Las Medallas
Ponedle la medalla a coronel Buendía que ni una batalla ganó,
Y ponédmela a mí que le sigo en derrotas,
172 medallas por fracasos, que importa, que viva Colombia,
Que viva
La mal vista en New York y en el televisor del comandante Zapata,
Famosa más por su historia de sangre y magnicidios,
Ponedle la medalla a mi Colombia que tanto quiero y que tan perdida anda.
Gritando el juez que condena al asesino a la pena mínima,
Mientras todos pensamos en como torturarle,
Que 200 niños lloren su propio drama porque el llanto ya se acaba,
Se acaban las lágrimas mientras las madres ven a sus hijos que parten a la guerra, ¿qué importa? ¡Por
Peinadle las patillas al general Bolívar que llora por ser monarca frustrado,
Limpiadle la solapa y embetunadle las botas que hoy no hay guerra,
Que los ibéricos a su rey con sus vidas rendirán cuentas.
Traigo bajo mi brazo los títulos que me exigen y en la billetera el papel que dice que soy persona,
A mendigar en los buses o en las calles con mi vieja guitarra o exponiendo mis hijos exiliados del verde campo ¡Que bella es Colombia!
¿Qué ha pasado en Colombia que no hay medallas?
Se la merece el eleno en
Se la merece el colombiano que ve al Nacional jugar pero no la que su cuerpo vende en cada esquina para poder comer,
¿Qué ha pasado en Colombia que se acaban las medallas?
Que luchen los colores, de sangre azul y sangre roja hasta el 91.
No hay medallas para los mimos de tez blanca y lágrimas negras que mendigan una moneda, ni para los maricas violados por los machos, ni al que muere de hambre y viven del frío, ni para el poeta que llora por su hermana muerta.
¡Que viva
Que predica en las escuelas que es el dinero el que te hace,
Que viva
Que viva
Perdida mientras busca en viejos libros en qué momento fue vendida,
Que como puta se siente,
Celebrando la libertad entre rejas con guardias que ingles hablan,
Ponedle la medalla a los ilustres que representan al pueblo pero no a sus intereses,
Otro asesinato y otro asesino suelto, que lástima.
Ponedle la medalla al que secuestra y mata por la rebelión, es otro colombiano que prostituye su cuerpo, su mente y sus manos que sostienen la ametralladora,
Pasad vosotros por la medalla que os hace falta y colgadlas en la pared junto al Cristo, id a misa para santiguar tus muertes que seguro la virgen dirige tu bala hacia la próxima víctima.
Ponedle la medalla a mi Colombia que aun no se derrumba,
Que gloriosa llora cuando canta el himno mientras recibe un tiro,
Ponedle la medalla a mi Colombia que es la primera en derrotas.
alguien dijo
qye viva por cien años de soledad
29 Julio 2008 | 11:03 PM