Vivir así...
Es mejor no vivir de caricias fingidas.
No soñar con tu cuerpo.
No querer hechizarte.
Ver pasar la vida,
lenta y sigilosa,
como echándose a un lado
para cederle el paso
a los que se verdad saben vivir.
Disfrutar, simplemente,
de los escasos momentos agradables
que nos ofrece el tenernos.
Es mejor no querer.
No sentir ni miedo, ni rabia, ni necesidad.
Sonreír aunque no estemos cerca.
Fingir que no amamos.
Girar con disimulo la cabeza
y dejar de mirar hacia el frente.
No planear el mañana.
Es mejor no hacerse el valiente.
Abandonarlo todo.
Mentir y negar lo que se siente.
Hundirse cuando sólo lo vea la almohada.
Ojalá me convenciese de esto.
No tenerte clavado en mi alma.
No plantearme qué será de ti
en el futuro, dentro de un mes, un año...
Es mejor no dejar entrever la agonía.
No creerse un esclavo,
anclado a una piel o unos labios.
No aferrarse al timón, como un náufrago,
y morir atrapado.
Es mejor no decir te quiero,
te necesito, te he echado de menos.
Es mejor cumplir lo pactado
y reír las bobadas del otro.
Es mejor ir sin prisa,
sin temor ninguno.
Llenitos los ojos de todo lo que vemos
y el corazón vacío, entumecido,
invariable ante todo,
mudo...consternado.
Una vez más hago memoria de frases que escribí en el pasado. Ahora no lo siento como entonces, no me identifico con cada palabra, pero aún así me gusta recordar lo que viví hace ahora más de un año. Hoy alguien me dijo algo similar a esto que yo escribí, alguien que ha perdido las ganas de vivir, que ya no sonríe... Esa persona me enseñó a amar la lectura, de hecho me enseñó a leer y a escribir, me animó cuando yo daba la inspiración por perdida. Sólo espero poder hacer algo por ella, poder infundirle a base de palabras lo bello que es seguir luchando hasta salir a flote y respirar profundo. Ha hecho tanto por mí que me siento en deuda y si no lo consigo voy a vivir mi primer y verdadero fracaso. Yo la cargaré sobre mis hombros, llevaré todo el peso si es necesario, remaré yo sola hasta que juntas divisemos tierra. Sólo le pido que no se rinda, que no deje de respirar en mi nuca mientras yo la transporto en mi espalda.
Ahora mismo vienen dos frases a mi cabeza...la primera de un poema anónimo que leí hace mucho: "Es mejor no tener esperanza, para que nada importe, para que nada duela", y otra, con la que me quedaría en este momento y le pido que tome como verdad categórica y absoluta; es de una película argentina de hace unos años y siempre que me siento mal me la repito una y mil veces: "¡Carajo, que vale la pena estar vivo!".

Irëth dijo
Hazlo Cele... ayudala...
Besitos Chiquitina
7 Noviembre 2005 | 12:35 PM