¿2007?
Zombi, el frío que comienza a aparecer levemente me sonroja la cara. Me dirijo con la multitud a la nueva monotonía adquirida subiendo al transporte que me dirigirá a clase mientras el soul suena en mi cabeza. Mi brazo se cuelga primitivamente en la barra y pierdo la mirada en la película matinal de la capital murciana.
Todo ocurre con normalidad hasta que veo, en una de las muchas paradas del autobús, el encuentro de dos hombres desconocidos para mi. Todo era normal hasta que uno de ellos hace un característico saludo.

Quedo perpleja, junto a otro individuo que respira a mi vera, ante tal situación surrealista evocando a la nueva ley de la memoria histórica.
Pienso: "Esto no es posible en los tiempos que corren". Pero la razón me abofetea y me da la negativa.
Tras varias horas de clase, me encuentro con otro golpe: un debate donde sale a relucir todo pensamiento de cada persona, y me asusto al ver la radicalización fascista de algunos de mis compañeros, e incluso, profesores.
Al llegar a casa, mientras como,noto en las noticias quetodo es odio, crispación, intereses,... no hay diálogo.
Llega la noche y con ella la hora de reflexión. Sé que soy capaz de respetar otras ideas diferentes a la mía, ¿pero donde está mi límite?
Soy consciente de la existencia de estas ideologías, ¿debo quedarme quieta?
Todo me aturulla la mente y explota al ver el despreciable video de un niñato racista golpeando a una joven ecuatoriana solamente por su origen.
Veo con desprecio las imágenes, y me doy cuenta de que lo que más me cabrea, aparte de la acción, es que nadie hace nada.






rekhar dijo
Uhm... este es uno de esos textos en los que he de dar varias respuestas
1) Ese video me da ganas de vomitar. Es triste que haya imbéciles así, y también que la persona que se ve en primer plano, igual que el resto de gente que pueda haber en el vagón, se dedique, por miedo, a mirar hacia otro lado en lugar de hacer algo.
2) En cuanto al saludo franquista, bien... obviamente la ideología fascista (o franquista, que viene a ser lo mismo) me resulta tan repulsiva como a ti, pero tienes que entender que cada uno tiene derecho a tener sus propias ideas y a espresarse como le de la gana, siempre que no haga daño a otras personas. Mientras se limiten a levantar la mano, allá ellos.
3) Por último, una anécdota al respecto de todo esto. No sé si habreis oido hablar de un partido llamado Alianza Nacional (ni siquiera sé si está realmente extendido por toda España o es solo valenciano). AN es un partido de ideología neonazi que se presentó a las últimas elecciones municipales en mi pueblo. Incluso dio una fiesta, a la que acudieron todos los skin de la zona, para honrar la entrada de un nuevo miembro del partido. Pues bien, eso no es lo peor. Lo peor de todo es que ese nuevo miembro en honor del cual daban una fiesta era, literalmente, un asesino, que acababa de salir de la carcel por matar a Guillem Agulló, un pobre muchacho de dieciocho años.
Perdona por la extensión de mi comentario. Se despide un indignado trasgo.
24 Octubre 2007 | 10:12