'LA DALIA NEGRA': el más flojo cine negro al servicio del De Palma menos inspirado

Justo cuando uno empezaba a creer que todo eran pétalos de rosa en el camino nos llega la primera gran decepción de la temporada: ‘La Dalia Negra’. Y la desilusión se acrecienta considerando que el género negro me encanta, James Ellroy es uno de sus máximos exponentes en la actualidad y Brian de Palma ya se había aproximado a él con gran maestría en ‘Los intocables de Elliot Ness’. Desgraciadamente, lo que aquí encontramos no será mucho más que bonitas postales de los años 40 con los más reconocibles arquetipos como protagonistas.
La película nos sumerge en la vida de Bucky Bleinchert (Hartnett), un joven policía, ex púgil, que tras una pelea patrocinada por el propio cuerpo, consigue ascender a detective. Su nuevo compañero, Lee Blanchard (Aaron Eckhart), el boxeador que luchó con él en el ring, está liado con Kay (Johansson), una atractiva mujer, trasunto de femme fatale, que los unirá en un triángulo marcado por la amistad y el deseo. La obsesión de Lee por encontrar al responsable del brutal asesinato de Betty Ann Short, una chica apodada “la dalia negra”, hará peligrar su cordura, su amistad y su relación con Kay. Si crees que tendrías que repasar este sencillo esquemita para meterte en la trama ni te imaginas la de nombres, datos, lugares y pistas que se diseminan por toda la película para conseguir atar todos los cabos sueltos.

Bueno, hablamos de una novela de James Ellroy, no se podría esperar otra cosa. El torturado escritor es un cronista de una época que para él parece congelada en el tiempo. Conoce todos los detalles de su universo y todos tienen su lógica e interrelaciones. Conseguir plasmar eso en un guión en unas dos horas es muy complicado, así que no meteremos más leña en el fuego. Sin embargo, y para desgracia de De Palma, en esta ocasión sí que tenemos un referente directo para comparar su nueva película, y qué referente amigos, ni más ni menos que esa obra maestra que es ‘L.A. Confidential’ de Curtis Hanson. Ésta, a diferencia de ‘Black Dahlia’, consigue meternos de lleno en Los Ángeles más corruptos de los años 40, donde Hollywood, las drogas, la mafia, los polis corruptos y los asesinatos estaban a la orden del día (o al menos así permanecen en la imaginación de Ellroy). Pero claro, no hay color entre una película y otra, empezando por lo más obvio: el film de Hanson tenía un reparto excepcional al que Hartnett, Johansson y compañía no le llegan ni a la suela de los zapatos, o al menos no se los ha exprimido lo suficiente para dar lo mejor de ellos.
Y es que el apartado interpretación la película va muy justita con dos peros: el doblaje (que en este caso le hace mucho mal al conjunto) y la actuación de Aaron Eckhart (que desde ‘Gracias por fumar’ no deja de sorprenderme). Personalmente opino que Josh Harnett no es mal actor, tiene presencia y algún que otro registro interesante, pero no le veo capaz de sostener el peso de toda una película. Es como pasaba con ‘El reino de lo cielos’, los secundarios se comen con patatas al protagonista. Por su parte, Johansson tiene un papel muy limitado, sin demasiado peso y sobre la mitad de la película llega a desaparecer durante un buen rato. Creo que es el momento idóneo para aclarar que todo el bombo sexual con el que se ha vendido esta película es un timo como una casa. Lo más erótico que vais a ver de la guapísima actriz es un poco de pierna y algo de escote. Si los mandamases han recortado esa escena tan supuestamente tórrida es agua de otro costal. Volviendo al tema principal, sólo nos queda reseñar la labor de Hilary Swank, que está correcta y poco más. No quiero olvidarme de Fiona Shaw, que realiza una actuación desastrosa en un papel aún más lamentable.

Obviando ya a sus actores, creo que el principal defecto de ‘La Dalia Negra’ es que no consigue en ningún momento despertar interés. Al contrario que en ‘L.A. Confidential’, yo, como espectador, no encontré motivo alguno para mover mis células grises e intentar seguir la tan enrevesada trama. Bueno, con esto quiero decir que la película se entiende perfectamente (al menos en su esquema más simple), pero es la típica historia que uno tiene que ver una y otra vez para dominarla del todo sin perderse. Lástima que en esta ocasión no creo que la revisione de aquí a mucho. Y es precisamente por esto, por su falta de intensidad y sentimientos, por ser demasiado fría y formal, que uno no encuentra motivación alguna para seguir las pistas de un asesinato tan despiadado como insignificante. El motor de la historia sigue siendo el poli duro pero bueno, capaz de doblar la ley para hacerla cumplir, pero con unos ideales férreos. Bleichert es un reflejo de Bud White, pero donde la fiera interpretado magistralmente por Russell Crowe se movía por fidelidad y sus demonios personales, el personaje de Harnett es un poco hueco y sin una ética identificable por el espectador. No sé si la novela adolece de los mismos fallos, no la he leído, pero lo que sí es evidente es que Curtis Hanson en ‘L.A. Confidential’ supo dibujar unos personajes inolvidables y del todo creíbles (impagables Kevin Spacy y Guy Pearce), cosa que no ocurre en la película que nos ocupa. Aquí prevalece al estética más que la historia, como una celebración de “mira qué bonitos y elegantes eran los años 40 con cigarros y tipos duros”. Pasan coches de época, la gente pregunta pistola en mano y uno, ahí sentado en la oscuridad, se pregunta cuándo pasará algo medianamente interesante. Además, aunque os será casi del todo imposible averiguar quién mató a quién, uno ya se imagina que a) la víctima no merece tanto esfuerzo y b) pase lo que pase no irá nadie el talego.

En el apartado técnico, por el contrario, no queda más que destaparse el sombrero: ambientación, fotografía, vestuario, etc son sensacionales. Sólo una pega: una banda sonora de lo menos inspirada posible, plagio de la elaborada por el gran Jerry Goldsmith para la película de Hanson. En cuanto al trabajo del propio Brian de Palma hay que decir que, en cuanto a dirección, ha elaborado una película formal pero sosa: abundantes primeros planos metiéndonos en la visión subjetiva de los protagonistas, juego de sombras y enfoques forzados que no son santo de mi devoción. Prefiero al De Palma más brutal de ‘Scarface’ o al dinámico de ‘Snake Eyes’. Tan sólo en una escena desarrollada en una escalera (¡qué bien se le da a De Palma rodar en escaleras!) pude encontrar lo que había ido buscando: la elegancia y crudeza propia de 'Los intocables' y la violencia de 'El precio del poder', lástima que fuera un rayo de luz en un día de nublado.
En definitiva, una película tan buena técnicamente hablando como desprovista de interés. Cine negro de estereotipos y cortinas de humo al servicio de una enrevesada historia llena de giros, “sorpresas” y pistas que desembocan en un final tan inesperado como absurdo y ridículo. Lo dicho: postales enviadas por Bogart.
Lo mejor: Aaron Eckhart, un actor que vuelve a despegar. La escena del asesinato en la escalera. El diseño de producción.
Lo peor: su poca claridad narrativa, propia del Elrroy más perdido en su mundo, pero impropia para una película. Lo plano de algunos de sus personajes. Las comparaciones con ‘L.A. Confidential’ son inevitables.
Nota: 4/10
Fdo: Stan
...ahora en http://cinefagos.wordpress.com















Chico Viejo dijo
Ya se lo dije a Kitano al poco de ver esta 'La Dalia Negra', De Palma ha conseguido que 'L.A.Confidential' sea aún mejor película. Le damos ya el redondo 10, ¿no?
En cuanto a La Dalia, pues me pasó como a ti, Stan, cuando vi la escena de sexo (EXTRA LIGHT) de Hartnett con Johansson me quedé totalmente desconcertado... ¿¿¿Eso es todo??? En fin, que nos han timado o nos han insultado cortando la escena. No sé que es peor. :(
Eso sí, yo le daré más nota que la que le has dado, cuando publiquemos la nueva tabla de notas. Por cierto, Kitano, no tardes mucho en confeccionarla... :P
PD: Aaron Eckart debería haber sido el protagonista. ¿Quién lo firma?
26 Octubre 2006 | 11:40 AM