"EL CÓDIGO DA VINCI" revela la gran verdad: el ser humano es ridículo

Por fin se estrenó una de las películas más esperadas de los últimos años, la polémica adaptación de la novela El Código Da Vinci, de Dan Brown. A grandes rasgos, "El Código Da Vinci" es una obra entretenida con intención. Un prolongado pasarratos de dos horas y media que contiene varios dardos envenenados. Por contra, habría que ser idiota o querer llamar la atención para afirmar que la película de Ron Howard es una muestra de buen cine. Ni de lejos. Eso sí, la culpa la tiene fundamentalmente la fuente, el libro de Brown.
Ron Howard es uno de esos directores que en Hollywood caen muy bien pero a los que entienden o pretenden entender de cine caen muy mal (otro caso sería, por ejemplo, Michael Bay). Su Oscar por la interesante "Una Mente Maravillosa" (a la que, por cierto, recurre en "El Código Da Vinci") puso de relieve esta cuestión. Personalmente, no creo que se mereciera ese premio si lo consideramos como una recompensa para el mejor director de ese año. Si lo consideramos como lo que es un Oscar, entonces es de lo más comprensible. Con esto quiero decir que toda esta gente que lanza horribles maldiciones hacia todo lo que hace Howard debería pararse a pensar un poco y darse cuenta de que es un director que hace lo que se le pide. ¿Y eso qué es? Muy sencillo: películas que tengan éxito. No soy de los que piensan que todo lo que tiene éxito es malo. Me parece una estupidez pensar eso. Y Howard me parece un director mediocre pero muy inteligente. Y si no ahí tienen "Apolo XIII" o la mencionada "Una Mente Maravillosa". Quien me diga que esas películas son malas es que o bien no las ha visto o bien se está haciendo el arrogante.

Dicho esto, paso específicamente a la labor de Howard en El Código Da Vinci. La resumiría, como he dicho antes, de correctísima. Más que correcta. La película dura dos horas y media pero no se hace lenta en ningún momento. Es entretenimiento puro. Los actores están bastante bien (y no vale el hecho de que son buenos actores porque todos tenemos experiencias de grandes repartos en películas basura), algunos mejor de lo esperado, como Paul Bettany en el papel de Silas, que siendo un buen actor lo tenía complicado (a priori) encajar en el personaje de un albino asesino pagado por el Opus Dei. Tom Hanks cumple con creces su labor, su presencia y su experiencia le convierten en un actor totalmente fiable. Ian McKellen está soberbio, protagonizando un par de escenas magníficas; la lección magistral que dedica a Sophie en su estudio es uno de los mayores aciertos de la película. Audrey Tatou está correcta, simplemente. Su personaje es quizá demasiado torpe y no tiene muchas escenas donde lucirse. Por último, Jean Reno y Alfred Molina, personalmente, los vi muy desaprovechados. Tienen poca participación y poco relevante.
Se ha conseguido que todo el mundo piense que la adaptación es 100 % fiel al libro. Aunque es "muy fiel", difiere en varios aspectos importantes. Y, definitivamente, la película es mejor que el libro. La película tiene destellos inteligentes, el libro ni por casualidad. El mejor ejemplo de esto es esa broma de poner el pie en el agua y no arriesgarse a seguir, diciendo un: no, no me atrevo, voy a probar con el vino. Una broma que es más que eso. Es toda una declaración de intenciones. Es un broche final a lo que se ha estado declarando durante toda la película: "El Código Da Vinci" es ficción, una invención que no traspasa la frontera de la realidad. Mucho antes de eso tienen la escena de la explicación de todo el rollo de Maria Magdalena. Ahí se desvela de nuevo que la película opta por mostrar precisamente eso, que todo es un completo rollo. Se lo hace ver Landgdon a Neveu. De hecho, Teabing, el único que creía ciegamente en la historia del Santo Grial queda como un loco desquiciado. A eso se le puede llamar de muchas formas, pero yo la llamaría "ajuste de cuentas". El imbécil que se crea esas patrañas está enfermo mentalmente. Se lo están diciendo directamente.
Pero los conspiranoicos no son los únicos que salen mal parados de esta película. Mucho más directamente, de forma mucho más obvia, los que salen tratados peor y me alegro con toda mi alma, son los fanáticos religiosos. Esos idiotas que ponen la fe como justificación de los actos más absurdos, ridículos y condenables que el ser humano moderno no debería permitirse. Los adoradores de Jesús quedan como lo que son: una mundial panda de timados. Y la Iglesia se está forrando con ellos desde hace siglos. Y sigue así. No debería extrañarnos la patética campaña de desprestigio de la "noble" Iglesia ante el estreno de esta película. Sir Ian McKellen demostraba hace poco que lo que mantiene la Iglesia está reñido siempre con la inteligencia. Decía lo siguiente: "es curioso que la Iglesia Católica esté en contra de la homosexualidad y ello no provoque grandes discusiones acerca de esa postura tan radical. Cuando leí el libro, me sorprendí gratamente al pensar que Jesús podría haber estado casado, pero que seguro que no era gay. Eso sí que pondría los pelos de punta a la Iglesia”. ¿Qué responder a esa completa muestra de sentido común? Seamos claros. La Iglesia no puede permitirse la mierda que está haciendo a estas alturas del siglo XXI. Sigue siendo una secta de mafiosos que vive de las miserias y la estupidez de la gente. Y paso de hablar del repugnante Opus Dei, me quedo con la imagen que da de ellos la película. Me encanta.

Ciertamente, hay algo en la película que chirría de manera extraordinaria. Y ya lo he dicho antes, es culpa del libro, de la fuente de la película. La historia está planteada para que la comprenda hasta el más idiota (incluso los del Opus Dei) y eso nos perjudica a los demás. Hay bastantes escenas que son infantiles por el ánimo de explicarlo todo y que no haya ni un cabo suelto o una escena que pueda ser tachada de incomprensible. Esto lleva a la inclusión de numerosos flashbacks que tienen la función de traducir una elevada cantidad de páginas al lenguaje cinematográfico. Igualmente, las reacciones de los personajes dejan mucho que desear en varias ocasiones y es por tener que seguir la acción que marca el deficiente libro. En esto se han centrado numerosas críticas para tachar la película de mala o muy mala. Por supuesto, se han quedado con un análisis muy superficial y ahí está su error.
Porque "El código Da Vinci" contiene un mensaje impresionante. Un secreto, parodiando el trailer, que haría estremecer los cimientos del ser humano. El ser humano es ridículo. Todos lo somos. Incluso Jesucristo. Y ese mensaje es lo que ha jodido tanto a unos y ha producido indiferencia a otros. Ridículos porque vivimos dándonos una importancia de la que carecemos. Ridículos porque incluso aunque seas el mismísimo "hijo de Dios", tendrás hambre, sed, querrás follar, querrás que te diviertan y morirás. Todos morimos y ahí acabamos. Es genial la escena en la que Langdon le dice a Sophie que todo, lo que ha pasado, lo que pasa y lo que pasará, depende de lo que ella crea. En definitiva, nos lo está diciendo a nosotros, como espectadores. Todo está condicionado por nuestras creencias y sólo nosotros podemos alterarlas. Por eso, la película no pretende hacerte cambiar de creencias sino entretenerte. Ya lo dijo Ron Howard en Cannes: "sólo es ficción". Aunque se refería a su película, bien podría estar hablando también de todo el entramado religioso. Es todo ficción. Y eso es lo que dice "El Código Da Vinci". Lo gracioso es que hay millones de imbéciles que se están tragando la ficción como si fuera real. Allá ellos.

Por último, no quiero terminar esta "reseña" sin destacar un asunto gravísimo que se está dando actualmente con demasiada frecuencia. Me refiero a la llamada de los fieles. A esa asquerosa llamada por parte de los mafiosos que visten sotana y violan niños en su tiempo libre. Me he encontrado con páginas web incitando a un boicot a la película y a Sony (la distribuidora). Me he encontrado alabanzas a gobiernos subdesarrollados en todos los sentidos porque censuran la película. Me he encontrado, en definitiva, con cosas como ésta: "Deben producirse gestos espontáneos de personas, comunidades, colectivos, que manifiesten su rechazo a la película, porque en nombre de la libertad de expresión no se puede promover la criminalización de toda una comunidad como es la cristiana, a base de acusarla de mentir y asesinar a lo largo de 2000 años de su historia". Que se emitan semejantes aberraciones sólo puede significar dos cosas; que la religión sigue siendo un cáncer del planeta y que el ser humano es ridículo. Nuevamente, lo que dice "El Código Da Vinci".
Resumiendo, una muy digna película de entretenimiento que juega con la posibilidad fantástica del verdadero origen y naturaleza de Jesucristo. Una obra divertida y con un mensaje ácido acerca de la realidad del ser humano. Una película que hoy día se hace necesaria por culpa de la gran cantidad de necios que pueblan el mundo. Una realidad que es para echarse las manos a la cabeza. O para rezarle a Maria Magdalena.

Lo mejor: Se la ha metido bien doblada a la Iglesia.
Lo peor: Es demasiado fiel al libro y se ha perdido la oportunidad de crear una obra maestra contemporánea.
Calificación: 6 /10
Fdo: Chico Viejo
...ahora en http://cinefagos.wordpress.com















muaddib dijo
No he leido el libro, ni pienso ir a ver la pelicula. Pero ... esta reseña ha sido brillante.
Ha sido una de esas reseñas que arrastran al público al cine y luego a quemar iglesias ... ja,ja,ja.
Coincido contigo en que este tipo de cine es ficción, entretenimiento y no un dogma de fé ni una verdad revelada. Es aterrador que la gente crea en argumentos ficticios, ya sea en el Código da Vinci o en la Biblia o en el libro de turno.
Los que ven en el libro y en la pelicula algo mas que ficción son lo que vienes a decir, una masa de crédulos ignorantes, ya sean religiosos o conspiranoicos. ;-)
En serio me ha gustado tu reseña, pone los puntos sobre las ies.
Valoración: 9/10 (te hubieramos dado el 10 si hubieras puesto fotos de protagonistas femeninas ligeras de ropa ... ) xD
23 Mayo 2006 | 04:52 PM