La SGAE premia a Emilio Aragón por su ballet "Blancanieves"
Emilio Aragón ha sido galardonado con el Premio Daniel Montorio 2006 de la SGAE. El galardón, que reconoce el mérito de una obra musical interpretada en una zarzuela, ópera, obra teatral, etc., le ha sido concedido por su "Blancanieves Ballet".
Creo que es muy interesante señalar la composición del jurado, presidido por Ana Diosdado, presidente de la SGAE, e integrado por el compositor Antón García Abril, el director del Centro para la Difusión de la Música Contemporánea, Jorge Fernández Guerra, los críticos musicales Juan Ángel Vela del Campo y José Luis García del Busto, Pepita Ródenas, en representación de los herederos, y Óscar Millares, como secretario.
En la nota de prensa que la SGAE dedica al asunto en su web, se glosan los méritos televisivos del premiado y su colaboración con diversas ONG's, mientras que cualquier referencia a la actividad compositiva u orientada a la música brilla por su ausencia. ¿Significativo o error?
Ver el nombre de Emilio Aragón al lado de anteriores premiados como Joan Guinjoan, José Luis Turina, Luis de Pablo o Tomás Marco la verdad que es francamente sorprendente.
Cierto es que es una persona preocupada por la música clásica, y así lo ha manifestado en numerosas declaraciones y con hechos, como la creación de la Fundación Stanza para la divulgación de la música clásica y la Fundación Magistralia para promocionar la educación y formación de futuros músicos e intérpretes. Esta última desarrollaba su actividad fundamentalmente en Asturias, y ha firmado muy recientemente un importante acuerdo con el Ayuntamiento de Madrid (3 millones de euros y sede en el Palacete de la Quinta de Los Molinos en san Blas). Este acuerdo ha sido denunciado por el grupo socialista como un "regalo con fines propagandísticos".
Todo esto está muy bien pero, ¿es realmente el ballet que el año pasado llevó a las tablas del Teatro Albeniz con Tamara Rojo , una música excepcional?
Yo tuve la fortuna de asistir al ensayo general del ballet previo al estreno madrileño, y la verdad es que disfruté, sobre todo con el ejemplo de pundonor y profesionalidad que una lesionada Tamara Rojo dio, adaptando la coreografía a sus posibilidades cambiando de pie sus fouettes. ¿La música? Discreta, no voy a decir que mal, y eso que reconozco que no iba bien dispuesto respecto de lo que pudiera escuchar, pero de premio no.
Es de justicia señalar lo meritorio que es que alguien con el poder mediático de Emilio Aragón dedique una atención al ballet clásico de la que ha carecido en España, arrinconado mediática y económicamente en favor otras disciplinas de la danza.
En fin, caprichos de la SGAE y de vaya usted a saber quién. Cada uno con su dinero que premie o castigue a quien quiera. Mientras tanto yo seguiré comprando discos vírgenes fuera de España para grabar mis fotos y adquiriendo música en tiendas virtuales alemanas, francesas o británicas, para que del dinero que pago por ello no vaya nada a esa legítima defensora de los derechos de sus asociados en forma de canon.



lukas dijo
No sé si escuchaste algo de "Bach to Cuba", la última aventura musical del personaje, lo escuché por la radio y no sé bien qué pensar; me parece muy bueno lo que hace en plan didáctico con esas fundaciones, pero en el aspecto musical, deja bastante que desear...
21 Diciembre 2006 | 10:28 AM