Vicente Aleixandre (Poemas de la consumación) Conocer no es lo mismo que saber. Quien aprendió escuchando; quien padeció o gozó; quien murió a solas. Todos andan o corren, más van despacio siempre en el viento veloz que ahí los arrastra. Ellos contra corriente nadan, pero retroceden, y en las aguas llevados, mientras se esfuerzan cauce...
(Luis Chamizo) I Bruñó los recios nubarrones pardos la lus del sol que s´agachó en un cerro, y las artas cogollas de los árboles d´un coló de naranjas se tiñeron. A bocanás el aire nos traía los ruídos d´alla lejos y el toque d´oración de las campanas de l´iglesia del pueblo. Ibamos dambos juntos, e...
(Sonetos del amor oscuro) Federico García Lorca Tú nunca entenderás lo que te quiero porque duermes en mí y estás dormido. Yo te oculto llorando, perseguido por una voz de penetrante acero. Norma que agita igual carne y lucero traspasa ya mi pecho dolorido y las turbias palabras han mordido las alas de tu espíritu severo. Grupo d...
Andrés Aberasturi El amor tiene nombre y apellidos, carnet de identidad, fechas borrosas, rostros desdibujados portales en penumbra, aceras de ciudades, parques umbríos, hoteles de pasillos silenciosos, cuartos de estar con pianos de leyenda, buhardillas, descampados, corralas, casas deshabitadas que habitaban esta gran casa qu...
Andrés Aberasturi Cómo te amo amor, cómo te amo. Con qué resignación de lobo miserable y asustado te recuerdo esta noche de vacíos.
Pablo Neruda La noche entera con un hacha me ha golpeado el dolor, pero el sueño pasó lavando como un agua oscura piedras ensangrentadas. Hoy de nuevo estoy vivo. De nuevo te levanto, vida, sobre mis hombros. Oh, vida, copa clara, De pronto te llenas, de agua sucia, de vino muerto, de agonía, de pérdidas, de sobrecogedoras tel...
Ángel González Avanzaba de espaldas aquel río. No miraba adelante, no atendía a su Norte –que era el Sur. Contemplaba los álamos altos, llenos de sol, reverenciosos, perdiéndose despacio cauce arriba. Se embebía en los cielos cambiantes del otoño: decía adiós a su luz. Retenía un instante las ramas de los sauces...
aqui En muchas ocasiones he recurrido a los poemas de Ángel González para reflejar con sus palabras el amor, la libertad o las emociones que la vida ofrece y es hoy, un triste hoy cargado de ausencia, cuando vuelvo a recordar al poeta que nos abandona. Los poetas no mueren, se quedan en la memoria de los que caminan por sus palabras. Las p...
Pura Salceda DENTRO. En el corazón del deseo, tú estás dentro. Dentro de los días pálidos, de las ojeras ebrias a caricias. Dentro. En la boca húmeda del aire. tú estás dentro. Dentro de los dientes que muerden mañanas, de albas hechas jirones gimiéndote. Dentro. en las manos que templan la piel, tú estás dentro. Dentro de cada sile...
Luis Antonio de Villena Yo fui un niño negro. Tan negro que no hablaba. Me sentaba en el rincón del patio –era un recreo– y esperaba. Callado, quieto, triste. Sin aparente motivo de tristura. La melancolía (no sabía ese nombre), el mied...
Mario Benedetti ¿Cómo hacerte saber que siempre hay tiempo? Que uno sólo tiene que buscarlo y dárselo. Que nadie establece normas salvo la vida. Que la vida sin ciertas normas pierde forma. Que la forma no se pierde con abrirnos. Que abrir...
Fernando Beltrán Somos por fortuna creyentes, por fortuna ricos de corazón, por fortuna dueños de artefactos que matan por fortuna solamente al pobre hombre que cruce infortunado un lugar estratégico. (El Gallo de Bagdad; Ed. Endymi...
José Manuel Caballero Bonald El harapo del vagabundo, trama camal en cuyos hilos se arropa el cuerpo errante, vive su caminar como el chorro de sueño, hecho de humildes letras diarias, de quebrantos tejidos en la noche, y es más puro que...