Pasan los minutos de horas a segundos, vertiginosos, en la cuenta atrás del mes del borrón y cuenta vieja. Caen los días acelerados entre la calma no ebria, entre la claridad y la determinación acertada. Se amontonan las idas y venidas ya encerradas en el callejón sin salida y paso a paso, decididos, la ecuación se despeja en el igual a dos que ...
Viene la claridad que ejecuta al ansia, se equilibra un cuerpo hostigado en las circunstancias que torturaron a la decisión hasta hacerla hablar y así empieza la nueva cuenta atrás hasta ya el infinito sugerido. Uno dividido entre tres, mar, piedra e itinerancia en una rutina capaz de acunar ya toda una vida. En la distancia se resuelve el dile...
Sé que el caudal pudo con la gana y la corriente es ahora dueña del destino. Y sé que allí abajo, llegando al valle, en el remanso junto al embarcadero está posada tu sonrisa, perenne y quieta, reposada, dueña. Sé que las lavandas esperan tu aliento y sabrán resistir el desaliento junto al ciprés erguido y expectante. Y sé que nada hay en las l...
Lágrima bondadosa y sonrisa caudal. Humanidad agazapada bajo tormentas que fraguaron un halo de verdad, divinidad magullada mirando al frente. Expectación del destino cosido a una piel puntada a puntada, puyazo y caricia. Dulzura acunada en los apelativos que van cubriendo de joyas las pisadas pausadas e inquietas al tiempo. Chícher de las noche...
Se ha escondido el horizonte trazado, se oculta por algún sitio entre las llaves perdidas y esa pluma que no aparece por ningún lado, esa que rasgaba los folios con pasión. Es nulo el esfuerzo por recordar el rastro de los sueños que aliviaban la esperanza y la niebla cubre opaca todo el sendero que zigzagueaba hace apenas un suspiro. Gira y g...
Van y vienen los argumentos pelados, se depositan en el fondo las hojas anegadas y así plomizas hasta sumergirse del todo. No existe alianza ni un más allá del tiro de piedra. Y mientras tanto una calma chicha se apodera del escenario a la espera de la cata, del sinsabor de la pleitesía al abismo, del paladeo del vértigo. Y da igual, da lo mism...
Vienen las sentencias encajadas en la regla de tres de quien no vivió más allá de lo turbio. Y demanda el minuto de gloria de la lección mal aprendida entre aplausos que se tornan hostias sin consagrar, recusado el experimento, anonadada la razón. Vuelve el cash como moneda de cambio de víscera frente a un aberrante aprendizaje despersonalizado...
Se va triste la tristeza y queda el bosque ahogado de hojas y hojas escritas. Se lleva la lluvia las huellas de tanta tinta color sangre y todo se descompone en la lejanía de quizá un sueño. Sinsentido, azote al vértigo del estómago roto. Y molinos de viento en la locura de una historia necesaria como un masaje visceral. Caen, desaparecen. Y un ...
Años comprimidos en un kleenex, llanto apagado mientras se aleja indiferente el camión. Silencio sádico e inercia ignorante que deseca en un suspiro el manantial, la luz, el horizonte.. Color negro entre las sábanas, perplejidad, desánimo, frustración, ahogo sordo. Laten las palabras sin hechos, los ecos amordazados, las prisas por el entierro....
Suave, lento, muy lento, apacible llega el tren al andén del momento. Y para la escena que tú dibujaste, la mima, caricia a caricia, en holgadas sesiones que con mimo fraguaste. No van por la vía los aires arrastrados, no surca el cielo carta alguna en cometa transformada. Sólo se ven apostadas, lastradas, las mil sensaciones que hubieron de se...
Rematada la puesta de sol renace el sonido inquietante. Sublimado hasta el éxtasis dobla la esquina, bullicioso, el verso tupido. Camina lento entre rimas de amor y esperanza, arrebatado e inquieto. Surge espontánea la luz del candil de los sueños que ilumina el sendero a seguir por las lindes del susurro resabiado al que desenmascara. Y vienen...
Vienen los tiempos que van más allá del abrazo, cópula de sensaciones. Se arriman restos de naufragios, mientras la calma se hace visible y desordenada al tiempo. De la sima suben reflotados los instintos abandonados, sudan su esfuerzo hasta aparecer sin mácula en los atardeceres que preparan las noches. No hay intrigas, no hay despedidas de a...
Ni más ni menos. Es jugar con la baraja manoseada y sucia, llena de lamparones vitales que han acabado por mostrar , de transparentes, la cara oculta. Y en la partida de tahúres baqueteados la candidez de lo escaso no tiene cabida porque la ganancia no cabe, sino la desolación, el regusto amargo de las malas digestiones acumuladas tras años de d...
zigzag
2 comentarios