Gabriel Garrido. Un Mesías fallido.
Es Garrido un gran director, sólido en Monteverdi y pionero en la divulgación del barroco americano. Otros se han subido más tarde al carro dándoselas de pioneros, cuando es él quien ya en el 91 estaba en Chiquitos (Bolivia) desempolvando repertorio olvidado. Gracias a K617 el barroco colonial empezó a tener grabaciones dignas. La contribución de Gabriel Garrido a ese repertorio ha sido numerosa para ese sello en la colección les Chemins du Baroque.
Me acerqué con curiosidad esta noche al Auditorio Nacional de Madrid para ver qué era capaz de hacer Garrido con la Orquesta y Coro de la Comunidad de Madrid, con un grupo de solistas que incluía a Roberta Invernizzi y Furio Zanassi y con el Mesías de Händel en el atril.
Mal empezamos, cuando se anunció por megafonía una indisposición del barítono que resultó en una absoluta incapacidad para cantar sus partes y un sufrimiento para los que pretendíamos disfrutar. No es de recibo que, para no dejar de cobrar, el solista cante susurrando y sin da capos. No es que tuviera poca voz, sino que no se oía ni él (se cubría el oído con la mano para poder escucharse y no perder afinación, cosa que no consiguió). ¿Hay algo más triste que un "Why do the nations?" con la orquesta intentando no tapar al bajo y el solista incapaz de destilar una mínima esencia de bravura?
Garrido dirigió un Mesías pesado, con tempi tan personales como difíciles de entender, finales bruscos y buscando unos contrastes dinámicos que no respetaban el espíritu del texto cantado.
Sólo podemos destacar al Coro de la Comunidad de Madrid, que siempre demuestra que es un gran coro, aunque incluso ellos se contagiaron en algún momento de la monotonía que transmitía el director. Y también estuvo bien Roberta Invernizzi, a la que no vamos a descubrir ahora, Correcto el tenor Joseph Cornwell y monótona línea de canto la del contratenor Fabián Schoffrin.
De la mezzo no podemos dar su nombre (¿Gloria Banditelli?), pues no se incluyó en el programa, pero su "He was despised" desató uno de los mayores aluviones de toses que he presenciado en el Auditorio Nacional (y son unos cuantos). No lo provocó la falta de salud del respetable sino su profundo aburrimiento.
Salí del Auditorio despidiéndome de unos espectadores desconocidos y quejumbrosos con un "otra vez será", y recordando aquel Concierto de Navidad organizado por Caja Madrid en la Iglesia de Los Jerónimos en 1997 con Trevor Pinnock aún al frente del The English Concert. ¡Qué coro! ¡Qué noche aquella!




inriquito dijo
Hace 4 años tuve la ocasión de hacer un cursillo de verano en Granada con Gabriel Garrido y miembros del Ensemble Elyma, y la experiencia fue caótica y decepcionante, excepto porque la profesora de violín barroco era maravillosa y aprendí mucho con ella. Las sesiones de ensayo con orquesta (y con los músicos del propio ensemble) se caracterizaron por ser un completo desastre organizativo y un contínuo caos musical.
Yo llegaba a ese cursillo con mucha ilusión, vistas las grabaciones que había escuchado y la fama que precedía a Gabriel Garrido. Conocerle me confirmó lo que después me ha reafirmado mi experiencia profesional, y es que los grupos punteros de música antigua demasiadas veces están dirigidos por directores mediocres, tanto técnica como musicalmente, pero se rodean de músicos excepcionales. Con buenos músicos consigues un producto bueno en la mayoría de ocasiones, y si después lo sabes vender (y aquí es donde estos directores-musicólogos son expertos), pues a criar fama.
Saludos y enhorabuena por el blog,
Inriquito
20 Diciembre 2006 | 12:55 AM