Movida rosa en Mónaco
Al Príncipe Alberto de Mónaco, que se convirtió en Jefe de Estado del pequeño país mediterráneo tras la muerte de su padre Rainiero, le ha faltado tiempo para soltarse el pelo (y eso que está calvo). Se le ha visto el plumero, que la pluma ya se la vimos todos hace tiempo... El caso es que mañana se celebra en el Principado el Baile de la Rosa, el acontecimiento social más importante del país, que suele llenar las páginas de las revistas del corazón. Pues resulta que el príncipe (parece que personalmente) decidió dedicar este año el Baile a la Movida Madrileña. Yo no sabía que el famoso Bal de la Rose fuera temático, como los bailes de fin de curso de las películas americanas, pero tal vez Alberto ha querido ponerle una nota de color (rosa). No sé si la temática se limita a la ambientación o los invitados (la flor y nata de la alta sociedad) deberán vestirse ad hoc...
El príncipe contactó con Pedro Almodóvar para que organizara la fiesta, y el premiado director reunió a su troupe habitual, formada básicamente por Bibiana Fernández y Alaska. La cantante -que es más lista de lo que parece- descubrió hace tiempo que esto de montar fiestas es un chollo de cuidado, así que se montó el negocio con su marido Mario Vaquerizo. Empezaron con las fiestas "en plan travesti" que tuvieron gran éxito en las noches madrileñas y acabarán montando el show ante el estupor de la más rancia nobleza europea. Ya os conté en mi artículo "La noche más petarda" en qué consisten estas fiestas: primero Alaska canta con su grupo (Fangoria), luego su marido actúa con el suyo (Nancys Rubias) y la cantante acaba pinchando discos mientras todos bailan y se ponen hasta el culo...
No sé cómo encajarán los ancianos condes, duques y marquesas este desparrame, pero me da que este año el Baile de la Rosa puede acabar como el rosario de la aurora. Eso si finalmente los invitados se animan a acudir, porque seguro que alguno se echa atrás... No me refiero al marido de Carolina de Mónaco y su pandilla, que seguro que lo pasan de lo lindo con el derroche etílico y alucinógeno, sino a otros más tradicionales. Creo que algunos personajes de título nobiliario, alta estirpe y rancio abolengo se habrán quedado patidifusos al recibir la invitación. Y es que asusta un poco, como podéis juzgar vosotros mismos:


cerebrino dijo
Yo viví la movida a fondo, como personaje secundario pero la viví. Como divertirnos nos divertimos pero dejamos una estela de amigos muertos de sida y de sobredosis. Por ello no tuvo nada de rosa: más bien negra. ¿Ahora se acuerda de todo eso ese gilipollas?
Bien pensado también tuvo sus efectos beneficiosos para algunos. Cuando empezó la movida Alaska tenía más o menos mi edad, ahora es más joven y está considerando quedarse embarazada.
29 Marzo 2008 | 05:30 PM