Vienen los tiempos que van más allá del abrazo, cópula de sensaciones. Se arriman restos de naufragios, mientras la calma se hace visible y desordenada al tiempo. De la sima suben reflotados los instintos abandonados, sudan su esfuerzo hasta aparecer sin mácula en los atardeceres que preparan las noches. No hay intrigas, no hay despedidas de a...