¿Qué clase de espectador eres?
Dicen que hay dos clases de personas... las que clasifican a las personas en dos clases y las que no.
Una de mis clasificaciones favoritas es entre espectadores Activos y Pasivos.
¿Por qué hay películas que gustan tanto a un público (hasta el punto de considerarlas imprescindibles) y sin embargo son insoportables o ridículas para otro? Seguro que hay muchas teorías sobre esto. Y seguro que se puede decir que depende de qué película o qué público... Pero yo tengo mi propia teoría.
Dos personas van al cine, a ver la misma película, Espectador Activo y Espectador Pasivo. El Activo se ha sentado y espera con cierta impaciencia, intriga, curiosidad (o como se lo quiera llamar) el comienzo de la película mientras el Pasivo está relajado, seguramente no tiene ni idea de qué película va a ver ni le importa; de hecho, ya le produce un poco de sueño el que la pantalla aún siga “en blanco”...
Cuando empieza la película, el Activo no pierde detalle y se mantiene concentrado en lo que ve... se siente uno más dentro de esa ficción que proyecta la pantalla. El Pasivo no ha perdido el tiempo en leer los títulos de crédito (¿para qué?), se ha fijado en los primeros “fallos” de la película (hay un plano que no está bien enfocado... la protagonista no parece muy creíble cuando ha dicho

Durante el transcurso de la proyección, el Activo se ha estado planteando el fondo de la película, ha intentado adivinar la trama y se ha puesto en el lugar de los protagonistas mientras éstos “vivían” en la pantalla. El Pasivo está odiando la hora en que entró a ver esta “tomadura de pelo”... no quiere “comerse el coco” y está harto de que no le cuenten los giros de la trama que se van sucediendo y por qué ese personaje habla de cosas tan raras que no se explican ni... ¡¡No se entiende nada!!
Cuando se cuece el final y se asiste a los últimos minutos de la película... un fulgor plateado surge de la pantalla... y cada espectador es preguntado por una voz misteriosa, susurrante... "¿Quieres que te explique la película?"
El Activo responde: No, gracias.
El Pasivo dice: ¡¡Ya era hora!!
Cuando acaba la proyección, el Activo ha visto la película que le gusta, una en la que no le explican más de lo necesario, donde el espectador juega un papel fundamental, al tener que participar y “extraer” parte de la historia para poder comprenderla. Le han inquietado, sugerido, buscado... y le han encontrado. Ahora, en su mente, seguirá visionando la obra y buscará respuestas más allá de la sala de cine. El Pasivo ha salido un poco molesto, porque la explicación le ha llegado muy tarde... sin embargo, eso le da la posibilidad de entenderlo todo y poder opinar que la película era una mierda. No hay nada como: a) los clásicos (el maestro del suspense siempre lo explicaba todo constantemente...); b) las pelis de acción (donde lo único que importa es ver cómo el prota reparte hostias o dispara a los terroristas...); etc, etc (hay muchas subclases de Pasivos).
Esto no quiere decir que los Activos no sean Pasivos. Todos somos Pasivos en algún momento... y ahí esta la clave: en el momento. La diferencia es que los Pasivos viven siempre en "ese momento".
Ojalá esa voz me hubiese preguntado a mí... la he echado de menos en tantas ocasiones...
[La imagen: Leonardo DiCaprio en la magnífica "El Aviador" (Martin Scorsese)]

Chico Viejo es el alter ego de cierto 
carlos dijo
"Cuando se cuece el final y se asiste a los últimos minutos de la película... un fulgor plateado surge de la pantalla... y cada espectador es preguntado por una voz misteriosa, susurrante... "¿Quieres que te explique la película?"
Esta frase es genial
(extracto del curso de comentarios dados por Chico Viejo)
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26 Abril 2006 | 12:47 AM