MALEFICIO: Terrorífica falta de talento.
Con el verano dando (por fin) sus últimos coletazos se estrena 'Maleficio' ('An American Haunting' en el original), otra peli de terror variante posesiones demoníacas. Esta película ha causado diferentes y opuestas impresiones entre los habitantes de esta Tierra. Debido a ello, tras la reseña de mi compañero Darkman, llega mi turno de discrepar y poner a caldo esta muestra del más simplón cine que se puede ver hoy día.
Maleficio se supone basada en una historia real, sobre una sucesión de fenómenos paranormales que acosaron a dos miembros de la familia Bell, el padre y la hija, hasta que el primero murió. Con eso (y con menos) los grandes estudios montan una película en un plis plas. Y eso han hecho, sin complicarse mucho la vida. Ya se sabe, hay que estrenar cada viernes. Se coge el manual de estilo para pelis de miedo y se sigue religiosamente paso a paso. Como la historia por sí no es de lo más original se necesita a un actor de prestigio: Donald Sutherland, uno de tantos (como Christopher Plummer) que antes de retirarse definitivamente se están hinchando de hacer pequeños papeles para engordar un poco la pensión. De hecho, al pobre señor Sutherland parece que lo han trasladado directamente del plató de “Orgullo y prejuicio”, sin cambios de vestuario ni nada. Como partenier femenina cogemos a Sissy Spacek, alias Carrie, que actualmente da más miedo por sí sola que cualquier fantasma. Por último, como protagonista elegimos a una joven promesa, Rachel Hurd-Wood, sin duda, lo mejor del film. Para dirigir todo el meollo se contrata a uno de esos directores que deambulan por el limbo hollywoodiense por haberla cagado en algún momento: Courtney Solomon, el responsable de esa joya imperecedera que es “Dragones y Mazmorras”. Con todo esto, ¿Qué puede fallar?
Los Bell viendo "Bola de Dragón" por la TDT
Para ponernos en antecedentes he de aclarar que fui a ver esta película con la idea de que iba a ser mala, tal y como había leído en más de un sitio. Ya sabéis, cuanto más bajas estén tus expectativas menor será el chasco. Tonto de mí, ni con esos ánimos perdono esta chorrada. La acción nos sitúa en un juicio del siglo XIX en el que el patriarca de los Bell es condenado por usura. A la salida, la otra parte contendiente, una mujer a lo que todos los habitantes del pueblo creen bruja, maldice al hombre y a su hermosa hija. Los maldice y punto, sin medias tintas, en un acto de maldad un tanto excéntrico. ¿Por qué maldice a la hija? Supongo que al director eso le venía de perlas para lo que nos tiene preparados. Y lo señalo porque decir que “Maleficio” es engañosa y traicionera sería quedarse corto. Sus reveses y giros no son más que insultos a la inteligencia del público. Pero no adelantemos acontecimientos.
Creo que no se puede llenar una película de terror de más tópicos por fotograma cuadrado. Desde la mala malísima, hasta el creyente convencido salpican la escena para recordarnos que lo que estamos viendo es un repaso de lo mil veces visto: el escéptico que cree que una niña que es arrastrada por fuerzas invisibles es fruto de la imaginación colectiva (¿?), el hermano monigote que actúa tanto como el perchero de la entrada a la mansión o las criadas negras que como todo buen esclavo es graduado en vudú cum laude. Hasta las escenas de tensión son burdas copias de “El exorcista” o “The ring”, aunque parecen más propias de esa descacharrante parodia que es “Reposeída”. Resulta un poco sorprendente que cualquier programa sobre fantasmas sea más entretenido y eficaz que esta producción. De hecho, en digital se emite un espacio dedicado exclusivamente a casas encantadas que, en sus recreaciones, alcanza más veracidad y tensión que todo lo que aquí se nos ofrece. Creo que esto lo resume todo bastante bien. La única salida mínima de tono que se permite la historia es un relatarla desde el presente, donde la familia que actualmente la casa de los Bell empieza a padecer los mismos síntomas. Un recurso que al final de la proyección sirve de vehículo para una escena tan ridícula que nos confirma que lo mejor que podemos hacer es olvidar todo lo más pronto posible.
Supongo que aquí el colega Solomon se creerá la releche con esas imágenes que nos muestran la visión subjetiva del ente atacante, en blanco y negro, copiando lo que ya hizo, con un sentido, James Cameron en Abyss. Y es que lo del ente es para partirse el píloro. Este malvado fantasma deambula por el piso mirando a los acojonados familiares y cuando los tiene a caldo hace alguna putadita. Si quiere hablar en privado con alguien se sienta a su lado, marcando su peso en las sillas, para que interlocutor sepa dónde mirar, supongo. El director no se cansa de mostrarnos esta perspectiva del fantasma, recurriendo sin parar a una suerte de travelling que recorre toda la estancia hasta llegar a la habitación de la hija, donde ocurren los peores poltergeists, como si fuera un paseíto por la casa del terror de cualquier feria de pueblo. No sé vosotros, pero a mi esto no me da miedo, me da vergüenza ajena.
Hacia la mitad de la película cualquier espectador con las células grises en activo sabe qué ha pasado en la casa y cuál es el terrible secreto/ sorpresa que el director nos tiene guardado. De modo que el resto de proyección es más de lo mismo a la espera de resolver del todo el misterio. Y creedme si os digo que preferiría no haber visto ese penoso final. Se ve que Shyamalan ha calado fondo en los guionistas, por desgracia en este caso. Aquí se decide a poner la guinda al pastel con una serie de flashbacks, como en “El sexto sentido”, que pretenden descubrir esa terrible verdad que hasta el estampado de mi camiseta ya sabía, rematando la jugada con una de las explicaciones más penosas, tontas e intragables que este humilde cinéfago ha oído en mucho tiempo. A la vista de la explicación, ¿Qué sentido tiene que la hija sufra tanto? ¿A cuento de qué venía esa maldición que mencioné antes? ¿A qué viene esa bola de fuego que refuerza la teoría sobre el maleficio que luego se desmiente? Pues todo viene a lo que ya he comentado, Maleficio es tramposa como pocas, y se sirve de giros argumentales imposibles que desmontan cualquier intención de que la tomen en serio (como entretenimiento de terror, porque como película no digamos). Para rematar la faena, las imágenes se acompañan con una banda sonora que parece sacada de un gramófono averiado. Un despropósito de principio a fin.
De las interpretaciones tampoco podemos sacar mucho en claro, desgraciadamente. Sutherland actúa con tanta desgana que parece deseoso de volver a su chalet o de no saber a ciencia cierta qué película está haciendo (¿Orgullo y prejuicio? Ah, esta es la de miedo, ya me acuerdo). Spacek tampoco pasará a la historia por esto, y del resto del reparto mejor no hablar. Todavía me río al pensar en ese supuesto adolescente amigo de la protagonista, con esa barba cerrada mal disimulada. Lo único salvable del conjunto es Rachel Hurd-Wood, una chica de una belleza angelical cuya carrera seguiremos con interés.En fin, una de las peores películas que he visto en el cine este año. El verano es lo que tiene.
Lo mejor: Rachel Hurd-Wood.
Lo peor: El final, de risa.
Calificación: 2/10
(Ver Ficha)
Fdo: Stan
...ahora en http://cinefagos.wordpress.com















El Vaugan dijo
Por una vez no soy yo el más destroyer de esta "Tierra", ya es un consuelo. A mí me pareció mala, pero no tanto, quizá porque la cogí con buena predisposición y además me encantan las historias ambientadas en Nueva Inglaterra.
Así que entre la amable consideración de Darkman y tu total desprecio, Stan, supongo que se queda lo que yo mismo escribí sobre "Maleficio" en las VideoArenaS, que, cabroncete como soy, paso a publicitar aquí mismo: "An American Haunting": Maleficio y Estropicio.
http://kostra.blogia.com/2006/091701-an-american-haunting-malefic...
Por si algún curioso lector de esta "Tierra" quiere completar un amplio espectro de opinión sobre la dichosa peli de marras.
Saludos ArenileS, y sí, la chica promete, lástima que en ningún momento el espíritu cabrón le mojase el camisón, ains...
23 Septiembre 2006 | 11:32 AM