Querido diario...
Los días se hacen cada vez más pesados…
Ojala no te tuviera, no sentiría esa necesidad de escribir, de desahogar mi alma, pero es que sino… reviento!
Mi cabeza es un sin fin de preguntas sin respuesta – Por qué amar? Por qué la necesidad del amor? Por qué esperar? …porqué tú?
A veces pienso en los recién nacidos, seres en blanco, sin razón ni dolor, solo instinto. Corazones libres atados por el tiempo. Madurar, aprender, razonar y solo como sus padres quieren que lo hagan. Seres corrompidos… Y es que sin todo esto seria mucho más fácil.
Me da rabia tener que usarte, volver a plasmar mi corazón en un papel, pero solo tú, atento, discreto, en silencio, comprendes como nadie lo que tengo por dentro.
Desde que tenia 15 años no me había vuelto a sentir así, así de frágil, inocente… He intentado por todos los medios mantenerme fuerte, serena, ser dura, crearme mi caparazón inalterable pero algo ha pasado, algo ha hecho que todo se derrumbe y vuelva a ser yo, el ser frágil, inocente, débil y vulnerable que siempre he sido.
Creí aprender cosas con el paso de los años y las situaciones vividas pero no, no he aprendido nada.
Creí ser más fuerte pero ya me ves, delante de ti abriendo mi alma…
Me siento sola a pesar de no estarlo, incomprendida.
Ojala pudiera gritar al mundo lo que me pasa. Ojala pudiera decir, como dice aquella canción, ‘que te espero! que te quiero!’* Pero no, he de callar, guardármelo, guardarme esos pequeños detalles, contados con cuentagotas, que me das para así alimentar mi ilusión y no venirme abajo. Eso me mantiene. Que fácil es, no? Que fácil vivir esperanzada, vivir un sueño que solo está en mi cabeza pero que poco a poco alimentas. Duele, y mucho más cuando te das cuenta…
Cual será la esencia de la vida?
Tengo miedo!! Miedo a mi misma, al dolor que soy capaz de causarme. Al dolor que vive en mi mente.
Sabes la sensación de sentir como cada minuto que pasa ese miedo y esa ilusión se ven para darse el más fuerte de los abrazos? Y tener que aparentar por fuera que todo va bien, que no pasa nada… Que estoy rota por dentro pero que al fin y al cabo no sucede nada en el exterior…
Dos sentimientos contradictorios pero no opuestos.
Que fácil es para muchos desahogarse así, escribiendo, pero no te creas, esto es más complicado de lo que parece a simple vista.
Soy cariñosa, alegre, despierta, tranquila y nerviosa, atenta y quizás hasta responsable, divertida, optimista, extrovertida, pero, que me pasa? De que me sirve ser así? Estoy consiguiendo lo que quiero con ello? Siendo así?
Me estoy esforzando al máximo para ser yo, para darme a conocer, para conseguir mi meta, mi propósito pero me esfuerzo y me esfuerzo y no lo consigo… Tú me valoras? Te das cuenta de lo que tienes ante ti? Ves más allá de tu nariz?
Siénteme, estoy aquí! Y por ti… Solo por ti…
Me siento ridícula e infantil… Por qué hago esto? Por qué me afecta tanto algo que no conozco?
No me vendas porqués… Sin ti, de que? Por qué? Para que?
Y ahora vosotros reíros, menospreciarme y ridiculizarme, ya estoy humillada, más creo que no se puede…
Y es que vuelvo a querer como una niña...
Cruzo los dedos para que tú nunca leas esto.
*
Discover Sergio Contreras!

















Anto dijo
huy huy chikitina, eso será malo, jeje bueno es la vida llena de sorpresas, nada nada a sentir pa eso es el cuerpesito, besos
18 Septiembre 2008 | 09:52 PM