Desmontando a Chico Viejo... el CINE
Primera pieza del rompecabezas de Chico Viejo. La más importante. El CINE.
Fue en 1996. En un cine de mi localidad, ya desaparecido. Hasta ese momento, mis preferencias cinéfilas se reducían al típico y tópico género palomitero. No tenía apenas criterio. Veia las películas como quien va al circo. El único motivo era pasar un buen rato. Divertirme.
Una noche, mis padres me convencieron para que fuera con ellos al cine. La verdad es que no recuerdo en qué condiciones fue ni porqué acepté. Eso ya se borró.
Lo que sí permanece es el momento en el que empieza la película. Estamos en una cafetería. Una pareja se pone a hablar de forma despreocupada sobre atracos.
No me entero bien de lo que dicen. Me pierdo algunas palabras. El sonido es pésimo.
Me cambio de fila y me sitúo delante (no recuerdo en cuál) de donde estaban mis padres.
Teniendo en cuenta que la sala estaba casi vacía (y era grande, de los antiguos), yo me encontraba en una posición de casi total aislamiento. METIDO por completo en lo que acontecía en la pantalla.
De pronto, la pareja se dice "te quiero", se dan un beso. Pistolas en mano, se dirigen al resto. Él grita: ¡¡Todo el mundo quieto, esto es un atraco!! Ella grita aún más fuerte: ¡¡Y COMO ALGÚN JODIDO CAPULLO SE MUEVA, ME CAGO EN LA PUTA, ME PIENSO CARGAR HASTA EL ÚLTIMO DE VOSOTROS!!
Comienza a sonar, a explotar, "Misirlou"...
Comienza PULP FICTION.
Fue la película que me abrió los ojos. No todo era acción. No todo era comedia. No todo era terror. Había OTRO cine. Un género que no es ninguno sino todos. Un tipo de película que se salta las reglas. El espectador es casi un títere. No cuentan con él. Si quieres entrar, perfecto. Si no, vete a ver otra cosa. A veces atrapan con escenas impactantes pero en otras ocasiones sólo salen dos personajes hablando. Y no te despegas de ellos. Tan simple. El CINE sigue vivo.

A estas alturas, no han sido pocos los que se han dedicado a intentar hacerme ver que me equivoco. Pronto comprendí que lo mejor que puede hacerse es CREER en uno mismo. Y si te escapas de lo que le gusta a la mayoría, MUCHÍSIMO MEJOR. No por ser especial. Sino por no ser como el resto. Esa manada de ovejas que se mueve al unísono bajos las órdenes de la televisión. Esa jauría de lobos que devora todo lo que no es como ellos. Ese inmenso colectivo de vainas sin cerebro.
Yo no quiero ser como ellos. Yo elijo mis películas. Yo elijo mi cine.
Después de admirar Pulp Fiction, me ocurrió lo obvio. Empecé a consumir cine "tarantinesco". Semi-cine que no me llenaba. Deseaba ver otra cosa. Quería encontrarme con otra maravilla que me sacara del tedio cinéfilo al que me estaba viendo condenado.
Y entonces encontré "los clásicos". Los indiscutibles, los que siempre estarán ahí.
Primero fue "El Golpe". Luego "El Padrino". Después creo que fue "Vértigo". Les siguieron "Casablanca", "Senderos de Gloria", "Apocalypse Now", etc. No quise anclarme en el cine americano y me puse a ver cine español (era necesario), japonés, chino, etc. Así, poco a poco, fui experimentando todo el CINE con mayúsculas al que no había prestado atención. Todo ese cine que ahora constituye parte de mí mismo. Sin él, ahora sería una persona completamente diferente.
Por eso adoro el cine. Por mucho que lo nieguen, el CINE cambia a la gente. Los modifica. Por supuesto que también tiene un valor de entretenimiento, de circo, de palomitas. Cierto. Pero no hay que quitar una realidad para que prevalezca la otra. Ambas son el CINE.
No sé si les habrá pasado, pero muchas veces me he sentido preso de una especie de obsesión. Por más películas que veo, no dejo de sentir que apenas he visto nada. Es como un saco sin fondo. Vas al cine, ves una película y te estás perdiendo 4. Vas al videoclub, alquilas 1 y te estás perdiendo 20. Te compras 1 dvd (o más, que es la moda) y te estás quedando sin 30. Me agobia ese sentimiento de no poder acaparar el buen cine. Creo que por ahí puede venir el hecho de "acomodarse". Llega un punto en que el pesimismo se hace grande y le da a uno por decir: me quedo donde estoy. Con las que he visto y los pocos clásicos de toda la vida que me quedan por ver, es suficiente. Gran error. Hay que seguir ahí. Todavía se hacen obras maravillosas. Todavía hay genios.
Llegado este punto, sólo me queda hacer mi lista. Pero eso para la segunda parte.
La primera pieza ya está en su sitio.

Chico Viejo es el alter ego de cierto 
septiembre dijo
Siempre hay que seguir adelante sin hacer caso a las opiniones de los demás cuando tienes claro cual es tu mayor sueño. Es dificil pero cuando se consigue es mas satisfactorio saber que tu lucha valió la pena y que creiste en ti mismo.
El cine me encanta , muchas pelis que has nombrado son geniales. Me pasa algo parecido con la literatura, creo que nunca sé suficiente, que no puedo leer todo lo que quisiera, que se me escapan montones de autores ... supongo que hay está la pasión de las aficiones.
Y ya sabes adelante, siempre adelante...
(ahora entiendo porque destacaste esa frase en mi post de "destruir"
un abrazo
5 Septiembre 2005 | 09:34 AM