Viajeros del tiempo
Éste polvo negro de archivos muertos
huele como las cenizas de las rosas.
El verde resplandor de los castaños,
el abrigo leal de los parterres:
acabo de besar tus labios, he perdido el corazón
y no digamos la cabeza.
Las ropas alborotadas,
el destello de la carne entrevista;
el deseo, la ceguera y el Sol
cautivos de la mano.
Súbitamente el tacto ofrece
una región suave; movible y caliente
como el collar de una paloma.
Todo eso me viene
a trescientos mil kilómetros por segundo,
a la velocidad de la luz,
desde treinta y cinco años atrás
hasta esta tarde gris
de primavera.
Firmado: Macías Amador
ya quisiera saber como me llamo dijo
Viajero del tiempo, del espíritu, de la carne... salió el viajero y eligió un lugar que sólo él pudiera recordar.
¡Que contento el viajero desde su lugar!
paisaje muy verde, muy azul el mar...
parece que el viaje le compensará.
Pero en un descuido, el viaje se va, cuando se da cuenta que un viaje más largo le espera al llegar.
Un viaje obligado ¡Cara....! Se van a enterar.
No quiero ese viaje con tantas maletas con las que cargar!!!
9 Marzo 2007 | 07:49 PM