"La conspiración", de Will Eisner
Una conjura de necios

El verdadero secreto que amenaza a toda la humanidad no se esconde tras una sabana santa, no trata sobre la descendencia de Cristo ni sobre su probable clonación; y no ha sido mantenido en silencio durante milenios por ninguna orden ocultista que mueve los hilos desde la sombra. Es un secreto relativamente reciente, pergeñado por políticos reaccionarios, redactado por amanuenses chapuceros, difundido por místicos histéricos y creído y vuelto a difundir por cualquier lector lo suficientemente estúpido como para tragarse una patraña semejante. Es la historia de la invención de una conspiración mundial de judíos para controlar el mundo siguiendo los dictados del texto conocido como Protocolos de los Sabios de Sión.
Más que “Novela gráfica”, un género del que Eisner fue su fundador, esta obra debería considerarse como “Ensayo gráfico” por la bibliografía que la sustenta y el empeño en demostrar la tesis central con buenos argumentos. Tiene además su interés literario por los personajes implicados. A saber: un escritor fracasado y suicida, Maurice Joly, que escribe el Diálogo en el infierno entre Maquiavelo y Montesquieu como sátira y denuncia de la política de Napoleón III a través de un programa de gobierno tiránico expuesto por el autor de El Príncipe desde las llamas del averno. Y un falsificador y espía al servicio del zar de Rusia, Mathieu Golovinski, que décadas después de la muerte de Joly fusiló de forma directa aquel texto y copió especialmente todo lo referente al programa para una perfecta tiranía. Así dio forma a los famosos Protocolos, difundidos en la Rusia de Nicolas II a través de los estudios del doctor Nilus, un especie de Pío Moa enajenado de la época decidido a echar la culpa a los judíos de todos los males del país.
Mentes escépticas revelaron la impostura que representaban los Protocolos. Otras gentes en cambio, como Henry Ford, Winston Churchill o Adolf Hitler, la creyeron en mayor o menor grado de forma que incluso dictaron sus actos, o aun peor, su política. Una vieja historia de críticos que desmontan la superchería contra falsarios que la difunden. Escoge tu bando.
Editada en todo el mundo desde comienzos del siglo XX (también en España), la tesis de la conspiración sionista recobró su influencia tras el 11-S. La investigación de Eisner llega hasta poco antes de su fallecimiento en 2004. Su conclusión pesimista es que, lejos de disminuir, la credulidad persiste: a mi una nazi argentina me lo pidió en 2005 en la librería donde trabajaba. Tomemos nota.

Nick Furia dijo
Me encanta Willy, es un genio, gracias por la información, habrá que echarle un vistazo!!!
Fuerza y honor.
10 Noviembre 2006 | 01:17 PM