Pero qué nostalgia... Viajar a NY supuso para mí uno de los motores de cambio más importantes hasta el momento en mi vida. A mi regreso del viaje cambié de casa, cambié de trabajo por otro que de verdad me gusta, terminé la carrera y lo dejé con mi novio después de tres años. Una renovación radical circunstancial que está haciendo que vuelva a ser Yo, pero en versión mejorada. Vuelvo a reír y vuelvo a llorar por lo Bello.
antares dijo
Pero qué nostalgia... Viajar a NY supuso para mí uno de los motores de cambio más importantes hasta el momento en mi vida. A mi regreso del viaje cambié de casa, cambié de trabajo por otro que de verdad me gusta, terminé la carrera y lo dejé con mi novio después de tres años. Una renovación radical circunstancial que está haciendo que vuelva a ser Yo, pero en versión mejorada. Vuelvo a reír y vuelvo a llorar por lo Bello.
12 Agosto 2005 | 05:50 PM