Sobre algunos pensamientos... creo que el blog está para esto
Un día dije aquí que quería apuntar mis sueños. Como siempre, se quedó sólo en intención. El problema es que si no lo escribo en el momento, al despertar, casi siempre se me olvida conforme pasan los minutos.
Sin embargo, el otro día soñé que me mataban. Y aún me acuerdo.
Como todos los sueños, o la mayoría, lo que ocurría no tiene ningún sentido. O al menos, un sentido evidente y palpable. Estaba sentado, creo que en el cine o esperando el autobús (o ambas cosas), y dos tíos con mala pinta (pensad lo que queráis) se acercaron, sentándose junto a mí. Entonces, de pronto, uno de ellos se inclina sobre mí y me clava algo así como una aguja en la boca (en el labio inferior). Luego salen corriendo, y un amigo mío (creo que era Stan) va detrás de ellos. Me levanto y me siento extraño. Más tarde me explican que me han envenenado, que no hay cura y que me quedan pocas horas de vida. Todos se sienten apenados, alguien incluso llora (no quiero recordar quién era), pero intento calmarme. Voy a morir. Vaya putada. Pero no hay nada que hacer. Lo asumo. Me sorprende. Me acuerdo de lo que tenía que hacer y no he hecho. Me entra el pánico... y creo que ahí me desperté.
Es increíble cómo algo tan estúpido puede seguir en tu cabeza. Pero aún más, es que desde hace tiempo, me encuentro acojonado en plena calle. Me ocurre a veces y me está preocupando. ¿A qué viene este nuevo miedo? Siempre he sido el mismo tipo debilucho que prefiere discutir los problemas y luego dar un botellazo por la espalda, antes que combatir limpiamente, pero hasta ahora no me sentía tan desprotegido. Es curioso. Es cuestión de quedarme un momento solo, entonces me doy cuenta de que se acerca alguien a quien no veo... y cada maldito átomo de mi cuerpo me suplica que me gire, compruebe que viene hacia mí un psicópata y salga pitando de allí cuanto antes. Raro, ¿no?
Lo cierto es que cada día que pasa tengo más claro que somos ordenadores con patas... que, cada día que se levantan/encienden, pueden comportarse de forma muy diferente a como venían haciéndolo. Sólo así se explican determinados fenómenos. Me lo explico. Ya dije que me había sorprendido encontrarme hablando solo por la calle... Pues hoy me ha vuelto a pasar. ¿O fue ayer? De madrugada. Me paré al darme cuenta de que estaba discutiendo en voz alta sobre las posibilidades de que cierta persona sea realmente consciente de que cuando le hablo de algo, en realidad quiero decir algo que no digo y por eso hago lo que hago. ¡Lo de siempre! Es normal, ¿no? Como cuando ves a un colega y le dices "hey, tío, me alegro de verte"; en realidad no quieres decir eso, pero el otro te entiende, te da la mano y se va a tomar por culo. O como cuando pasas junto a un vagabundo y dices que no tienes suelto, mientras suenan monedas de dos euros en tu bolsillo chocando con las llaves de casa. ¿Cierto? Se sabe. Pues eso. Pero me rallo a menudo. La gente es muy fácil de entender, somos todos jodidamente sencillos. Pero hay ciertas personas que no dejan de ponértelo difícil. Estoy pensando en hacerme una camiseta que diga "no puedo leer tu puta mente". Eso por delante. Por detrás, "aunque sí sé que te acabas de acordar de mi madre".
Sé que esa camiseta contradice lo que he dicho antes. Pero es que así son las cosas. De todas formas, cuando digo algo que realmente significa otra cosa, son evidentes, no me entendáis mal. No me refiero a un frutero bonito que he visto en un escaparate para indicar realmente a mi interlocutor que me aburro y tengo sueño. Oh, joer, un mal ejemplo. Pero se entiende, seguro. ¿Sí? Vale. "Ayer fui al cine y luego me fui a la cama" no tiene nada que ver con "me parece que estoy empezando a desear sacarme los ojos con tal de no ver tu perra cara". ¿Ahora? De ahí la camiseta. ¿Dónde podría comprar una? ¿Lo sabéis?
Cambiando de tema.
Mañana tengo mi primer examen de este segundo cuatrimestre. Estructura del sistema audiovisual. O algo así. Nada que ver con lo que luego se supone que hemos visto en clase. La mierda de siempre. Entran un montón de textos y sólo me he leído uno y medio. Y los apuntes apenas los he tocado. A las siete de la tarde, la tortura. Imagino que tendré que comer con normalidad, por una vez, si mi estómago lo permite. Será un día laaargo...
Son las dos y no me da tiempo de poneros las películas que he visto estos días (entre las que destaca la decepcionante tercera entrega de Piratas del Caribe), ni nada del plan del hambre, ni una tontería que tengo escrita en papel que pensaba pasar ahora a este blog; se trata de un texto que redacté sin pensar, escribiendo justo lo que pasaba por mi mente, en uno de mis momentos tan alegres y habituales en los que pienso que una cucaracha coja está más satisfecha de su vida que un servidor. La próxima vez.
Por cierto, esto último me recuerda algo...
Me jode mucho pensar en la otra persona, la que escucha o lee, cuando cuento mis estupideces vitales. No sé si os pasa a vosotros, imagino que sí. Es una putada. Yo, al menos, pienso que se me debe ver como un puto desgraciado que quiere dar pena. Noto que alguno y alguno lo ha pensado. Pero creo que el blog está para esto, ¿no? No sé, si no, ¿para qué cojones? Me han cuestionado (sobre todo desde el tema del hambre) el motivo de que escriba aquí cosas que luego no quiero que se sepan. Lo que ocurre es que me sorprende que gente que tengo a mi lado normalmente, dediquen tiempo a leer mi blog. Es como... sí, bueno, lo he escrito, pero no para que lo leas tú, lo he escrito porque hay gente que me lee y que no conozco, pero quiero contarles algo, quiero soltar esta paranoia... ¿Tan raro es? ¿No os pasa? No sé, joder, si escribiera pensando en quien va a leer esto, no pondría una sola letra. Sé que hay gente que piensa que estoy pirado. Totalmente. Y tendrán razón. Pero quiero creer que no son personas que luego me encontraré en la cafetería, con la intención de plantearme soluciones para mis diferentes problemas. Estáis ahí. De puta madre. Los mejores del universo. Pero quedáos ahí. Creo que no es pedir demasiado. Yo haré lo mismo, no os molestaré.
Y ya es demasiado tarde.
Voy a ver si duermo algo. Kafka pretenderá lo contrario, ahí me espera, en la mesilla de noche.
Buenas noches y dulces sueños.
Pero antes de desconectar...
Una pregunta: ¿cuánto gastáis al mes en películas y libros? Yo creo que me estoy pasando bastante. La edición coleccionista de Pulp Fiction, El fin del Romance, Triple Agente, el Ronin de Frank Miller, MPD Psycho, una obra de teatro de Woody Allen, etc, etc, etc. Voy a pensar seriamente en llevar un libro de cuentas...
Desconecto.







Chico Viejo es el alter ego de cierto 
spike_mandrake dijo
¿Crees que estás pirado? Yo creo que no. Creo que la cordura es un invento de aquellos que no quieren asumir que la normalidad es un estado mecánico e inhumano.
Todos estamos sujetos a presiones, agobios y problemas, a inquietudes que no podemos resolver y a anhelos profundos que pugnan por salir a nuestra superficie: de ahí que al final busquemos una válvula de escape en comportamientos excéntricos.
Son esos comportamientos excéntricos los que impiden que un día de estos nos dediquemos a matar a hachazos a la gente en la cola de la cafetería. xDDDD
Así que por ese lado tranquilo: cuando recibas menos presiones ya verás como estás más tranquilo y tus excentricidades se suavizan.
En cuanto a la pasta en libros y películas pues ... llevo un par de meses sin comprar nada porque tengo en cola muchos de los libros que compre anteriormente pero, más o menos, se me iban unos 120 euros todos los meses (joder, los comics de Made in Hell valen una pasta y los libros de bolsillo ... si compras 5 o 6 de una tacada pues ... )
28 Mayo 2007 | 09:46