La Araña Negra
Ha llegado el momento de contar algo más sobre el funcionamiento de nuestro principal negocio. Mientras se lo cuento escucho el "of Horses, Kids and Forgotten Women", de Hearts and Flowers, curioso grupo americano hippy-folky (que seguro le va a gustar a Arthur), tiene una versión del "reason to believe" de Tim Hardin, muy eclesial. El LP original es de 1967.
Ya saben que adquirimos cierto producto en el norte de Marruecos y que lo transportamos a determinados puntos de la costa oriental andaluza. Desde esos lugares, el producto es distribuido a nuestros clientes y asociados.
A nuestro principales clientes malagueños se los presenté el pasado día. Tenemos otro más en la capital regional, pero de ése no voy a hablar (y no porque sea rociero y fan de...Manu Chao!) de momento.
También tenemos asociados, ésto es; otras empresas distribuidoras del norte penínsular y Francia, para las que nuestra sociedad sólo es su transportista naútico.
Para que se hagan una idea: El sesenta-setenta por ciento del total embarcado se destina para los asociados; a los que claro está, sólo le facturamos la carga en Marruecos, el transporte marítimo y la descarga en la costa nacional. El resto lo vendemos a nuestros clientes (que a su vez lo venden a más clientes). Hacemos cuatro o cinco servicios al año.
No tenemos una embarcación cualquiera. Nos hemos gastado una pasta en su adaptación a nuestro comercio. Su sistema de navegación ha sido instalado por Irving G. Es inglés; estudió ingeniería (de comunicaciones, creo) en el MIT de Boston, ahora trabaja para la Royal Navy, aunque no es militar (creo). Arthur lo conoció en un concierto de los Pixies. Se hicieron buenos amigos.
Nuestra tripulación, que también se encarga de la estiba y desestiba, está compuesta por un patrón y tres curtidos y veteranos hombres de mar de El Palo, leales como samurais. También son pescadores y viven muy bien con sus familias numerosas.
Hemos llegado a un punto en la sofisticación del modelo de negocio en el que nuestra presencia se ha limitado a lo verdaderamente esencial: La red de relaciones; algo que posiblemente aprendiera leyendo "La Araña Negra" de Blasco Ibañez (yo -a diferencia del malvado general jesuita protagonista de la novela- no soy malo; simpatizo con Milton Friedman y la escuela de Chicago, éso es todo).
El sistema se fundamenta en que los contenidos y las relaciones sociales establecidas por cada uno de los socios en sus áreas de gestión, son desconocidos para el resto de la sociedad (en la medida de lo posible).
Han de pensar que, con tal condicionante entre los socios -básicamente Arthur y este menda-, lo verdaderamente difícil resulta concretar la compleja maraña de intereses e informaciones que genera nuestro comercio, en una determinada fecha y en un determinado lugar, imposible de modificar sin asumir importantes riesgos o soportar fuertes pérdidas.
Aunque tratamos de minimizar lo azaroso, a veces hay problemas, y muy gordos; que atañen a lo esencial y que, cómo en este caso, exceden de mi ámbito ocupacional en la sociedad.
Nos ha fallado el patrón de nuestra embarcación.
He puesto un mensaje urgente a Arthur, que ya está de vuelta de su vacación californiana, instándole a que se pillara el primer Talgo de vuelta para Málaga, ya que sólo tiene tres días para seleccionar un nuevo miembro de la tripulación y capacitar a uno de nuestros marineros para patronar la embarcación.
He cambiado mi estado de ánimo. Creo que hoy ya no tengo tan claro lo de la paternidad, me noto menos enamorado.
Daré noticias, tengan paciencia.

diqueSi dijo
Y si, diosnoloquiera, uno de vosotros sufre un accidente fatal, esa información que posee él y sólo él se pierde? Habéis previsto esta contingencia en el plan?
Respecto a tu enamoramiento y sin conocer más que las tres líneas que has escrito me atrevo a aventurar que influye la cercanía de la navidad. Complica mucho las relaciones, hay que decidir con quién la pasas, qué le regalas, si hay niños por medio recomiendo tener excusas pensadas (soy alérgido a los postizos podría valer) por si te piden que te disfraces de Papá Noela, mil cosas.
Yo estaré por Málaga, haciendo todo lo que el año pasado prometí que no volvería a hacer, mardita Navidad.
24 Noviembre 2005 | 11:27 AM