Pasar del ciclismo era la decisión correcta
Ya dije en su momento que no tenía la más mínima intención de ver el Tour de Francia por la tele a causa de los continuos escándalos de dopaje. Y se ve que tomé la decisión correcta. Se acaba de confirmar que el ganador del Tour, el norteamericano Floyd Landis, se había dopado y por tanto le retirarán el título de campeón.
En realidad, se lo retirarán de aquí a seis meses o un año, cuando acabe todo el papeleo y siempre que no se encuentre algún resquicio legal que anule las pruebas. En cualquier caso, todo esto confirma mi postura. ¿Para qué perder el tiempo viendo un deporte en el que todo el mundo se dopa? No se trata de quién es mejor corredor sino de quién usa los mejores productos y sabe esconderlos mejor. No entiendo cómo es posible que los patrocinadores no hayan huido en masa todavía. Si esto sigue así, es un deporte condenado a muerte.
El virtual ganador del Tour es ahora el gallego Óscar Pereiro, que acabó en segunda posición. No me imagino la cara que se te tiene que quedar cuando te llaman un día por teléfono y te dicen “mira, que ganaste el Tour, que el primero estaba dopado”. El dopaje de Landis le ha robado una jornada de gloria a Pereiro y a los aficionados españoles al ciclismo. Eso sí, siempre que demos por hecho que Pereiro no estaba dopado. Cuando hablamos de ciclismo, yo ya no tengo demasiada fe en la presunción de inocencia.
