Carlos Mora Vanegas
La senda de la virtud es muy estrecha, y el camino del vicio, ancho y espacioso
Cervantes
Muchos docentes han descuidado el alcance, las repercusiones positivas que una buena motivación puede generar en sus estudiantes. Desde luego, ello se atribuye en gran medida por la ausencia del conocimiento que se tiene sobre los factores motivacionales y cómo inciden en el comportamiento, creatividad, en resultados que favorezcan a los actores involucrados, especialmente a quien se motiva.
El docente moderno debe estar bien compenetrado cómo son sus interrelaciones con sus estudiantes, de que manera ellos lo perciben y se sienten plenamente identificado con su estilo docente, concretamente, motivados con los conocimientos que proporciona y lo que estos generan en pro de darle paso a nuevas ideas.
No se trata de estar al frente del grupo de estudiantes y repetir ideas de otros, se trata de compartir, dialogar, motivar al estudiante a participar a exponer su criterio a identificarse plenamente con el tema a tratar, evaluar su alcance, lo que estos conocimientos representan.
En cada clase tiene el docente la oportunidad de optimizar el tiempo que se le da para adentrarse en como sabiendo motivar a sus alumnos puede obtenerse resultados que favorezcan a todos, Para ello debe saber manejar adecuadamente los factores motivacionales, estímulos que generen un buen clima organizacional, que den paso a una excelente integración de alumno profesor.
Pedro García Alonso al respecto nos invita a tomar muy en cuenta la siguiente pregunta ¿Cuál es la causa principal de la desmotivación de los alumnos en las clases?. Sobre ello señala:
- Falta de aplicación práctica de los contenidos, carencia de ver el contacto con la realidad profesional y con el mundo real en que vivimos. No explicar por qué se tiene que aprender precisamente eso que se exige.
- Separación y divorcio entre la universidad y la empresa, entre la profesionalidad y la ciencia, entre lo práctico y lo teórico. No se percibe la utilidad profesional ni el sentido productivo.
- Distanciamiento entre el docente y los estudiantes. Ausencia de trato frecuente entre profesor y alumno. Falta de tutorías. Se cuestiona por qué el profesor dicta esas lecciones, a qué interés responde, si es sólo al del profesor, o si es al de los alumnos.
- Reducirse el contacto profesor-alumno simplemente a las clases y nada más. Falta de convivencia, de transmisión de contenidos vitales, de mostrar la experiencia directa y vivida.
- Poca investigación guiada, poca orientación profesional y poco estímulo para sus prácticas.
- Excesiva masificación, grupos impracticables para poder mantener un trato personalizado.
Nos agrega además otras preguntas con sus respectivas que consideramos importantes de considerarlas a saber.
¿Qué se debe hacer para que un alumno se sienta motivado en la clase a pesar de que los contenidos no le interesen?
- Tratarles individualmente, como personas diferentes y singulares. Cada una con sus capacidades y destrezas, con sus intereses y planes, con sus expectativas y deseos.
- “Tomar un poco de tiempo” en presentar la materia. Justificar por qué debe aprenderse eso, que aplicación tiene, para qué hará falta en la vida profesional.
- Hacer referencias constantes a la realidad que ellos viven, que pueden percibir en
el mundo extrauniversitario.
- Dialogar. Comprobar la aceptación o el rechazo que provoca la enseñanza transmitida.
- Ofrecer casos prácticos, no subirse a las nubes y olvidar el día a día.
- Relacionarlo con los demás contenidos que ya poseen, con las cuestiones que ya dominan, con todo su acerbo cultural.
- Usar internet: Responder de inmediato sus dudas por
- Estar siempre disponible para sus necesidades, dando importancia a sus propuestas y solicitudes.
- Evaluación frecuente, justa, bien preparada, animante, generosa, que noten que es posible mejorar y superarse, que se les reconoce su esfuerzo y su interés.
¿Qué técnicas aplica en sus clases para aumentar la motivación y, el logro de la participación?
- Conocerles. No tratarlos como “un curso”, “un grupo”, “una clase”, sino descubrir la persona que cada uno es.
- Escucharles. Hablar antes y después de clase, a la entrada y a la salida, en la cafetería y en los pasillos... Eso facilita que el mismo tono natural de conversación se mantenga durante las clases.
- Lanzar preguntas y dirigir en forma de discusión progresiva lo que de otro modo sería un aburrido dictado o un inaguantable monólogo autosuficiente.
- Valorarles. Aplaudir sus descubrimientos, aciertos, ocurrencias, sugerencias e innovaciones.
- Facilitar que pidan más explicaciones sobre lo que aún no entienden, sin miedos ni respetos.
- Ponerse a su altura. Darles el respeto y el afecto que merecen como personas. Decirles que tú eres nada más que el manager, el mister, pero que el equipo lo formamos todos, que sus éxitos son tus triunfos, que sus logros son tus victorias, que estás siempre a su servicio.
- Tratarles a ellos, como a ti te gustaría que tu propio jefe te tratara.


dayari
12 dic 2007 | 02:23 AM
me parece muy bien este tipo de trabajos. los docntes antes de encaminar sus estudios hacia la educacion deberian saber que el docente no solo imparte conocimientos sino que su motivacion o su accion ante su comportamiente influye al momento de transferir un aprendizaje. los estudiantes necesitan mas que una clase dentro de cuatro paredes. gracias. y cualquier otra informcion me la pueden enviar a mi correo.
silvia lorena garcia
2 sep 2008 | 03:02 AM
he pensado hacer una investigación sobre este tema q me interesa mucho