CAMOVA
Todavia en el siglo XXI se manifiesta entre los egipcios lo que nos lega el Libro de los Muertos con respecto al Juicio de Osiris, una vez que hemos dejado nuestro vehiculo fisico, hecho que todos debemos enfrentar a fin de juzgarse que tambien nos comportamos miestras permanecimos con esta forma fisica.
Se ha escrito que, según las creencia egipcias además del cuerpo el hombre se componía de 2 elementos espirituales, el Ba, concepto similar al alma, y el Ka, una especie de doble del cuerpo. La muerte representaba la separación del elemento corporal y los espirituales. Pero el Ka no podía "sobrevivir" sin la presencia del cuerpo, de ahí que durante años se desarrollasen técnicas precisas de conservación, conocidas como embalsamamiento. El proceso de momificación tenía como objetivo el mantenimiento del cuerpo para la propia existencia del Ka.
Encima de las vendas se ponían los sarcófagos, destinados más que al intento de que el difunto fuese reconocido en el Más Allá, a servir como sustitutos del cuerpo en caso de destrucción de la momia, y como protección de los vendajes, evitando su destrucción.
En las tumbas y junto con el difunto se colocaban figurillas de madera, denominadas "ushebtis" destinadas a servir al difunto. Dichas figurillas o "respondedores" llevaban grabadas pasajes del "Libro de los Muertos" y eran como sustitutas del cuerpo para ayudar al muerto en los trabajos del Más Allá y refrescarle la memoria ante Osiris.
Todos debian de pasar por eljuicio de Osiris, al respecto images.google. it .nos aporta, que el juicio de Osiris es el acontecimiento más importante y trascendental para el difunto, dentro del conjunto de creencias de la mitología egipcia.En el Duat, el fallecido era guiado por el dios Anubis ante el tribunal de Osiris. Anubis extraía mágicamente el Ib (el corazón, que representa la conciencia y moralidad) y lo depositaba sobre uno de los dos platillos de una balanza. El Ib era contrapesado con la pluma de Maat, símbolo de la Verdad y la Justicia universal, situada en el otro platillo.
Mientras, un jurado compuesto por dioses le formulaba preguntas a cerca de su conducta pasada. Dependiendo de sus respuestas el corazón disminuía o aumentaba de peso. Dyehuty, actuando como escriba, anotaba los resultados y los entregaba a Osiris.
Al final del juicio, Osiris dictaba sentencia
Si esta era afirmativa su Ka y su Ba podían ir a encontrarse con la momia, conformar el Aj y vivir eternamente.
Pero si el veredicto era negativo, su Ib era arrojado a Ammit, la devoradora de los muertos (un ser con cabeza de cocodrilo, melena de león, torso y brazos humanos y piernas de hipopótamo), que acababa con él. Esto se denominaba la segunda muerte y suponía para el difunto el final de su condición de inmortal.
Ammit
El término “justificado” o “con justa voz” designa la condición del difunto que pasa con éxito la prueba del juicio ante el tribunal de Osiris. Esta escena llamada por los traductores griegos “psicostasis” o “pesaje del alma” constituye el capítulo 125 del Libro de los Muertos, más exactamente llamado “libro para salir al día” del egipcio r n prt m xru.
El difunto tenia que cumplir distintas condiciones para que este veredicto fuera favorable: sólo lo merecía aquél que podía presentar una conducta intachable. Las oraciones del Libro de los Muertos, además de servir para ofrecer a los dioses un relato de vida sin faltas, eran una propuesta de comportamiento moral:
“No he cometido iniquidad respecto de los hombres; no he matado a ninguno de mis parientes; no he mentido en lugar de decir la verdad; no tengo conciencia de ninguna traición; no he hecho mal alguno; a nadie he causado sufrimiento: no he sustraído las ofrendas a los dioses…”
Foros hispavista.com, concretamente indica,que la vida en el Mas Allá no estaba plenamente asegurada por lo que en las tumbas se colocaban copias del Libro de los Muertos con fórmulas para una vida próspera y fértil en el Más Alla. Cuando el difunto llegaba a la Sala de las 2 Verdades, conducido por Anubis ya se había purificado mediante una serie de fórmulas y rituales. En el libro de los muertos se incluyen fórmulas para conseguir superar las pruebas de los dioses. El juicio era presidido por Osiris, asistido por 42 demonios, representando los 42 nomos del Alto y Bao Egipto. El difunto debía disculparse de 42 pecados enumerados en el Libro de los Muertos, la llamada confesión negativa, para poder salvarse. Antes de realizar la confesión negativa el difunto se dirigía a su corazón pidiendole que no le contradijera; la fórmula solía estar escrita en el escarabeo del corazón, un amuleto colocado en la momia.
Para verificar sus afirmaciones sin ninguna duda Thot, dios de la sabiduría, pesaba en presencia de Osiris el corazón del difunto en una balanza en cuyo extremo se encontraba una pluma de avestruz, como símbolo de la diosa Maât, representante de la justicia y el orden. Si la balanza se mantenía en equilibrio se superaba la prueba positivamente, lo cual representaba que en vida el difunto había llevado un orden correcto, y podía por tanto ir al reino celestial de los campos de Yaru o Campos Elíseos. Si la prueba resultaba negativa el Ka era condenado a pasar hambre o era despedazado por Ammit; se llegaba entonces a la segunda muerte, sin remisión alguna. Si Ammit no devoraba el corazón del difunto entonces este era condenado donde sufría grandes penalidades antes de ser definitivamente aniquilado. Esta segunda muerte representaba una amenaza para el mundo ordenado.
Si el difunto superaba la prueba podía elegir entre quedarse con Osiris o volver a la tierra. El egipcio elegía volver a la tierra, pero con la llegada de la noche volvía al otro mundo, donde reinaba la luz. Una fórmula le permitía parar la barca solar , viajaba en ella y se bajaba en cualquier parte de los Campos Elíseos que decidiese. Por la mañana, de nuevo en la barca regresaba , en forma de pájaro con cabeza humana a su tumba, donde poermanecía hasta la llegada de la siguiente noche



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