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CO-COCTELERA

SI LA VIDA NO TE SONRÍE, ¡¡HAZLE COSQUILLITAS!!

1 Julio 2008

OCHO TREINTA, PE EME

Ocho treinta de la tarde.La playa: desierta.


Miré a mi alrededor y sólo nos acompañaba la brisa. Ni las olas llegaban a la orilla; noté la ausencia de las gaviotas; no divisé barquitos a lo lejos.

Me pareció un hecho, como poco, curioso.

Recogimos nuestros bártulos y dimos una pequeña caminata hasta nuestro coche. Con nadie nos cruzamos. El paseo marítimo no era transitado por parejitas tomadas de la mano; nadie practicaba footing ensimismado con su mp3, o cuatro, vaya usted a saber...; no vi a ningún señor atado con correa, llevado por el otro extremo por su mascota, ninguna familia paseando con los churumbeles llenos de churretes por los helados; los balcones abiertos, sí, pero nadie en ellos...

Montamos en el coche y al acceder a las vías de salida de la ciudad, para coger la carretera de vuelta a casa, NO habia atasco; nadie delante nuestro en los semáforos; nadie repostando en las dos gasolineras; nadie esperando su turno de salida en las rotondas...

Cuando enfilamos por fin la carretera de vuelta a casa, las temidas y habituales colas, los esperados atascos de siempre, de un domingo por la tarde, no los había...

¿Qué está pasando? me pregunté para mis adentros con inquietud y comencé a divagar...

Tal vez esté durmiendo y esto sea una pesadilla; quizá la playa tiene hora de cierre y yo lo haya sobre limitado; puede que unos marcianos hayan llegado a la tierra y se estén llevando a todos los humanos que encuentran para ser objeto de estudio...

A todo esto un esqueleto de arbusto (salicor es su nombre) cruzó la carretera,

interponiéndose en nuestro camino, como esas matujas secas que cruzan los caminos polvorientos de algunas estampas del salvaje oeste americano...

Estaba muy preocupada, aunque preferí no decir nada, para no asustar a mi familia, pensando sobre todo, en mi hijo, que aunque es pequeño, no tonto. Pronto llegamos a Elche, una ciudad de más de 120.000 habitantes; estaba semidesierta, apenas tres o cuatro coches nos salieron al paso en el rato que tardamos en cruzar el núcleo urbano.

Estaba nerviosa, inquieta…, me di cuenta que sujetaba con fuerza el cinturón de seguridad que me asía, se me inundaron los ojos de lagrimas por el miedo ¿¿qué estaba pasando??

Giré la cara y miré a mi niño: te quiero mucho amor mío, le dije con la mirada, mientras le sonreía en un gesto drámatico, a modo de despedida, por si acaso….

El silencio se podía cortar con un cuchillo, los minutos se antojaban horas, la tensión se apoderaba de mí…

Decidí romper ese silencio casi ensordecedor, encendiendo la radio del coche cuando de repente escucho:

GOOOL, GOOOL, GOOOL, GOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOL DEEEEEEEEEEEEEEEEEEEL NIÑOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOO

Coñ……, digoooo, córcholis!!! El puñetero fútbol fue el causante de mi angustia por encontrar todo desierto. Casi me muero del susto y todo el mundo ignorando lo que me ocurría; si es que estas paranoias no son normales, tendré que hacérmelas ver; eso, o estar más al día y menos en la luna, que la marciana parezco ser yo, que no sabía lo de la final de la dichosa Eurocopa…

“P’habernos matao’…”

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9 Junio 2008

LA NOCHE DE LOS FEOS

Ambos somos feos. Ni siquiera vulgarmente feos. Ella tiene un pómulo hundido. Desde los ocho años, cuando le hicieron la operación. Mi asquerosa marca junto a la boca viene de una quemadura feroz, ocurrida a comienzos de mi adolescencia.

Tampoco puede decirse que tengamos ojos tiernos, esa suerte de faros de justificación por los que a veces los horribles consiguen arrimarse a la belleza. No, de ningún modo. Tanto los de ella como los míos son ojos de resentimiento, que sólo reflejan la poca o ninguna resignación con que enfrentamos nuestro infortunio. Quizá eso nos haya unido. Tal vez unido no sea la palabra más apropiada. Me refiero al odio implacable que cada uno de nosotros siente por su propio rostro.

Nos conocimos a la entrada del cine, haciendo cola para ver en la pantalla a dos hermosos cualesquiera. Allí fue donde por primera vez nos examinamos sin simpatía pero con oscura solidaridad; allí fue donde registramos, ya desde la primera ojeada, nuestras respectivas soledades. En la cola todos estaban de a dos, pero además eran auténticas parejas: esposos, novios, amantes, abuelitos, vaya uno a saber. Todos -de la mano o del brazo- tenían a alguien. Sólo ella y yo teníamos las manos sueltas y crispadas.

Nos miramos las respectivas fealdades con detenimiento, con insolencia, sin curiosidad. Recorrí la hendidura de su pómulo con la garantía de desparpajo que me otorgaba mi mejilla encogida. Ella no se sonrojó. Me gustó que fuera dura, que devolviera mi inspección con una ojeada minuciosa a la zona lisa, brillante, sin barba, de mi vieja quemadura.

Por fin entramos. Nos sentamos en filas distintas, pero contiguas. Ella no podía mirarme, pero yo, aun en la penumbra, podía distinguir su nuca de pelos rubios, su oreja fresca bien formada. Era la oreja de su lado normal.

Durante una hora y cuarenta minutos admiramos las respectivas bellezas del rudo héroe y la suave heroína. Por lo menos yo he sido siempre capaz de admirar lo lindo. Mi animadversión la reservo para mi rostro y a veces para Dios. También para el rostro de otros feos, de otros espantajos. Quizá debería sentir piedad, pero no puedo. La verdad es que son algo así como espejos. A veces me pregunto qué suerte habría corrido el mito si Narciso hubiera tenido un pómulo hundido, o el ácido le hubiera quemado la mejilla, o le faltara media nariz, o tuviera una costura en la frente.

La esperé a la salida. Caminé unos metros junto a ella, y luego le hablé. Cuando se detuvo y me miró, tuve la impresión de que vacilaba. La invité a que charláramos un rato en un café o una confitería. De pronto aceptó.

La confitería estaba llena, pero en ese momento se desocupó una mesa. A medida que pasábamos entre la gente, quedaban a nuestras espaldas las señas, los gestos de asombro. Mis antenas están particularmente adiestradas para captar esa curiosidad enfermiza, ese inconsciente sadismo de los que tienen un rostro corriente, milagrosamente simétrico. Pero esta vez ni siquiera era necesaria mi adiestrada intuición, ya que mis oídos alcanzaban para registrar murmullos, tosecitas, falsas carrasperas. Un rostro horrible y aislado tiene evidentemente su interés; pero dos fealdades juntas constituyen en sí mismas un espectáculos mayor, poco menos que coordinado; algo que se debe mirar en compañía, junto a uno (o una) de esos bien parecidos con quienes merece compartirse el mundo.

Nos sentamos, pedimos dos helados, y ella tuvo coraje (eso también me gustó) para sacar del bolso su espejito y arreglarse el pelo. Su lindo pelo.

"¿Qué está pensando?", pregunté.

Ella guardó el espejo y sonrió. El pozo de la mejilla cambió de forma.

"Un lugar común", dijo. "Tal para cual".

Hablamos largamente. A la hora y media hubo que pedir dos cafés para justificar la prolongada permanencia. De pronto me di cuenta de que tanto ella como yo estábamos hablando con una franqueza tan hiriente que amenazaba traspasar la sinceridad y convertirse en un casi equivalente de la hipocresía. Decidí tirarme a fondo.

"Usted se siente excluida del mundo, ¿verdad?"

"Sí", dijo, todavía mirándome.

"Usted admira a los hermosos, a los normales. Usted quisiera tener un rostro tan equilibrado como esa muchachita que está a su derecha, a pesar de que usted es inteligente, y ella, a juzgar por su risa, irremisiblemente estúpida."

"Sí."

Por primera vez no pudo sostener mi mirada.

"Yo también quisiera eso. Pero hay una posibilidad, ¿sabe?, de que usted y yo lleguemos a algo."

"¿Algo cómo qué?"

"Como querernos, caramba. O simplemente congeniar. Llámele como quiera, pero hay una posibilidad."

Ella frunció el ceño. No quería concebir esperanzas.

"Prométame no tomarme como un chiflado."

"Prometo."

"La posibilidad es meternos en la noche. En la noche íntegra. En lo oscuro total. ¿Me entiende?"

"No."

"¡Tiene que entenderme! Lo oscuro total. Donde usted no me vea, donde yo no la vea. Su cuerpo es lindo, ¿no lo sabía?"

Se sonrojó, y la hendidura de la mejilla se volvió súbitamente escarlata.

"Vivo solo, en un apartamento, y queda cerca."

Levantó la cabeza y ahora sí me miró preguntándome, averiguando sobre mí, tratando desesperadamente de llegar a un diagnóstico.

"Vamos", dijo.

No sólo apagué la luz sino que además corrí la doble cortina. A mi lado ella respiraba. Y no era una respiración afanosa. No quiso que la ayudara a desvestirse.

Yo no veía nada, nada.

Pero igual pude darme cuenta de que ahora estaba inmóvil, a la espera. Estiré cautelosamente una mano, hasta hallar su pecho. Mi tacto me transmitió una versión estimulante, poderosa. Así vi su vientre, su sexo. Sus manos también me vieron.

En ese instante comprendí que debía arrancarme (y arrancarla) de aquella mentira que yo mismo había fabricado. O intentado fabricar. Fue como un relámpago. No éramos eso. No éramos eso.

Tuve que recurrir a todas mis reservas de coraje, pero lo hice. Mi mano ascendió lentamente hasta su rostro, encontró el surco de horror, y empezó una lenta, convincente y convencida caricia. En realidad mis dedos (al principio un poco tembloroso, luego progresivamente sereno) pasaron muchas veces sobre sus lágrimas.

Entonces, cuando yo menos lo esperaba, su mano también llegó a mi cara, y pasó y repasó el costurón y el pellejo liso, esa isla sin barba de mi marca siniestra.

Lloramos hasta el alba. Desgraciados, felices. Luego me levanté y descorrí la cortina doble...

Mario Benedetti.

"Siempre hay un roto pa' un descosío" y muchas veces el amor no nace, sino que se hace, se construye, se moldea..., a nuestro modo.

Co-coctelera.

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28 Mayo 2008

SI PUDIERA MIRAR POR UN AGUJERITO...

Todos en alguna ocasión hemos pronunciado la frase de: "si pudira mirar por un agujerito..."
Pues bien, esta es la ocasión.
Este enlace lleva a París. Se puede ver una macro vista de la ciudad pero se necesitan unas pequeñas instrucciones para poder mirar por el agujerito:

Al entrar se ven muchos pequeños marcos en color rojo, eso marcos indican que si clickeas sobre ellos aparecen fotos mucho más detalladas.
Se puede ampliar bastante la foto de París. ¿Cómo? Clickando en cualquier parte libre de la foto con botón izquiero.

Sólo por las vistas panorámicas de París merece la pena perder unos minutos.
Y nada..., a disfrutar de tu lado de mirón...

http://www.hyper-photo.com/grandes/paris.html

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9 Mayo 2008

TRES SEGUNDOS

En aquel momento, tenía que someterme a una cirugía mayor. El ginecólogo, en una de las últimas consultas antes de la intervención me dejó a mí la elección. Esta iba a decidir algo muy radical en mi vida: podía extirpar el mal y dejar el órgano (mi útero), o coger el camino que me recomendaron varios médicos, por mi especial historial médico, practicar una histerectomía, que es la extirpación del útero y solucionar dos problemas de una sola vez: no volver a embarazarme y sacar de mi cuerpo esos dos… “alieníge nas”.

Pensaba en una opción y me auto-convencía de que era la mejor, pero al punto me invadía la incertidumbre y cambiaba de opinión… Casi un mes de noches sin dormir, de lágrimas furtivas, que nadie me veía derramar para no mostrar mi tristeza, de decantarme por una solución y al siguiente día por la otra, sin estar jamás segura de la decisión tomada… Finalmente y tras valorar todo, decidí “lo mejor para mi”…

Y entonces sentencié mi condena: no podría tener más hijos…

La tarde que ingresé, poco rato antes de ir al hospital vino a casa un matrimonio amigo, a desearme suerte… Me quedaban pocos cigarrillos en el paquete, y tras ofrecerle uno de ellos a mi amigo Jamfri, nos fumamos las existencias.

Yo disimulaba muy bien, pero estaba muy nerviosa y en un momento dado, me arrepentí de haberle ofrecido ese pitillo. Ahora, minutos antes de subir al coche camino del hospital, necesitaba fumar más que respirar, y no me quedaba tabaco. Echaba de menos el oloroso humo, penetrando en mis pulmones, llegando a lo más profundo y serenando con ello mis nervios.

He logrado superar mi barrera psicológica: en una ocasión ya dejé de fumar, y logre estar sin contaminar mis pulmones, mi casa y a mi familia, durante año y medio, pero, por circunstancias, volví a caer

Dos años después, me siento bien por haber dejado el tabaco. Muy bien… y aunque la tentación a veces me provoca ataviada con su mejor vestido, es débil y en pocos instantes, consigo olvidar esa especie de… añoranza hacia el tabaco. Me siento bien sin fumar, por varios motivos. La idea, más que manida, de que fumar es perjudicial para la salud no es la que más me convence de no volver a quedar subyugada a esa adicción; la principal alegría, de lo que me siento más contenta, es de sentirme más libre en otro aspecto más de mi vida, pues siempre he sido muy celosa de mi independencia. ¡¡Ayer olvidé algo muy importante y significativo para mí; ayer no recordé que hizo dos años que dejé de fumar!! No me lo podía creer… Además, ayer precisamente tenía dos motivos más para recordarlo. Uno:-”Qué casualidad, el día que dejé de fumar tengo que llevar al peque al otorrino”-Pensé… y Dos: hummmm, lo olvidé…,

¡¡¡Ay que ver!!! Tengo memoria de pez…,



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22 Abril 2008

YO DIVAGO...

En muchas ocasiones he visto ramitas de laurel colgadas en los hogares...


Se sabe que es un estupendo condimento, así que, las empresas aprovecharon este hecho para deshojar las ramas del laurel, cual margaritas, y envasarlo. Es por eso que, a veces me preguntaba por qué la gente pendía de un clavo el laurel, cuando estaba cómodamente envasado y a salvo del polvo, por ejemplo...
Un día en el que no tenía nada mejor que hacer, divagué. Me vino a la mente la imagen de un circo romano, y al emperador laureando al ganador. El que gana, es afortunado, porque no lo deborarán los leones, por tanto, el laurel debía ser signo de buena suerte; de ahí que algunos adoptaran la costumbre de colgar laurel a modo de amuleto buena suerte en casa... Todo estaba claro pero, en realidad, se me escapaba algo: ¿por qué el laurel era símbolo de la fortuna? Hoy , y tras divagar de nuevo, esta vez mientras me perdía por internet, encontré la respuesta, y no podía ser más bella:

Según cuenta la mitología griega, Dafne era una ninfa, hija del dios-río Peneo, que había decidido no casarse nunca.
Enamorado de ella el dios Apolo, la ninfa no quiso corresponder a sus deseos y huyó a las montañas. Apolo la persiguió y cuando Dafne vio que iba a ser alcanzada suplicó a su padre que la transformara para escapar de las caricias del dios. Su padre consintió en ello y la convirtió en laurel.

Apolo, desconsolado por la pérdida, hizo del laurel su árbol sagrado; lo adoptó como símbolo suyo y cortando algunas ramas se hizo una corona. En toda la Grecia antigua, y como consecuencia de esta leyenda, el laurel siempre estuvo asociado al dios Apolo

Cuentan, además, las leyendas, que Zeus mató de un rayo a Asclepio, hijo de Apolo, por resucitar a los muertos. Apolo, herido por el fallecimiento de su hijo dio muerte a flechazos a los Cíclopes, forjadores del rayo. Esto dio lugar a pensar que el laurel no podía ser alcanzado por el rayo y se empezó a utilizar como protector contra las tormentas.
Y así, los laureles colocados en las entradas de las casas protegían a sus habitantes funcionando como pararrayos.
Además, se convirtió en símbolo de la victoria y el honor y se entregaba como galardón en forma de coronas a poetas, artistas y guerreros.

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3 Abril 2008

¿Digno o, indigno final?

Jordi, el perro de Carlos murió de viejo.

En los últimos tiempos, el pobre, no podía caminar si no era con ayuda, así que la madre de Carlos, que era quien lo cuidaba desde que este se casó (a la mujer de Carlos no le gustan demasiado los animales y no lo quiso tener en casa) tenía que llevarle en brazos a la calle cada vez que el animalito lloriqueaba para que lo sacaran a hacer sus necesidades. Cuando era joven, no tenía necesidad de llorar, sólo se acercaba a la puerta de la casa, y la rascaba. Era la señal que necesitaban sus dueños para saber que Jordi tenía que ir al baño.

Estaba prácticamente ciego, una catarata acuciante le impedia ver, así que, se movía por la casa por intuición, de tan conocida que se la tenía. Para acabarla de amolar, el veterinario, en una de las últimas revisiones le diagnosticó un tumor en la cabeza, así que, las pocas veces que bajaba de su rinconcito en el sofá, esas pocas veces en las que el perro se encontraba con ánimos y fuerzas para dar un pequeño saltito hasta el suelo, se la pasaba dando vueltas sobre sí mismo, desorientado.

La hermana de Carlos, apenada por el perro y por el amor que le tenían a este animal desde hacía mas de 15 años, habló con el veterinario para ver si podían encontrar una solución, y este le planteó el sacrificio porque era inhumano hacerle sufrir en vano.

Finalmente y tras muchos llantos y congoja, decidieron sacrificar a Jordi; el veterinario le suministró una inyección letal, que le haría perder el conocimiento y marcharse sin sufrir. Muchos miembros de la familia de Carlos aguardaron en la sala de espera el digno o indigno final de Jordi. Lo llevaron a casa dentro de una caja de plástico, de esas de fruta y nadie se atrevía a cabar su tumba...

Finalmente, Carlos, el miembro de la familia con más sangre fría y mejor temple hizo la fosa, lo envolvió en una tela y lo enterró. El resto de la familia permaneció en la casa, no fueron capaces de ver como era enterrado, debajo de un naranjo, uno de los pocos árboles de la finca.

Ayer vi en el telediario una noticia que hizo que recordara esta historia:

en Lorquí, una población de Murcia, se ha intalado el primer tanatorio para mascotas de España, y el tercero en todo el planeta, los otros dos estan en Inglaterra y Holanda respectivamente.

El tanatorio cuenta con diferentes servicios, como por ejemplo la posibilidad de velar a tu mascota, en una estancia habilitada para ello. Tu amigo estaría expuesto en una urna de cristal, después de haber sido lavado y adecuado, a la que tendrías acceso si te apeteciera acariciarlo y la sala estaría dotada de cómodos asientos y sofás. También tienen crematorio, por lo que tras velar al animalito lo incineran y te entregan sus cenizas en una bonita caja de madera con su nombre. Todo esto por una media de 80€.

La noticia también decía que, enterrar o abandonar a las mascotas muertas era delito y causa de multa. Así que, los dueños del tanatorio para animales tienen, por ahi, un filón de oro por explotar. Muchos verán en esta idea una extravagancia pero seguramente, para muchas personas que conviven con animales en casa y que los quieres como a un miembro más de la familia, esta idea les va a gustar, porque encontrarán en ello una forma especial de despedirse de sus "mejores amigos".

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2 Abril 2008

SIN TÍTULO

Hoy, día 01/04/2008, se celebra el primer día internacional del buen humor en el trabajo.

La iniciativa ha surgido de un grupo de empresarios que, ha optado por integrar la risa y la sonrisa en el día a día; aportando con ello un entorno laboral muy agradable y positivo para todos. Los jefes optan por hacer uso de las bromas, de vez en cuando, para que afloren sonrisas y buenas vibraciones, cosas que ayudan a un buen ambiente de trabajo.

Esta "estrombótica idea", tal vez cree precedente y a partir de ahora, este "día de" , se celebre cada año y, aunque no sea algo trascendental que reivindicar, algo de vida o muerte, ir al trabajo con ganas y alegría es lo mejor que nos puede pasar a los pobres mortales que dependemos de un sueldo para vivir.

Sonría, por favor!!

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17 Marzo 2008

DOS PREGUNTAS...

PREGUNTA 1

-Si conocieras a una mujer embarazada, que padece sífilis y tiene 8 hijos. 3 de ellos son sordos, 2 ciegos y uno con retraso ¿Le recomendarías practicarse un aborto ?...

PREGUNTA 2
Se va a elegir a un nuevo líder mundial, tú tienes la oportunidad de votar por él.
Hay 3 candidatos, a continuación te presento algunos hechos conocidos en la vida de los mismos:

CANDIDATO 1
Ha sido asociado con políticos corruptos. Consulta a varios astrólogos. Tuvo 2 amantes. A una de ellas la golpeaba. Fuma y toma entre 8 y 10 martinis al día.

CANDIDATO 2
Ha sido despedido en 2 ocasiones de su trabajo. Duerme hasta el mediodía. Consumía opio en la universidad y todas las noches se toma una botella de whisky. Padece de obesidad y es conocido
por su mal temperamento y agresividad.

CANDIDATO 3
Es un héroe de guerra condecorado, es vegetariano, no fuma y toma cerveza ocasionalmente. No se le conocen relaciones extramaritales. Respeta a las mujeres. Ama a los animales, muy reservado.
¿Por cúal de los 3 candidatos votarías...??

El candidato 1 es : Franklin D. Roosevelt
El candidato 2 es : Wiston Churchill.
El candidato 3 es : Adolph Hitler.

Por cierto..., la respuesta a la pregunta:¿Recomendarías que esta mujer se practicase un aborto?

Si respondiste, sí, ¡¡acabas de matar a BEETHOVEN!!



(manuscrito inédito de Beethoven encontrado en un seminario de Philadelphia, EEUU)

A menudo (casi siempre), hacemos juicio de valores, sin saber realmente, a quien tenemos delante...

"El arca de Noe fue construida por amateurs. El Titanic por profesionales."

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Insdecisa, segura, perezosa, hiperactiva, soñadora, con los pieS en la tierra, tozuda, adaptable... Vamos, como la mayoría de la gente, como veleta a merced del viento, dependiendo del estado de ánimo.

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