Por fin terminó. Durante año y medio he estado preparándome para las pruebas nacionales de habilitación para profesores titulares de universidad. Y ahora lo he conseguido, ya estoy habilitado, lo que significa que puedo presentarme a cualquier plaza de titular en cualquier universidad de España.
No tiene sentido plantearse si todo este trabajo hubiera sido un desperdicio o no en caso de no haberme habilitado. Lo que cuenta es que lo conseguí. Ahora comienza una nueva etapa de mi vida, una etapa en la que puedo trabajar con confianza en la continuidad de mi propio trabajo. Una etapa que, seguro, traerá muchos cambios a mi vida.
Cambios. Cuando terminé el doctorado me planteé el futuro de una manera que ahora, año y medio después, veo que no era correcta. Mi trabajo ya no es el que puede esperarse de un informático medio. Ahora soy profesor e investigador. Ya no dedico mi tiempo a programar cosas. Ahora leo y escribo. Leo los trabajos de mis alumnos y los trabajos de otros investigadores. Escribo apuntes, transparencias, enunciados de prácticas y exámenes. Escribo artículos científicos con los resultados de mi grupo de trabajo. Incluso escribo proyectos de investigación.
Gran parte de mi tiempo de trabajo lo dedico actualmente a escribir, una actividad que requiere mucha concentración, inspiración, esfuerzo… mucha energía. Cuando termino de trabajar me siento cansado y sin ganas de seguir escribiendo, es lógico. Puedo ponerme a jugar a algo, puedo hacer deporte, puedo leer… pero no seguir escribiendo.
Este es el motivo por el que mi ritmo de escritura en el blog ha ido bajando cada vez más. Hay muchas cosas que me gustaría contar, tengo ideas apuntadas desde hace ocho meses, pero día tras día me veo sin fuerzas de hacerlo, lo que cada vez genera más y más frustración en mí.
Y eso no puede ser. El blog, como cualquier otro hobby, debe ser motivo de alegrías y diversión, no de frustración. Y es por esto por lo que, con mucha tristeza por mi parte, he decidido dejarlo. No negaré que ver como los señores de La Coctelera destrozan, sin mediar palabra, las hojas de estilo que tanto ha costado preparar ha sido el golpe de gracia, por no hablar de la aparición de enlaces de publicidad. Pero esa no es la causa, sólo el detonante de algo que hubiera pasado de todas maneras. Mi vida es así ahora y tengo que adaptarme.
Hasta luego amigos y amigas, muchas gracias por leerme. El cóndor seguirá volando por el cielo de Gran Canaria y, quién sabe, si las circunstancias cambian, puede que vuelva por aquí…
Los Simpson es una serie que contiene momentos absolutamente memorables, como aquella vez en la que Homer ingresa en Los Canteros, una especie de secta secreta con gran poder (parodia de los masones).
Durante una reunión de este grupo, los asistentes cantan una canción en la que es, desde mi punto de vista, una de las mejores escenas de la serie. Me ha costado bastante tiempo encontrar el video, pero por fin lo he conseguido gracias a YouTube.
A continuación reproduzco la letra de la canción, obtenida también de los foros de YouTube. Mantengo el idioma original, porque la traducción pierde bastante.
Who controls the British Crown
Who keeps the metric system down
We do! We do !
Who leaves Atlantis off the maps?
Who keeps the martians under wraps?
We do! We do!
Who holds back the electric car?
Who made Steve Guttenberg a star?
We do! We do!
Who robs cave fish of their sight?
Who's rigs every Oscar night?
We do! We do!
No sé qué habrá de cierto en lo de la Atlántida, el coche eléctrico o los marcianos, pero desde luego que debió hacer falta una secta poderosa para hacer de Steve Guttenberg una estrella de cine…
Acabo de enterarme de que el séptimo y último libro de Harry Potter ya tiene fecha de publicación: el sábado 21 de julio. El libro, en su versión original, se titulará Harry Potter and the Deathly Hallows. Todavía no se ha traducido el título al español y mucho me temo que no veremos el libro en nuestro idioma hasta el 2008. Casi no puedo esperar para ver cómo termina la saga.
¡Atención! A continuación hay detalles del argumento
Lo que ya no me hace tanta gracia es que J.K. Rowling se dedique a ir dando pistas por ahí sobre el final de la historia y que los periódicos las reproduzcan sin pensar en que los lectores podríamos no querer enterarnos. Por ejemplo, echando un vistazo a la edición local del diario Metro me acabo de enterar de que dos de los tres protagonistas mueren en ese libro.
Nada, nada, a echar la quiniela. Todo el mundo está convencido de que Harry morirá para evitar que nadie pueda aprovecharse de su fama escribiendo nuevos libros cuando la autora ha decidido dejarlo en el séptimo. ¿Pero quién le acompañará al fondo del hoyo? ¿Ron o Hermione? Ya se podía haber estado calladita la Rowling…
El pasado martes día 30 fue el examen de convocatoria de Sistemas Digitales, la asignatura de la que soy responsable en la universidad. La primera pregunta que puse en el examen era absolutamente friqui.
Tras el duelo con su padre en la Ciudad Nube del planeta Bespin, Luke Skywalker se ve obligado a fabricar un nuevo sable de luz. Aparte de los cristales adecuados y del acero mandaloriano de rigor, Luke necesita diseñar un circuito digital que controle el encendido del arma. ¡Ayuda a Luke a diseñar este circuito para que pueda continuar su batalla contra el diabólico Imperio Galáctico!
El sable dispondrá de un interruptor de encendido. Siempre que el interruptor de encendido esté desactivado el sable estará apagado. Además, el sable dispondrá de otro interruptor que permitirá elegir entre tres niveles de potencia: bajo, medio y alto. El sable permanecerá apagado mientras el nivel de potencia sea bajo.
Por último, el sable dispondrá de un sensor de presión que indicará si alguien sujeta el arma o no. Cuando el nivel de potencia sea medio, el arma permanecerá apagada si nadie la sujeta. Cuando sea alto, el arma estará encendida independientemente de si alguien la sujeta.
Imagino que a muchos les chocará una pregunta de este estilo en un examen universitario, pero no deben subestimar lo bueno que es empezar el examen riéndose un poco para quitarse los nervios de encima. Ah, y además era una pregunta muy fácil.
Fue una pena no poder estar allí en persona, ya que estaba en Barcelona, liado con el tema de las pruebas de habilitación para profesores titulares de universidad. Pero bueno, habrá que esperar al próximo examen. A ver si consigo superar el listón. Por lo pronto, todavía tengo que corregir éste, y se ha presentado mucha gente…
Anoche, casi a las dos de la mañana (a saber de donde veía, aunque me lo imagino), mi hermano apareció con un juego de palos de golf. Últimamente le ha dado por practicar este deporte y decidió comprarse un juego de palos barato, de esos del Decathlon. Ahora está sacando los palos de sus fundas y acabamos de tener esta conversación:
Mi amigo Isra me ha pasado este video de YouTube en el que se puede ver la destrucción de la Estrella de la Muerte, escena final de la cuarta entrega de la saga Star Wars. La particularidad del video es que está hecho con manos. Totalmente hecho con manos. No se puede negar la originalidad de los autores.
Por cierto, al buscar la Estrella de la Muerte en la Wikipedia me he quedado alucinado con la gran cantidad de artículos sobre Jedis que hay en ella. ¿Habían oído hablar de K’Kruhk o de T’ra Saa? Yo desde luego que no.
Cuando comencé el doctorado en Barcelona también comencé un periodo de continuos viajes entre Barcelona y Gran Canaria. Por cuestiones de precio, solía viajar con Spanair, por lo que pronto me afilié al programa de puntos Spanair Plus, donde me dieron dos de las típicas tarjetitas que pones en la maleta para identificarte. Más tarde alcancé el nivel “Plata” por viajar con tanta frecuencia y me dieron otras dos de ese color, aunque por suerte sólo tuve el nivel “Plata” durante un año, ya que ese ritmo de viajes es cosa del pasado.
Ya no me queda ninguna tarjetita. Los encargados de cargar y descargar las maletas a los aviones las han ido arrancando a base de golpes (una de las veces también arrancaron el asa de la maleta) y las he ido perdiendo una tras otra, la última de ellas el pasado fin de semana.
Llevo dos semanas consecutivas viniendo a Barcelona el domingo y regresando a Gran Canaria a mediados de semana con el objetivo de presentarme a las pruebas de habilitación para profesores titulares de universidad. Por eso escribo tan poco últimamente, auque hoy tengo un pequeño respiro. Mañana regreso a Gran Canaria (el domingo volveré a Barcelona otra vez para continuar las pruebas) y no tengo nada con lo que identificar la maleta, aunque por suerte no voy a facturar nada.
La verdad es que nunca le di demasiada importancia a identificar la maleta, dado que al facturar le ponen una gran etiqueta verde con mi nombre. Pero no hay que descuidarse, porque como en algún viaje futuro arranquen también esta etiqueta (que también indica el destino) entonces mi maleta puede perderse por los siglos de los siglos. Tendré que conseguirme alguna pegatina…
Hace unos días el servicio técnico me devolvió el portátil que se me estropeó antes de Navidad: un IBM Thinkpad T43P. Tal y como pensaba, se le había estropeado la tarjeta de video, pero me sorprendió descubrir que esa no había sido la avería real sino solo una consecuencia.
Lo que pasó en realidad es que entró polvo por las tomas de aire del portátil, dificultando su refrigeración. Reconozco que había cogido algo de polvo (en mi casa siempre hay bastante polvo por mucho que limpiemos, no sé por qué), pero también es verdad que la salida de aire está protegida por una rejilla demasiado ancha por la que podría colarse hasta una cucaracha pequeña. El caso es que el exceso de temperatura acabó por fundir el disipador, el cual tocó la tarjeta de video y la estropeó.
La moraleja para todos los usuarios de este modelo de portátil es clara: mucho cuidado con la ventilación, porque a este portátil no le hace falta gran cosa para estropearse. Por lo menos no estalló ni nada de eso. Y claro, la reparación me salió gratis porque seguía dentro del periodo de garantía. Es la ventaja de comprar un IBM y no otra de esas cosas que venden por ahí.
Ayer terminé de reinstalar el portátil, y justo a tiempo, porque mañana me marcho a Barcelona para el comienzo de las pruebas de habilitación de profesores titulares de universidad a las que me presento. Ha sido bastante trabajoso, pero ahora lo tengo funcionando perfectamente (incluyendo el imprescindible World of Warcraft, no salga de casa sin él).
Además, durante el proceso encontré la forma de solucionar los problemas que tuve para instalar mi impresora HP en mi nuevo ordenador HP, así que emprenderé el viaje contento… cansado pero contento. Por delante me quedan días de mucho trabajo para terminar de preparar mi presentación, pero ya estoy en la recta final.
¡Hola!
Mi nombre es Oliver. Soy profesor de informática e investigador en la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria. Éste es el blog en el que escribí desde el 16 de mayo de 2006 hasta el 9 de febrero de 2007. Por el momento he dejado de escribir aquí… aunque quién sabe, quizá vuelva algún día.
¡Gracias por leerme!