Hoy ha sido un dia raro, uno de esos en que no sabes muy bien que sucede a tu alrededor y te limitas a observar a la gente, es como si realmente no estuvieras vivo y fueras simplemente un espectador de la vida, sin entrar nunca a escena, sin ser un personaje mas de una obra de enredo.
Mirar a la gente, pensar su obra particular. Sonrien, viven, lloran y rien, esperando a que un heroe venga a salbarles o ellos mismos salvar el mundo montados en su bonito corcel, luchar contra los malos (que suelen ser mas listos), terminar enamorados. Un final feliz.
Aunque en las mejores historias, el protagonista a veces acaba loco en mitd del escenario, preguntandose contra quien tendra que luchar esta vez. Quien le acompa;ara en esta nueva aventura.
Viendo correr a la gente por el patio, pienso en quien sera mi heroe o heroina (who knows), quien vendra a salbarme o a quien salbare yo. Camino entre los pasillos llenos de gente, casilleros que se cierran tras sonar la campana del jueves por la tarde (como un viernes en cualquier otro pais, porque aqui el fin de semana es viernes y sabado), nuevos enamorados que se miran, planes para el fin de semana y entonces, un chico al que sin querer a veces evito, me sonrie y no ocurre mas que lo de siempre "hey!hello!". Y la comedia sigue su curso.
Los dramas son diferentes, hay su;os y no despertares. Hay pasion y crueldad. Pasamos por momentos dificiles, dejamos a gente, otros se van y al final, solo queda cerrar el telon. La realidad es diferente, poco a poco la vida se desmorona y todo sigue igual, sin que podamos hacer nada para evitarlo.
Y la moraleja es: La vida es una comedia para los que viven y un drama para los que sienten ...
servido por cntrcrrnt
3 comentarios
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encontrada dijo
jeje, he leído tu comentario. Sí que parece una historia complicada. ¿Esta moraleja es tuya? Es una frase muy buena.
A mí la vida me sigue pareciendo increíble. La vida y la globalización. Encontrarme con alguien que, como yo, tiene un pasado grande y agradable en Madrid. Yo viví mucho tiempo en Fuerteventura, tan cerca de tu experiencia con la chica de corbata. Tú te enamoras de las corbatas y yo de los sombreros de copa. Y ahora nos encontramos, cuando tú estás en Abu Dhabi y yo en Berlín.
Un abrazo, dejo la coctelera un rato que me engancha demasiado
8 Mayo 2008 | 03:35 PM