SANTOS Y DIFUNTOS
Noviembre abre todos los años sus puertas con dos fiestas relacionadas intimamente con la fe y el recuerdo No importa que este año los politicos hayan decidido que se vaya a votar, porque los ciudadanos no se olvidaran de los Santos ni de los Difuntos.
Cierto que muchos se habran preguntado quienesson esos santos. Algunos creeran que se trata de los que la Iglesia ha elevado a sus altares, pero existen más santos de los que figuran en el catálogo del Vaticano. Son los que reconoce la tradición porque han pasado por la vida dejando una estela de obras meritorias, calladas, en la sombra de la humanidad, y han sido considerados comolos buenos.
Es verdad que este mundo adulterado en que vivimos, calificar de "bueno" a un hombre tiene un sentido peyorativo. Hoy no se llama buenos a los virtuosos, a los justos, ni a los apacibles. En todo caso se les llama muchas veces tontos. Los listos son los trepadores, los serviles y los que para triunfar no vacilan en sacrificar todo en aras de su ambición y su egoismo.
Los cementerios actuales, separados en tiempos recientes, fueron recintos de propiedad parroquial o municipal, y se conocían comcampos santos, para enterrar en su interior a personas distinguidas y queridas que murieron en esa paz que ellos conocían mientras buscaban la bondad con su sincero corazón.
El día de Difuntos es una festividad desde el punto de vista religioso. Fue instituída en los primeros años del siglo XI, y hasta 1222 el Concilio de Oxford no fue declarada fiesta de segunda clase: permitía hacer faenas necesarías e importantes.El fundamento teológico apoya la celebración en que las almas al abandonar al cuerpo, no se las consideraba completamente purificadas, y los fieles y familiares podían ayudarlas con oraciones, limosnas y una Misa. En los tiempos en que el día era totalmente festivo, cada sacerdote celebraba tres misas seguidas ese día.La modernidad y la actualización de la Iglesia, ha reducido los creyentes, que ya sólo se obligan a visitar las tumbas de sus muertos.
Se depositan coronas, ramos de flores, se musita una oración y hasta el año próximo. No obstante, muchos, muchísimos, llevan en lo más hondo de su corazón ese amor que tiene una efímera manifestación externa.
No puede olvidarse que los pueblos de la antigüedad ya tributaban honras fúnebres y miraban con respeto las tierras que encerraban restos humanos. Las más divulgadas de aquellas acrópolis son las pirámides de los faraones de Egipto, pero judios y cristianos ya utilizaban "el lugar de descanso, de sueños", en consonancia con su creencia en la resurrección de los cuerpos y su inmortalidad. Luego, la proliferación de cristianos se vieron obligados a tener cementerios separados y cavidades subterráneas crearon lo que se conoce por catacumbas.
Los protestantes conservaron las prácticas generales de la Iglesia católica, y en especial Inglaterra y Alemania, tiene sus cementerios junto a las iglesias. Los griegos enterraban en oteros rodeados de altos pinos, particularmente los ortodoxos en Rusia. Los judios, junto a sus sinagogas. Los mahometanos en las calles o en grandes jardines con setos, cipreses y alamedas. China hizo sus sepulturas en elevaciones del terreno, en forma de pequeños túmulos rodeados de cipreses, pinos y muros.
A esto habría que añadir las tradiciones y los símbolos que acompañaron durante siglos a estas festividades: los ciprreses o la oración, los dulces y las castañas, el crisantemo o la flor de oro, el árbol de la cruz, entre otras que mostrarían que nuestros difuntos son como un hálito de nuestra propia vida. Y no se olvidan, aunque los políticos pidan votar en tan memorable fecha, porque hasta los no creyentes tienen un ser querido a quien honrar en el recuerdo.
Carlos de Arce - 14/10/06

Neocorde. dijo
Hola Carlos, interesante y conciso el artículo " Santos y difuntos", con esa dosis de aliento, para quienes buscamos en cualquier referente, sobre la muerte, el acercarnos a esa constante, el amor, la esperanza ,vínculo mediático, que nos permite creer y esperar, no solo en el Dia de Todos los Santos y el Dia de los Santos difuntos, una muestra ,una señal, de que la muerte solo es una transición, una hermosa prolongación de paz y descanso eterno, y que la vida continua despues de la muerte.
Perdí, a un amigo muy querido, el 26/07/06, y su nombre era Carlos Arce,una persona extraordinaria, músico, poeta, un hombre de una gran sensibilidad.Busque su nombre, en google, y encontre tu página, y casualmente tenias un articulo digno de leer.
Saludos.
Neocorde.
12 Noviembre 2006 | 02:06 AM