Muchos no lo usan porque no han vislumbrado la relevancia y el alcance de lo que se manifiesta en nuestro interior, en saber activar ese potencial que puede proporcionarnos la información precisa par a desempeñar nuestros roles en esta oportunidad que se nos ha dado de vivir.
Muchos interpretan la justificación del diálogo interno de acuerdo a sus percepciones e interés. Lo importante ,es adentrarse en él y determinar de acuerdo a la opinión que aportan quienes se han compenetrado en lo que encierra y seleccionar aquellas informaciones que nos ayuden a activar el nuestro.
No podemos desperdiciar el tiempo que se nos ha concedido de estar y con un verdadero autoconocimiento de nuestras debilidades y fortalezas, podemos usar adecuadamente ese diálogo interno que nos colabore en pro de saber aprovechar nuestra vida.
Tal como hace referencia Eldon Taylor, con el uso correcto del diálogo interno se puede:
1) cambiar el nivel de responsabilidad que tenemos de nuestra participación en el mundo
2) darnos el poder de auto-creencias dinámicas y prácticas;
3) darnos habilidades específicas;
4) proveernos con un espejo interior de auto-diálogo que refuerce nuestra confianza y determinación.
Agregándose además, que se nos proporcione las acciones, estrategias adecuadas para garantizar que nuestra participación transitoria sea beneficiosa.
Usar adecuadamente nuestro potencial creativo e innovador. Garantizar nuestra autenticidad. Alcanzar los objetivos propuestos en pro de nuestra misión a desempeñar. A cultivar acciones que perduren y ayuden a otros a transformarse
Destaca Taylor, que cada uno de nosotros merece ser íntegro y feliz. Podemos lograr más de lo que simplemente reflejamos a través de la sombra de nuestro yo con la que tantos de nosotros nos encontramos cara a cara. Nuestra mente tiene un poder tan increíble sobre nuestras vidas, que debe darnos la facultad del poder y la riqueza completa de nuestro verdadero ser creativo en todo aquello que emprendamos. Salud, relaciones, negocios, escuela, etc., son solamente algunos elementos en el sendero, que tomemos.
Debemos saber aprovechar cada instante que se nos da de vida y mantenernos en contacto con nuestro yo interno, mantener un diálogo continuo que nos aporte los estímulos necesarios para dar paso a todas aquellas transformaciones, cambos que nos permitan cultivarnos como personas y crecer espiritualmente.
Por su parte, el desaparecido Carlos Castañeda, nos legó algunas aportaciones sobre lo que el consideró lo que era el diálogo interno y señaló, que según lo expresado por el Brujo Don Juan Matus, el diálogo interno no es otra cosa que el contínuo decirnos a nosotros mismos, a través de la razón, que el mundo es así y asá y que nosotros somos de esta forma especial en que somos. El diálogo interno no es más que el torrente de pensamientos que está forzando a "la realidad", para que ésta se ajuste a nuestra forma de pensar. Este es el motivo por el cual los hombres comunes y corrientes, siempre se la pasan peleados o aburridos con "el mundo", pues el mundo es para ellos nada más que un montón de ideas.
Según Don Juan, suspender el diálogo interno (detener nuestras ideas de cómo es el mundo y cómo somos nosotros) es la clave de la brujería. Este hecho posibilita nada más ni menos que el pasaje a "la otra realidad" a percibir "los otros mundos" . Parar el diálogo interno, posibilitaría dejar de gastar energía en el sostenimiento del mundo como "objetos y conceptos" que se ajustan a nuestra razón, y este ahorro sustancial de energía posibilitaría al guerrero " percibir la energía tal como fluye en el universo", libre de las limitaciones que proporcionan la razón y los cinco sentidos.
En verdad, nos pasamos la vida hablándonos incesantemente a nosotros mismos acerca de nuestro mundo, y este parloteo constante, nos roba una desmesurada cantidad de energía. Cuando aprendemos a parar este diálogo interno, el mundo cesa y se desploma; y salen a la superficie facetas extraordinaria de nosotros mismos, como si nuestras palabras la hubieran tenido bajo guardia. Somos como somos, porque nos decimos a nosotros mismos quienes somos. De ahí que repitamos las mismas elecciones una y otra vez, hasta el día de nuestra muerte, cuando en verdad hay una infinita variedad de elecciones por hacer, y que no realizamos, por estar "definidos" por este "habladuría constante, que nos limita y nos encuadra.
Ahora bien.....cuál es la forma o el método más adecuado, para conseguir detener este diálogo???
Don Juan decía que el modo de terminar con nuestro diálogo interno es utilizar exactamente el mismo método mediante el cual nos enseñaron a hablar con nosotros mismos: fuimos enseñados compulsiva y sostenidamente, y así es como debemos detenerlo: compulsiva y sostenidamente.
El detener el diálogo interno, como un medio para poder conectarnos con nuestra "contraparte divina", nuestro "yo superior" o como prefieran llamarlo, es una práctica contemplada también en diversidad de religiones tales como la misma Iglesia Católica, en el Budismo, en el hinduismo etc. y enseñada también en las escuelas de carácter esotérico, su importancia es primordial, ya que posibilita "desconectarnos" del ego, el cual se ha convertido en un guardián implacable, que "filtra" toda percepción, que no provenga de la razón o de los sentidos, eliminando todo intento del "nagual" por manifestarse en "esta realidad".
El diálogo interno está sumamente relacionado con la llamada "historia personal", ya que mediante esta, llegamos a concebir al mundo y a nosotros mismos de una manera determinada. Pongamos por ejemplo a un niño de corta edad: su historia personal está limitada a el conocimiento que tiene de su nombre, de sus padres y de su entorno más cercano: hermanos, parientes. Todavía no fue a la escuela, o sea que no tiene aún prejuicio alguno en materia de conocimientos y razonamientos, por lo tanto puede percibir sin dificultad a seres tales como a elementales de la naturaleza por ejemplo, pero sus mayores le dicen que eso no existe, que ese tipo de "fantasía" no está bien visto, y terminan por eliminar este "contacto". Cuando va a la escuela y aprende "la ciencia y la lógica", termina por desechar totalmente todo aquello que no se enmarque en estos preceptos "científicos". Va creando su mundo a través de la razón y de la palabra: los pilares del ego para construir esta realidad física.
A través del diálogo interno, "nos estabilizamos" en esta realidad, fijamos nuestro punto de encaje en una posición inamovible, que nos permite percibir solamente lo que nuestro ego considera "razonable y lógico. " Mover este punto de encaje es uno de los logros máximos del guerrero y las técnicas están a disposición de los lectores, pero los logros solamente llegarán para quienes lo pongan en práctica.
Pero ¿cómo adentrarnos al diálogo interno?
Al respecxto,el desaparecido maestro Osho quien por su paso manifestó grandes reflexiones en pro de nuestro crecimiento personal, señala un aspecto que comparto para adentrarnos al templo en donde mora el yo Superior a fin de dar inicio al diálogo interno
Como es hacer uso de la meditación. Concretamente expone, como lo recuerda Antonio,
Que según Osho para lograr detener el diálogo interno hay que usar la meditación, puesto, no podemos parar a la mente charlatana directamente, pero que se la puede reducir y hasta desaparecer a través de la meditación. Con la meditación, la mente se vuelve un instrumento útil, en vez de esclavizarnos con su charla constante.
Sin embargo, es fácil confundirnos con la profusión de innumerables técnicas de meditación que existen, y que en general, son oscuras y poco apropiadas para la vida actual y sobre todo para la forma de vida occidental, no acostumbrada a estos menesteres.
"¿Cómo vamos a poder vivir en una forma total si nuestra mente está hablándose a sí misma hasta cuando estamos ocupados con nuestras actividades diarias?"






