Volver contra el silencio
La casa se había quedado vacía, estuve lejos, pero ya he regresado. Y me encuentro con una guerra salvaje. La saña de Israel contra el Líbano. Los muertos inocentes en las calles destruidas.
Y un silencio sangrante de políticos y medios. Parece que a Europa le sigue costando dar la cara frente al fascismo sionista.
Y el hacedor de guerras hablando con la boca llena, solo le ha faltado cierto expresidente poniendo los pies sobre la mesa.
Bocas sucias y pies que pisan los derechos más esenciales. Oriente es una hoguera lamentable y algunos siguen frotándose las manos mientras le guiñan un ojo a su dios vengativo, ese que tiene un nombre para cada religión, pero que sólo entiende el idioma del dinero, y calla, ruidosamente calla mientras otros hablan con su sucia boca llena.

Este el diario