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Charlitox Blox

Mi mirada crítica sobre el mundo actual

Categoría: Arquitectura

15 Junio 2008

Abre Expo Zaragoza 2008

Ayer se abrió al público la Exposición Internacional de Zaragoza 2008, que fue inaugurada oficialmente el día anterior. Al oír la palabra Expo a todos nos viene a la memoria Sevilla 92, la más reciente y cercana que muchos hemos vivido. Hay algunas diferencias entre ambas: la andaluza fue universal y por ello duró seis meses, mientras la aragonesa es internacional y por eso dura sólo tres, hasta el 14 de septiembre. También por eso la Expo de Zaragoza es temática; se conoce como Expo Agua porque su tema es Agua y desarrollo sostenible.

El tema era muy evidente al hacerse la exposición en la capital del Ebro, el río por antonomasia de la Península Ibérica a la que da nombre. Protagonista de la Guerra del agua que se libra en España desde hace años, a punto estuvo de reventar la inauguración de la Expo con la gran crecida que experimentó días atrás. Otro elemento inherente a Zaragoza, el Cierzo, ese fuerte viento que hace a los maños como son, tampoco quiso perderse la fiesta y arreció con fuerza hasta el viernes. Afortunadamente, con la apertura de ayer ha llegado el buen tiempo y esperemos que se quede como todos ansiamos.

Me alegra que Amaral haya puesto música a la Expo de Zaragoza. Mi dúo favorito ha allanado el camino a este acontecimiento, al situar a su ciudad en el mapa para muchos españoles. Sus canciones -que hablan de amor, libertad y diferencias- son aptas para todos los públicos y muy apropiadas para un evento de alcance internacional. Pero me voy a centrar en el tema que más me interesa de la Expo: la arquitectura. Estas exposiciones siempre son un muestrario de construcciones e infraestructuras interesantes, algunas efímeras y otras permanentes. El caso de Zaragoza no es diferente, como veréis a continuación.

Voy a empezar con el que es sin duda el icono de esta Expo: el Pabellón Puente de la arquitecta iraquí Zaha Hadid. Esta gran dama, estrella de la arquitectura actual y única mujer con un Premio Pritzker, siempre deja su marca personal. Sus edificios hablan por sí mismos de su autora y no hace falta ser un experto para reconocerlos. En Zaragoza ha construido un puente que es a la vez una entrada al recinto y un espacio para exposiciones. No hay más que verlo para reconocer la huella de Zaha. Ella dice que se ha basado en la forma de un gladiolo para proyectar este pabellón, y parece que dice la verdad si comparamos la flor que he puesto arriba a la izquierda con la imagen que hay justo debajo.

Sigo con el imponente Palacio de Congresos que han levantado el dúo de arquitectos madrileños Nieto y Sobejano junto al edificio anterior. He leído que Zaragoza era la ciudad española que organizaba más congresos sin tener un recinto adecuado. Ahora ya puede presumir de disponer de un palacio a la altura de los de otras ciudades de España y del mundo. Fuensante Nieto y Enrique Sobejano han creado el gran espacio moderno y multifuncional que podéis ver diseccionado a continuación.

La Torre del Agua se sitúa justo detrás del Palacio de Congresos y domina toda la Expo con sus 76 metros de altura. Ha sido levantada por el arquitecto Enrique de Teresa y tiene la particularidad de que es hueca. Así, lo más interesante de la torre no es su planta con forma de gota de agua ni su fachada de cristal, sino su elevado y vacío interior, donde se ubica la escultura Splash, que representa una gigantesca gota de agua impactando con una superficie. Mide 21 metros de altura, ha sido diseñada por Program Collective y podéis verla a la derecha.

Entre los pabellones de la Expo destaca sin duda el Pabellón de España, diseñado por el arquitecto Patxi Mangado. Está rodeado por cientos de esbeltas columnas forradas de barro que nacen en un estanque, evocando un bosque de ribera como los que surgen junto a nuestros ríos. Espero que el interior del pabellón y sus contenidos sean tan interesantes como el edificio visto desde el exterior, y supongo que es así porque ayer -primer día de apertura- provocó gran expectación.

Otro pabellón que me llama la atención es el Paballón de las ONGs, que ya ha sido apodado por los maños El Botijo debido a su forma y a que está hecho de barro, por lo que es totalmente reciclable. Sin duda está basado en la arquitectura tradicional de algunos países de África y Asia, lo que resulta evidente si comparamos los dibujos de la izquierda que representan el pabellón y la foto de la derecha, que hice yo mismo cuando visité Irán. Lo que veis en esa foto es una "nevera" tradicional persa, que está también hecha de barro y se utilizaba para conservar los alimentos en buen estado desde la antigüedad hasta hace poco tiempo.

Como ya veis que esto va de parecidos, tengo que terminar esta visita virtual a la Expo de Zaragoza con una obra que no es arquitectónica sino de ingeniería. Se trata del Puente del Tercer Milenio, que se ha construido como acceso principal de los vehículos al Meandro de Ranillas donde se sitúa el recinto. Podéis ver este puente justo a continuación, en la foto donde aparece la cabina del teleférico. El puente que podéis ver debajo del anterior no es el mismo, sino el Puente de la Barqueta que se construyó para la Expo 92 de Sevilla. No me podéis negar que ambos puentes son prácticamente idénticos, así que aquí está el nexo entre las dos exposiciones.

Esto es lo que a priori me ha parecido más interesante, pero estoy seguro de que la Expo de Zaragoza encierra otras muchas maravillas por descubrir. Espero visitarla este verano, así que entonces podrá hablaros desde mi experiencia y mostraros mis propias fotos. Ahora sólo deseo que esta Expo sea un éxito y que sean muchos los turistas de España y del resto del mundo que se acerquen a conocer esta amable y abierta ciudad. Y, por supuesto, que las conferencias y encuentros que se van a celebrar aquí sirvan para que el agua sea un bien universal y accesible para todos los ciudadanos de la Tierra.

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3 Abril 2008

Jean Nouvel, un Pritzker en España

El francés Jean Nouvel ha sido galardonado con el Pritzker 2008, ese premio del que ya os he hablado y que se considera "el Nobel de la arquitectura". Que se lo dieran era sólo cuestión de tiempo, pues casi todos los otros "arquitectos-estrella" actuales ya lo tienen. Y la estrella de Jean Nouvel es de proporciones considerables, tanto como su cuerpo y su calva. En esto se parece a su equivalente británico Norman Foster, pero a diferencia de éste, el francés siempre viste de negro y deja los colores para los edificios que construye. Su arquitectura se caracteriza precisamente por el derroche multicolor y por la búsqueda incesante de la innovación. Así, este arquitecto es capaz de sorprendernos con cada uno de sus nuevos proyectos.

No creáis que pretendo apropiarme de Jean Nouvel como han hecho los franceses históricamente con los genios españoles (Picasso, Miró o Dalí). Simplemente, voy a mostraros algunas de las obras más significativas que este arquitecto ha proyectado en nuestro país. Creo que son bastante representativas y bastan para hacerle acreedor del premio que ha recibido. Así me limito geográficamente y evito hablar de los centenares de edificios que ha levantado por todo el mundo a lo largo de su ya dilatada carrera, desde el Centro Cultural del Mundo Árabe en París hasta sus últimos proyectos: un rascacielos en Nueva York y un museo en Abu Dhabi.

Voy a comenzar con la Torre Agbar de Barcelona porque probablemente os suene a todos. En poco tiempo se ha convertido en el nuevo icono de la ciudad condal, aunque al pricipio suscitó polémica por su forma fálica. De día es como un inmenso obús plantado enmedio de la ciudad, pero de noche... Entonces se convierte en una fantástica linterna (iluminada con los colores del Barça) que se divisa desde la lejanía. La última vez que fui a Barcelona viajé en avión, pero por la noche cogí un taxi hasta la Plaza de las Glorias para disfrutar del espectáculo. Mucha gente compara o confunde esta torre con la Swiss Re de Londres, que es obra de sir Norman Foster y también tiene forma de pepino gigante. Ya os he dicho que estos dos arquitectos tienen mucho en común, e incluso van a trabajar juntos próximamente, pero yo creo que no hay color (en la torre londinense).

Continúo con la ampliación del Museo Reina Sofía de Madrid, que para mí es el primer edificio realmente moderno y rompedor de la capital de España. A priori podía parecer una aberración adosar un edificio tan futurista a la mole del antiguo hospital construido por Sabatini, pero el resultado fue excelente. Jean Nouvel planteó una serie de pabellones de cristal y metal alrededor de una gran plaza, cubiertos por una enorme visera roja. Un recurso semejante al que utilizó en el primer edificio que levantó en España: el pabellón francés de la Expo de Sevilla en 1992. En la siguiente foto podéis ver esta nueva plaza que se ha creado entre los nuevos edificios de Nouvel y el antiguo museo, que aparece enfrente. Es un espacio mágico, diferente en cada momento del día, según cambian las luces que se cuelan por las grandes aberturas del techo.

En la siguiente foto podéis ver uno de los espacios interiores de la ampliación del Reina Sofía, concretamente el restaurante Arola Madrid. Es un espacio increíble situado debajo del auditorio, que está recubierto por una sinuosa piel roja y brillante. Esta piel roja sirve de techo al restaurante y le otorga una fuerza inusual, así que no le hace falta nada más. Una decoración minimalista y metalizada basta para convertirlo en un lugar ultramoderno. Vale la pena ir a verlo, pero mejor no caer en la tentación de quedarse a comer o a cenar: los bocados del prestigioso chef catalán son las miniaturas más caras que he probado.

Seguimos en Madrid, para hablar de uno de los experimentos de arquitectura y diseño más extravagantes que se han llevado a cabo en nuestra ciudad. El grupo Silken (una de mis cadenas hoteleras favoritas) compró el Hotel Puerta América cuando estaba en construcción y decidió convertirlo en un lugar muy especial. Convocó a un puñado de prestigiosos arquitectos y diseñadores (tan dispares como Norman Foster, Arata Isozaki, Zaha Hadid, David Chipperfield, Mariscal o Victorio & Lucchino) y encargó a cada uno el diseño de una planta del hotel. A Jean Nouvel le tocó, además del ático (donde se sitúa la piscina y la terraza que tuve la suerte de visitar en una fiesta) y la planta duodécima (que cuenta con doce suites) la parte del hotel que más se ve: la fachada. Iba a ser una fachada anodina de cristal, pero el arquitecto francés la cubrió de paneles y toldos de colores con frases escritas en varios idiomas. Sé que su intervención tiene sus detractores, pero no se puede negar que el resultado conseguido es bastante impactante y teatral.

Dejo la capital para mostraros otros proyectos situados en ciudades más pequeñas, pero no por ello menos importantes. En primer lugar, un complejo de apartamentos de lujo denominado Life Marina. Se sitúa en la maravillosa isla de Ibiza, junto al puerto de la capital y frente a su precioso casco histórico. Una vez más, Jean Nouvel utiliza el color en estos apartamentos de grandes terrazas cubiertas de plantas que forman un anfiteatro sobre una enorme piscina. Por su diseño, su situación y sus magníficas vistas, los precios de estos apartamentos serán prohibitivos, si es que finalmente se construyen (lo digo porque, curiosamente, no aparecen en la web de Ateliers Jean Nouvel entre sus proyectos).

Terminamos con otro "gran pene": el que se construirá junto a la bocana del puerto de Vigo, al final del muelle donde atracan los trasatlánticos. En este caso Jean Nouvel ha prescindido del color para centrarse en la forma y el material: utilizará granito de la zona. Así, esta torre que albergará un hotel y un restaurante panorámico se convertirá rápidamente en un icono de la ciudad gallega. Más que un edificio parece una escultura, un obelisco, un hito o un "menhir" (que es como lo denomina el arquitecto). Es el elemento más llamativo de la remodelación y ampliación del importante puerto de Vigo, de la que se encarga Nouvel, que parece haberse especializado en este tipo de proyectos (también se ocupará de la ordenación del puerto de Valencia). Sólo me queda felicitarle por su premio y desear que nos siga deleitando con obras maestras como éstas.

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19 Febrero 2008

CaixaForum, pasen y vean

El pasado jueves 14 de febrero, día de San Valentín, se abrieron las puertas de este nuevo edificio-espectáculo en Madrid. Un nuevo icono que pretende cuadrar el Triángulo del Arte, que hasta ahora formaban en torno al Paseo del Prado el museo del mismo nombre, el Reina Sofía y el Thyssen-Bornemisza. No creo que llegue a la altura de estos museos en cuanto al contenido, pero sí lo hace el continente (que es lo que a mí más me interesa). Además, este edificio tiene algo en común con los otros tres: la combinación e integración de la arquitectura moderna y la antigua. Sin embargo, mientras en los tres museos esta mezcla es consecuencia de sus últimas ampliaciones, en CaixaForum es el punto de partida.

Hasta hace unos años, los ejemplos interesantes de arquitectura contemporánea de la capital de España se contaban con los dedos de una mano, pero ahora esto ha cambiado. La fiebre por conseguir edificios emblemáticos de arquitectos-estrella ha calado con fuerza en Madrid y el último es el recién inaugurado CaixaForum, centro social y cultural de la Obra Social de la Caixa. Se encargó al prestigioso tándem Herzog & de Meuron, formado por los arquitectos suizos Jacques Herzog y Pierre de Meuron, nacidos ambos en Basilea en 1950. Estos siempre sorprendentes arquitectos, que ya tienen el premio Pritzker (considerado el Nóbel de la arquitectura) estarán este año en boca de todos por su espectacular estadio olímpico de Pekín.

Los arquitectos suizos ya tenían experiencia en lo de transformar una vieja central eléctrica en un moderno museo: lo hicieron en Londres con la Tate Modern. Pero en aquella ocasión la intervención fue mínima (se mantuvo casi intacta la estructura de la vieja central) mientras en Madrid ha sido radical. En un increíble alarde tecnológico, han borrado el zócalo de granito que sustentaba el edificio de ladrillo, dejándolo suspendido en el aire y sujeto por sólo tres pilares. Esto es lo primero que sorprende cuando te acercas, y lo digo por experiencia porque el domingo fui a visitar y fotografiar CaixaForum. Bueno, en realidad lo primero que llama la atención es la plaza que ha surgido donde antes había una gasolinera, flanqueada por el jardín vertical que cubre una medianería. Yo ya había visto en París uno de estos jardines (del mismo autor, un francés que ha patentado el sistema) pero el de Madrid es mayor y más impresionante.

El domingo en Madrid hacía frío, un día de perros, pero la plaza estaba repleta de gente, como veréis en las fotos. Ya sabéis que en esta ciudad hay gente para todo y que nada atrae más a los madrileños que las colas: en cuanto ven una se ponen, y luego preguntan "¿esto para qué es?". Así que me puse a la cola mientras disfrutaba de las primeras sorpresas: cómo la plaza se mete por debajo del edificio volado, bajo una cubierta de triángulos metálicos. Aquí empieza el festival de las texturas, y es que Herzog & de Meuron son maestros en el arte de crear distintas texturas y contrastes entre cada pieza o detalle. Esto también se aprecia en la fachada, como veréis a continuación: el contraste entre el bajo vacío y pulido, la antigua fachada de ladrillo perforada por ventanales aparentemente aleatorios y la coronación de hierro oxidado con entrantes a modo de almenas que convierten al edificio en una especie de fortaleza volante.

Entrar en el edificio es como subir a una nave espacial, igual que hemos visto en tantas películas de ciencia-ficción. El vestíbulo mantiene la misma línea futurista y galáctica, aunque la acumulación de hierro produce un desagradable olor a atracción de feria bastante mareante (espero que desaparezca con el tiempo). Aquí se sitúa la tienda-librería especializada en arte y arquitectura, bastante interesante. En la siguiente foto podéis ver el techo de este vestíbulo o foyer de estilo high-tech.

Para ascender (o descender) al resto de las plantas del edificio, me dirijo a la escalera, la auténtica columna vertebral de CaixaForum. Nunca mejor dicho, porque con su forma sinuosa, su color blanco puro y su textura pulida recuerda al esqueleto de un dinosaurio. Por sus dimensiones sería un bicho enorme, porque la escalera recorre las siete plantas del edificio: dos subterráneas, una inexistente (la baja, que se queda fuera, en la plaza), dos del edificio de la vieja central y dos más añadidas. Así, además de ser una escalera muy fotogénica es realmente inesperada, imposible de imaginar desde el exterior del edificio si no la has visto antes.

Ascendiendo por las escaleras visito las salas de exposiciones de las plantas segunda y tercera, donde no está permitido hacer fotos. Ahora se expone una selección de obras de la colección de La Caixa, ya sabéis, arte contemporáneo, grandes cuadros y, sobre todo, instalaciones. Sólo llama mi atención una situada en una habitación circular: una bombilla cuelga del centro rodeada de instrumentos de viento aplastados, también colgando en circulo; la sombra de todos ellos se proyecta en la pared circular y los visitantes circulan por el estrecho pasillo que queda entre los instrumentos y sus sombras. Sigo escaleras arriba hasta la última planta, donde se sitúa la cafetería. Me decepciona bastante: tal vez influya la algarabía que produce la muchedumbre, pero creo que el ambiente no está bien conseguido. Es una pena que un lugar tan espectacular tenga una cafetería tan fría y anodina, que más bien parece un fast food. Espero que con el tiempo cambien su decoración y la hagan más cálida y acogedora. Lo único digno de mención son las impresionantes celosías que cubren los ventanales, que ya aprecié desde abajo y que podéis ver a continuación. Como si el hierro oxidado se hubiera deshecho...

Escaleras abajo llego a las plantas subterráneas, que se ocultan bajo la plaza. Aquí es donde se encuentra el auditorio, pero no puedo entrar porque ya ha empezado el concierto que se celebra hoy en él. En los espacios que rodean al auditorio (desconozco si también en su interior) las paredes están recubiertas de una rejilla con relieves que forman curiosas formas. Como veis aquí, continúa el festival de las texturas:

Salgo del edificio y ya ha anochecido. Hay menos gente y las luces artificiales que envuelven CaixaForum le dan un aire mágico y misterioso. Así es también el aire de las últimas fotos que hago. Esta que veis a continuación resulta curiosa pero reconozco que es fruto del azar: el humo de mi cigarrillo se cruzó con el flash de mi cámara y produjo esta imagen.

Se aprecia claramente la superposición de volúmenes del edificio: bajo el cielo, la celosía de hierro en lo más alto del "postizo", debajo el muro de ladrillo antiguo restaurado y su base de triángulos metálicos iluminados, que cubre la plaza inferior. En la siguiente foto podéis ver un rincón de esta plaza: es uno de los pilares que sustentan el edificio, donde el techo baja hasta tocar el suelo, aunque visto así podría ser cualquier cosa...

Por último, una vista nocturna del jardín vertical, para cerrar esta visita cultural. Al anochecer este jardín luce realmente espectacular, y es que con la inauguración de CaixaForum, que se asoma al Paseo del Prado frente al Jardín Botánico de Madrid, el espectáculo acaba de comenzar...

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11 Diciembre 2007

Dubai en España

Supongo que todos conocéis Dubai porque habéis visto o leído algo sobre esta ciudad de los Emiratos Árabes Unidos. Al calor de los petrodólares se ha desarrollado de manera extraordinaria en los últimos años, atrayendo a todos los millonarios y nuevos ricos del planeta. Aquí fue donde se pudo ver a Michael Jackson vestido de mujer árabe paseando por un centro comercial... Donde antes sólo había un desierto hoy abundan los rascacielos (entre ellos el más alto del mundo, aún en construcción), los campos de golf y todo tipo de excentricidades. Caso aparte es su costa, moldeada al antojo de los jeques y magnates, plagada de islas artificiales con formas inverosímiles como palmeras y hasta un mapamundi. Estas islas albergan mansiones de superlujo, sólo al alcance de algunos bolsillos como el de David Beckam. Y no olvidemos que en esta costa del Golfo Pérsico se encuentra también el primer hotel de la Tierra que consiguió lucir siete estrellas... En fin, no os quiero mostrar fotos de Dubai porque las hay a patadas por la red, sólo una que apareció publicada recientemente donde se ve la ciudad envuelta en la niebla. Sólo sobresalen algunos rascacielos y grúas que construyen más rascacielos, pero me gusta porque me recuerda a la Ciudad de las Nubes de El Imperio Contraataca.

Hace un par de semanas se presentaron de forma simultánea dos proyectos que bien podrían construirse en Dubai, pero lo insólito es que pretenden levantarse en España. El primero se llama Isla Luna o La Luna de Valencia y se trata de una isla artificial, de forma circular, frente a la Playa de la Malvarrosa de la capital valenciana. A diferencia de las islas artificiales de Dubai, no pretende cobijar sólo mansiones de lujo, sino un barrio entero con todos sus servicios e infraestructuras, viviendas (incluso protegidas), oficinas y demás. Que yo sepa, la alcaldesa Rita Barberá aún no se ha pronunciado sobre el proyecto, pero no dudo que lo apoyará. Ya la llaman La Faraona por sus ansias de dejar huella, en dura competencia con El Faraón Gallardón. Con las obras de la Ciudad de las Artes y las Ciencias empantanadas, por las inundaciones que sufrió el Palau de les Arts antes de su estreno, para concluir este "parque temático de Calatrava" sólo falta levantar tres rascacielos (entre ellos el más alto de España). Así pues, la alcaldesa estará encantada de apoyar nuevos proyectos que conviertan a esta ciudad en la más moderna de nuestro país y en la más parecida a Dubai. Así es como quedaría La Luna de Valencia:

El otro proyecto del que os voy a hablar es aún más peregrino que el anterior. Se llama Gran Scala, un nombre muy gráfico porque pretende ser como Las Vegas (un lugar lleno de casinos, parques temáticos y campos de golf) pero "a gran escala". Al igual que Las Vegas y Dubai, se quiere construir enmedio de un desierto, concretamente del más grande de Europa: el de Los Monegros, en la provincia de Huesca y relativamente cerca de la ciudad de Zaragoza. Cuando lo leí creí que era una inocentada, pensé "¿de dónde van a sacar el agua?" pero los promotores lo tienen muy claro: del Ebro. Por lo visto, los aragoneses están hartos de que las aguas de este río se usen para regar los campos de golf del desierto murciano y han pensado "pues las usamos para regar los campos de golf del desierto de Los Monegros". Yo no me lo acabo de creer, pero los promotores de este gigantesco proyecto (un grupo de inversores españoles y europeos) dicen que van en serio. Veremos en qué queda todo esto, pero os podéis ir haciendo una idea grosso modo de este macrocomplejo de parques temáticos, casinos y campos de golf viendo esta imagen:

Creo que esta fiebre de proyectos mastodónticos tiene una explicación: está claro que la época dorada del ladrillo en España ha llegado a su fin. Las compañías inmobiliarias y constructoras tienen pánico a que les llegue el momento de cerrar y no saben qué hacer para seguir funcionando. Muchos piensan "si ya no se venden casas, algo habrá que hacer" y se les ha ocurrido que esta puede ser la solución. Yo no creo que sea una buena idea, pues estos megaproyectos acaban dando más problemas que beneficios, y si no que se lo digan a Zaplana que se hundió en su Terra Mítica... Hay otras alternativas y precisamente el otro día leí algo sobre esto en un periódico de Andalucía: resulta que algunas empresas, ante el fin del boom inmobiliario, han decidido invertir en la rehabilitación del casco viejo de Cádiz. Me pareció una iniciativa modélica y espero que cunda el ejemplo, a ver si así en lugar de construir más y más se arreglan todos esos edificios históricos que se caen a pedazos por todos los rincones de España.

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6 Octubre 2007

CJM, un racimo de estrellas

Coincidiendo con la celebración de la Semana de la Arquitectura, se ha anunciado que la fabulosa arquitecta iraquí Zaha Hadid construirá el edificio que veis aquí, el mayor del CJM. Estas son las siglas de Campus de la Justicia de Madrid, pero me resisto a utilizar este nombre que le ha dado nuestra Comunidad presidida por la inefable Esperanza Aguirre, pues no me gusta. Con las mismas siglas, preferiría Ciudad de la Justicia de Madrid o, mejor aún, Ciudad Judicial de Madrid. Este me parece un nombre más representativo, elegante y acorde con este complejo, que reunirá las principales sedes judiciales ahora repartidas por la capital y que se convertirá, dentro de unos años, en el mayor del mundo de sus características.

Por si no conocéis el proyecto os pongo en antecedentes. Tras varios intentos fallidos por situar esta ciudad en distintos puntos de la geografía madrileña, se optó por un gran espacio en la zona de Valdebebas, entonces un gran erial donde ya ha crecido la nueva Ciudad Deportiva del Real Madrid. Pronto lo harán la Ciudad Judicial, la ampliación del IFEMA (Feria de Madrid), un enorme parque y un barrio de lujo con un inmenso centro comercial frente a la flamante Terminal 4 del aeropuerto de Barajas. Para desarrollar el masterplan de la Ciudad Judicial, que contará con una estación de tren de la nueva línea que se construye entre Chamartín y la T-4, se convocó un concurso que ganaron Frechilla y López-Peláez. A continuación podéis ver un esquema de este original masterplan que establece la situación de cada edificio en el solar y la forma: todos ellos de planta circular.

Como veis, los edificios circulares de distintos tamaños, unidos por los viales de acceso, forman un especie de racimo de uvas. El título de mi artículo hace referencia a esto y a los arquitectos que construirán los distintos edificios, entre los que ya se encuentran las principales estrellas del firmamento de la arquitectura actual. En el esquema anterior podéis ver los nombres junto a los edificios que se les han adjudicado, aunque veis que aún quedan algunos pendientes. Si -como a mi- os gusta la arquitectura, os sorprenderá encontrar en este elenco a cuatro Premios Pritzker (cosiderado el Nóbel en esta materia o arte).

El primero de ellos es Sir Norman Foster, a quien la Comunidad de Madrid le adjudicó "a dedo" los dos primeros edificios del complejo. Esto levantó ampollas en el gremio de los arquitectos, sobre todo nacionales, que reclamaban la convocatoria de un concurso público por cada uno de los edificios, como luego se ha hecho para la mayoría. La Comunidad de Madrid se limitó a decir que se había escogido a Foster por ser uno de los mejores, dejando claro su intención de apuntar a lo más alto en el desarrollo de este proyecto. Supongo que todos conocéis a este arquitecto-estrella británico, que ya se ha estrenado en Madrid levantando el rascacielos más alto de la ciudad: la Torre de Caja Madrid (antes de Repsol), entre las cuatro en construcción en la Castellana. En cualquier caso, parece que los dos edificios que levantará en la Ciudad Judicial (el Tribunal Superior de Justicia y la Audiencia Provincial) no van a estar entre los mejores del racimo, a juzgar por las maquetas que podéis ver a continuación.


Siguiendo con los arquitectos-estrella ganadores del Pritzker nos encontramos a Ieoh Ming Pei, constructor de la Pirámide del Louvre. Con su estudio Pei, Cobb, Fred & Partners levanta otra de las Cuatro Torres de la Castellana (la Torre Espacio) y levantará en la Ciudad Judicial el edificio del Tribunal Social. El siguiente de este cuarteto es Richard Rogers, conocido ya por los madrileños por haber diseñado la cercana T-4 de Barajas. Para la Ciudad Judicial ha diseñado un edificio de usos múltiples que contiene aparcamiento, servicios y comercios. Este edificio, situado en el principal acceso al complejo, sigue la línea tecnológica a la que nos tiene acostumbrados este arquitecto, como podéis ver aquí.


Cierra el cuarteto de Prizkers Zaha Hadid, la única mujer que ha ganado este prestigioso premio y sin duda la mayor estrella de la arquitectura actual. No dudo que el Juzgado de lo Civil, con las líneas sinuosas habituales en la obra de esta arquitecta (que me apasiona) se convertirá en el edificio más admirado de esta Ciudad.

Pero, afortunadamente, no todas las estrellas de este racimo son extranjeras. También los españoles han tenido finalmente su oportunidad y entre ellos destaca Alejandro Zaera, que aún es muy joven para tener un Prizker, pero tiempo al tiempo. El madrileño más internacional, reconocido por su Terminal de Ferrys en Yokohama (Japón) y por el proyecto que consiguió para Londres los Juegos Olímpicos de 2012, ha proyectado para la Ciudad Judicial el Instituto de Medicina Legal. Esta especie de "donut" que veis aquí sustituirá al actual Instituto Anatómico Forense.

Otros arquitectos españoles presentes en la Ciudad Judicial son el reconocido Rafael de la Hoz y los menos conocidos Picado y de Blas. Pero entre los últimos concursos fallados me ha sorprendido gratamente el edificio de lo contencioso-administrativo, que levantará el estudio de García Pino y García de Paredes. Como podéis ver en las siguientes imágenes, se trata de un curioso edificio con forma de flor, recubierto con una "piel" que le da su obligada forma circular.


¿Qué sorpresas nos depararán los edificios que quedan por adjudicar en esta Ciudad de las Estrellas? Si el nivel se mantiene a esta altura se conseguirá un auténtico museo de arquitectura contemporánea al servicio de la Justicia. Estoy seguro de que en 2011, cuando está previsto que empiece a funcionar este complejo, serán muchas las personas (y sin duda yo entre ellas) que se acercarán hasta aquí, pero no para asistir a un juicio sino para disfrutar del panorama. La Ciudad Judicial de Madrid va camino de convertirse en uno de los principales reclamos turísticos de la capital española y me alegra que así sea, como madrileño y amante de la arquitectura.

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27 Abril 2007

Madrid, donde no se pone el Sol

Estoy en estado de shock. Hoy se ha fallado el concurso del Centro Internacional de Convenciones Ciudad de Madrid (CICCM), el gigantesco nuevo palacio de congresos que se construirá junto a las Cuatro Torres de la Castellana. Como es un tema que me interesa, yo aguardaba este día con ansiedad y el resultado, desde luego, me ha sorprendido. Todavía no puedo decir si la sorpresa es positiva o negativa, pero como yo soy optimista por naturaleza me inclino por lo primero.

Vayamos por partes. Empezaré diciendo el nombre del equipo ganador: Tuñón y Mansilla, unos arquitectos que me gustan bastante y que acaban de ganar el prestigioso premio Mies Van de Rohe por su ya famoso MUSAC (Museo de Arte Contemporáneo) de León. Por si no conocéis este edificio o no os suena por el nombre, a continuación pongo una fotografía que hice yo mismo el año pasado cuando visité esta ciudad castellana. Los arquitectos dijeron que se basaron en las magníficas vidrieras de la catedral de León, lo cual queda patente al ver la foto.

Pues bien, el proyecto con el que estos dos arquitectos (acompañados por Matilde Peralta del Amo, a la que no tengo el gusto de conocer) han ganado el concurso del CICCM lleva el nombre que da título a este artículo. Es un nombre muy descriptivo que pretende evocar el Sol poniéndose entre las Cuatro Torres, aún en construcción. Si todavía no habéis visto la maqueta, seguro que fliparéis al ver la foto, porque resulta desconcertante. Sin embargo, yo aplaudo la decisión de apostar por un proyecto completamente rompedor, puntero y español.

Lo que más sorprende es la forma del edificio: un círculo vertical y no horizontal como es habitual en este tipo de palacios de convenciones (ya os he anticipado que trata de ser como un sol). Pero lo que realmente destaca es su altura, que con unos 120 metros llega hasta la mitad de las torres. Sin duda es el más alto de todos los proyectos presentados y rompe la tradición horizontal de estos edificios. La maqueta dice poco de los materiales que lo cubrirán y suscita polémica: o te encanta o te espanta. Ya he leído los más variados comentarios y opiniones al respecto: que si parece un queso entre cuatro barras de pan...

No cabe duda de que, aunque al principio pueda resultar grotesco o chocante, es una apuesta arriesgada para culminar un proyecto que situará a Madrid entre las ciudades más modernas y futuristas del mundo. Rascacielos hay muchos en otras ciudades, y más altos que nuestras Cuatro Torres, pero el conjunto que formarán éstas y el nuevo centro de convenciones no tiene parangón. Pronto transformará definitivamente el skyline de Madrid y se convertirá en un símbolo de nuestra ciudad, reconocible en todo el mundo. Y sin más dilación os dejo una foto de la maqueta presentada, por si aún no habéis tenido oportunidad de contemplarla, a ver qué opináis...

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Sobre mí

¿Qué os voy a contar sobre mí? Difícil tesitura... A nadie le gusta describirse, o al menos a mí no. Los que me conocéis ya sabéis cómo soy, y los que no, ya me iréis conociendo por mis opiniones y experiencias. Espero gustaros (yo me encanto).

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