Abandoné este blog cuando perdí a mi pez. Él era quién despertaba todas esas emociones que este blog necesitaba, no supe seguir sola. Hoy no lo he recuperado, sigue estando perdido al otro lado del océano, sigue aprendiendo a nadar; pero hoy sé que no importa, que lo que cuenta es que después de todo este tiempo, y sin darme cuenta, yo he esta...