Punto de no retorno
Hay momentos en los que ya da igual lo que uno oiga o vea. Nada ya le hará cambiar. Uno llega a un punto de no retorno y algo se transforma, algo cambia, algo curiosamente es nuevo. Algo termina.
Ya sólo nos apetece mirar atrás con lástima, desaparece la nostalgia. A veces pensamos que somos nosotros los que hemos cambiado, pero no. Sólo ha cambiado la percepción (errónea) que se tenía de algo y que obnubilaba.
Algo termina. Y todo se vuelve de pronto más claro.








Ele Gallerani dijo
Ay, ay, Cangrejillo, entro un segundo al coctel, haciendo un cortísimo paréntesis de trabajo, y solo se me ocurre abrir tu casita ermitaña, para que me hables de cambios, de percepciones erroneas y de lástimas que son tristezas y no nostalgias.....
BSSSSS
24 Abril 2008 | 07:33 PM