Camino Soria: un ministro lastimoso
Los nombramientos de el gobierno correspondiente a la novena legislatura han despertado la natural controversia. Igual que las alineaciones de los sucesivos equipos de fútbol que han sido derrotados sistemáticamente, en nombre de España, en las diferentes confrontaciones de selecciones nacionales, mundiales o europeas, que han tenido lugar desde que yo tengo memoria.
La abundancia de mujeres nombradas me satisface enormemente y he disfrutado viendo a una mujer con “bombo” pasando revista a las tropas en su calidad de ministra del ejército. También he disfrutado oyendo como ruge la caverna: esto no le gustaría al Generalísimo. No creo que el ser hombre o mujer tenga nada que ver con respecto a la inteligencia o a la idoneidad de las personas para desempeñar un cargo. Creo que
De todas maneras, a los que nos creemos o presumimos de progresistas, siempre nos ilusiona particularmente ver a una mujer, a un homosexual o a un negro, desempeñando un cargo de responsabilidad, también nos pasa con los intelectuales.
Pero al igual que las mujeres con cargo en nuestras vidas, las mujeres de la política nos decepcionan a veces. Como en los casos de las señoras Tatcher y Aguirre, que adoptaron sin empacho la actitud, las formas y las mañas que se asociaban tradicionalmente al machismo ultramontano.
También, a los mentados progresistas, nos fascinan los intelectuales metidos a políticos y creemos que sus inteligencias privilegiadas van a iluminar resplandecientemente las funciones políticas y administrativas, por más que la historia del mundo abunda en ejemplos de todo lo contrario.
Viene a cuento del reputado investigador y mediocrísimo ministro Bernal Soria, que ha sido renombrado en dicho gobierno.
Después de haber obtenido un clamoroso fracaso en las elecciones en
Pero aparte de esto que podría achacarse a un temperamento bilioso y autoritario, la historia de su comportamiento al frente del ministerio de sanidad es cobarde y patética: sobre los dos fallecimientos por el mal de las 'vacas locas' y los dos posibles nuevos casos detectados en Lugo y Torrevieja, explicó que 'no hay ningún cambio en los protocolos' y, por tanto, 'no hay ninguna nueva instrucción de salud' por parte del ministerio. Unicamente explicó que, al tratarse de 'infecciones adquiridas hace años', desde Sanidad se están 'observando los efectos de algo que ocurrió hace 10 años'. Para Soria 'este caso demuestra que los síntomas de alerta funcionan', lo que significa que 'la gente puede comer carne sin problemas'. Asimismo, recordó que el ministerio conocía hace tiempo los fallecimientos, ya que 'los protocolos están funcionando'. Finalmente, afirmó que cuando hay una sospecha clínica se ponen en marcha todos protocolos de actuación, y, antes de cualquier confirmación, 'hace falta un diagnóstico anatopatológico'. Una vez ratificado, ha explicado que es el ministerio el que se encargará, 'en la página web', de suministrar la información sobre el caso.
En mi anterior post dedicado al tema de las vacas locas decía que las autoridades competentes permanecían “calladas como putas”, pues bien, en estas palabras el Ministro Soria expresa su voluntad de ser la puta de los carniceros y de los matarifes de las salas de despiece, en detrimento de la salud de los administrados.
Tampoco ha demostrado tener maneras ni firmeza para torear con las huelgas de médicos que se avecinan (además de las que ya están en marcha estos días). Muchas ideas claras habrá que tener para aportar soluciones a la cada vez más deteriorada gestión de la sanidad en España. Porque, no nos engañemos, lo que falla es la gestión no los que visten batas blancas, de sobra cualificados para salvar al personal.
Con respecto al cumplimento de la ley que regula el consumo de tabaco en lugares públicos, hace unos meses, Soria hizo unas declaraciones sobre la posibilidad de prohibir el tabaco en todos los bares y restaurantes, no sólo los de más de
El gobierno no acepta que el tabaco no es sólo un problema en las comunidades donde gobierna el PP. Es verdad que en Madrid no se sanciona a los locales que infringen la ley pero la situación tampoco es mejor en Cataluña o en Galicia.
Recordamos los efectos de la ingestión de pescados contaminados por el gusano Anisakis porque, al final, los responsables fuimos los consumidores por no congelar los boquerones antes de ponerlos en vinagre, independientemente de que ni el Estado Central ni las comunidades autónomas hayan previsto controles sanitarios para evitar que los pescados contaminados lleguen a las mesas de los comensales, pasivos como ovejas que van al matadero.
Tampoco dice (ni hace) nada contra el desmantelamiento de la sanidad pública emprendida por algunas comunidades autónomas.
En fin y por abreviar: alguien debería hacer algo porque Soria abandonase el ministerio y volviese a su laboratorio, con lo cual saldrían ganando ambos, y los ciudadanos también… de paso.
Todo el mundo sabe que es difícil encontrar
en la vida un lugar
donde el tiempo pasa cadencioso y sin pensar
y el dolor es fugaz.
A la ribera del Duero
existe una ciudad
si no sabes el sendero
escucha esto:
Lentamente caen las hojas secas al pasar
y el Cierzo empieza a hablar.
En una tibia mañana el sol asoma ya
no llega a calentar.
Cuando divises el monte de las Ánimas
no lo mires, sobreponte
y sigue el caminar.
Bécquer no era idiota ni Machado un ganapán
y por los dos sabrás
que el olvido del amor se cura en soledad,
se cura en soledad.
A la ribera del Duero
existe una ciudad.
A la ribera del Duero
mi amor te espero.
Voy camino Soria,
¿tú hacia dónde vas?
Allí me encuentro en la gloria
que no sentí jamás.
Voy camino Soria
quiero descansar
borrando de mi memoria
traiciones y demás,
borrando de mi memoria
camino Soria.
A la ribera del Duero
existe una ciudad.
A la ribera del Duero
mi amor te espero.
Voy camino Soria,
¿tú hacia dónde vas?
Allí me encuentro en la gloria
que no sentí jamás.
Voy camino Soria
quiero descansar
borrando de mi memoria
traiciones y demás,
borrando de mi memoria
pasiones y demás.
Todo el mundo sabe que es difícil encontrar
lentamente caen las hojas secas al pasar,
Bécquer no era idiota ni Machado un ganapán,
que el olvido del amor se cura en soledad.
Camino Soria, camino Soria cami-camino Soria,
camino-camino-camino Soria, camino Soria (Soria Soria)
Fuente: musica.com
Gabinete Caligari
Cerebrino