Currando hasta las tres de la mañana
La gente da por hecho que la vida del profesor universitario es un camino de rosas, pero se equivocan. No negaré que hay periodos buenos en los que uno está bastante relajado. Pero también hay periodos malos.
Mi futuro en la universidad está muy ligado a mi producción como científico, o lo que es lo mismo, tengo que escribir muchos artículos de investigación para tener el mejor currículum posible y poder optar a mejores puestos de trabajo (o al menos a un puesto fijo si no es mucho pedir). Y precisamente hoy era el último día para enviar dos artículos que estaba preparando para una conferencia.
Con uno de ellos nos hemos liado y esta mañana, en el último momento, decidimos cambiar toda la evaluación de nuestra propuesta. Eso ha significado que he tenido que renunciar a jugar al fútbol, a almorzar algo más que un bocadillo e incluso a acudir a un interesante evento astronómico del que supongo que tendrán cumplida cuenta en Ad Astra dentro de poco.
A veces toca sacrificarse, que se le va a hacer. Hoy he trabajado diecinueve horas, pero conseguimos terminar ambos artículos y enviarlos a tiempo (de hecho, sobró un par de horas debido a la diferencia horaria con EEUU). Son las tres de la mañana pasadas en Canarias. Veo las letras borrosas y se me cierran los ojos. Menos mal que terminé el trabajo en el ordenador de mi cuarto y la cama está a pocos centímetros de aquí. ¡Buenas noches!
Actualización (después de dormir): lo que yo decía, ya tenemos la historia de Ad Astra sobre el evento astronómico jeje...

adastra dijo
Aaaamigo. Conque eso fue lo que pasó, ¿eh? Pues nada, nada, ya me darás los libros de Pratchett en otra ocasión y tal }:-)
20 Julio 2006 | 07:28 PM