SOBRE VOLODIA TEITELBOIM
Su primer libro, “Antología de poesía chilena” (junto a Eduardo Anguita) tuvo la particularidad de mostrar un sendero nuevo en la poemática chilena, ubicando a noveles poetas que posteriormente tuvieron un paso trascendente en las letras nacionales. Su único error, tal vez, fue su irreverencia al no colocar a Gabriela Mistral, situación de la cual se arrepintió con posterioridad, según sus propias palabras. Su mejor libro de ensayo biográfico es Vicente Huidobro. Dentro de parámetros decorosos se publican los dedicados a Pablo Neruda y Gabriela Mistral, siendo el referido a Jorge Luis Borges el más débil. Publicó dos novelas, “Hijo del salitre” y “Pisagua”, ambas relacionadas con una época especial de la evolución del país, específicamente el despertar de la masa obrera y minera en el norte del país y su mayor toma de conciencia. Elías Laferte, Luis Emilio Recabarren y la matanza de Santa María ocupan el motivo principal de su trabajo.

VOLODIA TEITELBOIM
CARLIN
Es lamentable la partida a esas otras dimensiones a las que todo nos toca ir en su momento indicado, de un ghran luchador e intelectual chileno como lo fue Volodia Teitelboim, a quie conocí y traté con él en dos oportunidades ern tiempo del Socialismo del Dr. Salvador Allende, en mi paso por ese país.
Tuve la oportunidad de conocerlo gracias a Olivares y en donde también conocí y traté al Dr Clodomiro Almeyda, otro brillante intelectual Chileno , quien apoyó incondicionalmente al Dr. Allende.
Se va Teitelboim a la edad de 91 años, con una gran trayectoria por su paso por este plano, específicamente por su rol desempeñado en ese país de geografía loca Chile a quien amo tanto.
Sus restos fueron velados durante 40 horas en la sede del antiguo Congreso Nacional
No nos extraña por el gran cariño que se le tenía y como los chilenos honrran a sus personajes que de manera brillante cumplen con su labor, el que muchas Banderas chilenas y del Partido Comunista de Chile (PCCH) colmaron la Plaza de La Paz, a la entrada del Cementerio General de Santiago, donde se efectuó un masivo acto de homenaje al ex secretario general del PCCH y Premio Nacional de Literatura 2002.
En varias ocasiones se entonó la “Internacional” y se corearon consignas sobre la unidad del pueblo chileno, que recordaban los tiempos del presidente Salvador Allende, de quien Teitelboim fue estrecho colaborador.
Guillermo Teillier, presidente del PCCH, agradeció las multitudinarias manifestaciones de cariño, así como a las decenas de personalidades que acudieron a su velatorio. Teitelboim falleció en el Hospital Clínico de la Universidad Católica.
Comentó que allí se había hecho palpable la “trascendencia universal” de Volodia, a quien describió como un “gran argumentador de la unidad, un incansable luchador por los derechos de los trabajadores y un gran demócrata”.
Tras reseñar su larga trayectoria revolucionaria junto al presidente Allende, luego en el exilio y en la lucha contra la dictadura, Teillier recalcó que Teitelboim fue “fiel a sus ideales hasta el último momento”.
Para aquellos que no conocen quien fue Teitelboim,nació en Chillán Región del Biobío, 17 de marzo de 1916, muere en Santiago de Chile, Región Metropolitana, 31 de enero de 2008), fue un abogado, político y escritor chileno hijo de inmigrantes judíos (el ucraniano Moisés Teitelboim y la moldava Sara Volosky), desde pequeño se interesó en la literatura. Terminado el colegio (época en la cual empezó a militar en las Juventudes Comunistas, a los 16 años), ingresó a estudiar en la Facultad de Derecho de la Universidad de Chile, donde al egresar presentó su tesis de grado titulada "El amanecer del capitalismo. La conquista de América".
Estuvo casado con Raquel Weitzmann, junto con la cual crió como hijo a Claudio Bunster ( originalmente Claudio Teitelboim ), quien al descubrir, en abril de 2005, que el destacado intelectual no era su padre biológico adoptó el apellido de su verdadero padre, el abogado Álvaro Bunster. También tuvo una hija de nombre Marina, residente en Polonia.
Tal como lo reseña Wikipedia, durante la década de 1940 sufrió, al igual que todos los militantes del Partido Comunista de Chile (PC), la persecución y el exilio, una vez dictada por el entonces Presidente Gabriel González Videla la Ley de Defensa de la Democracia (también conocida como Ley maldita). Estuvo relegado y detenido en la localidad de Pisagua. Entre 1961 y 1965 fue diputado por Valparaíso. En 1965fue electo senador por Santiago, y permaneció en este cargo, con la más alta mayoría nacional, hasta el golpe de estado del 11 de septiembre de 1973. Durante la dictadura de Pinochet vivió el exilio en Moscú, donde dirigió el programa Escucha Chile en Radio Moscú y rearticuló al PC. Retornó clandestinamente en las postrimerías del régimen militar, presentándose a las autoridades en 1988. Al año siguiente fue electo Secretario General del Partido Comunista, cargo que ejerció hasta 1994, cuando Gladys Marín asumió el relevo.
En lo particular siempre me identifiqué con sus ensaños, sus obras literarias, aspecto que me acercó a suss ecritos, Su trabajo literario, por el cual fue galardonado con el premio de los Juegos Florales de 1931 y el Premio Nacional de Literatura de Chile el año 2002, está fuertemente marcada por la redacción de memorias, biográfico y de ensayo literario. Su primer libro, publicado en conjunto con Eduardo Anguita en 1932, Antología de la Poesía Chilena Nueva, recopila a los grandes poetas de ese país y desata una fuerte controversia en la época, ya que omite a Gabriela Mistral, acentuando la pugna entre Vicente Huidobro, Pablo de Rokha y Pablo Neruda, con quien cultivó posteriormente una estrecha amistad desde 1937. Tres años antes, fue precisamente Teitelboim quien señaló que el Poema 16 del futuro Premio Nobel es una paráfrasis del Poema 30 de El Jardinero, de Rabindranath Tagore. Aunque en su momento detractores de Neruda, como Huidobro y De Rokha, intentaron utilizar la anécdota para acusar al vate de un supuesto plagio, el hallazgo pasó a la historia de la literatura universal como uno de los más bellos ejemplos de paráfrasis.
Los libros de memorias de Teitelboim, Un muchacho del siglo XX (1997), La Gran Guerra de Chile y Otra que Nunca Existió (2000) y Noches de Radio (2001), recogen desde su perspectiva política y social, un gran arco de situaciones y vivencias del Chile del siglo XX. Por medio de las biografías, tal vez su lado más conocido, ha escrito acerca de Jorge Luis Borges, Huidobro, Pablo Neruda y Gabriela Mistral. Miembro de la generación del '38, su obra también abarca la poesía y la novela, género en el que marcó un hito en la narrativa social con Hijo del Salitre, que tiene como protagonista a Elías Lafferte, histórico líder comunista y pieza clave en el desarrollo del movimiento obrero en Chile.
Periodista, crítico literario y fundador de las revistas Aurora y Araucaria de Chile, además del diario El Siglo, Volodia Teitelboim volcó su pasión por la palabra no sólo en volúmenes, sino también en la arena política, donde los más diversos sectores lo han reconocido como uno de los grandes oradores del Congreso Nacional. Como él mismo comentó, "la política era mi mujer legítima y la literatura, mi amante. La amante me rondaba por las noches, pidiéndome cuentas".
escritores cl al respecto de él comenta que la principal obra literaria de Volodia Teitelboim se inscribe en el marco de las memorias y el ensayo biográfico. Es allí donde su pluma se desliza con alguna facilidad. En sus recuerdos (dos tomos) y crónicas de radio, es rescatable su formidable retentiva para recuperar del olvido diversos acontecimientos que marcaron la ruta de Chile. Si bien es cierto su mirada está inevitablemente impregnada del matiz político (no olvidemos su larga trayectoria como político, antes que como literato), se valoriza su observación social de ciertos hechos donde la anécdota, el análisis formal y cierta ironía no están ausentes.
