Los trastes, los mejores amigos de un guitarrista
Como en todo blog de reciente creación (al menos los de este estilo), los primeros mensajes suelen estar llenos de inauguraciones de secciones, con lo cual, éste no va a ser menos, y poco a poco, dejaré esbozada la columna vertebral de este proyecto, que se ve ampliado en esta ocasión con un nuevo artículo concerniente a las sección de Piezas y accesorios que inauguramos ayer. El protagonismo principal de este artículo recae sobre los trastes, una palabra tremendamente utilizada por aquellos guitarristas que ya tienen conocimiento sobre las partes de la guitarra y que sin embargo a algunos aún les sigue generando dudas. Con este pequeño artículo intentaremos que las cosas queden claras y se disipen las dudas acerca de esta palabra de significado tan sencillo pero que tantos conflictos genera.
Se llama traste a un segmento del mástil de la guitarra (o cualquier otro instrumento que los tenga) y se extiende en toda su anchura (que no longitud) para dividir en partes prefijadas a modo de intervalos con relación al mástil y técnica del instrumento. En aquellos instrumentos de la familia de la guitarra, cada traste equivale a un semitono, ya que según el sistema musical occidental, cada escala se divide en 12 semitonos (de ahí el número habitual de trastes). En la mayoría de los instrumentos modernos y actuales, los trastes son pequeñas piezas de metal insertadas en los propios mástiles, aunque en algunos instrumentos del Este, se utilizan cuerdas e incluso piel atadas alrededor del citado mástil. Realmente, cada cultura, tiene su modo propio de realizar estas piezas para sus instrumentos.
El funcionamiento de los trastes es el siguiente: Cuando presionamos la cuerda con un dedo, el traste reduce la duración de la vibración de la propia cuerda, modificando así el tono de la nota. El traste proporciona un gran nodo de sonido, que puede ser variado durante su ejecución con el mismo dedo con el que se está pulsando, produciendo un sustain en la nota emitida, el cual sería mucho menor en caso de que el instrumento no tuviera trastes. El hecho de que haya trastes en un instrumento ayuda tremendamente a conseguir una afinación más precisa, a la vez que facilita la formación de acordes, pero por otro lado, recorta la capacidad creativa del intérprete, que se ve limitado a ese espacio entre trastes para ejecutar cualquier canción. Para enmendar este pequeño problema, algunos guitarristas recurren a la técnica del bending, con la cual recortan un poco de terreno a los trastes. Debido a la configuración de los mástiles de las guitarras, la distancia desde el traste 0 al traste 12 debiera ser exactamente la misma que desde el 12 en sentido inverso, dividiendo la cuerda en dos partes simétricas, pero la cuerda es sometida a una tensión tanto a la hora de afinarla como a la hora de tocarla, con lo cual se puede ajustar el puente de la guitarra para lograr esa división exacta.

Existen un par de variaciones con respecto a los trastes tradicionales: Hay algunos trastes, que en lugar de permanecer perpendicularmente con respecto al mástil, lo hacen como si estuvieran inclinados, y aunque pudieran ser realmente más ergonómicos, solo hubo dos marcas de guitarras que se atrevieron a comercializar ese diseño de trastes. Rickenbacker tuvo en el mercado a finales de la década de los 60 varias guitarras con esa modificación en los trastes, y en la actualidad, las guitarras de la marca Novax todavía los ofrecen. Naturalmente, también existen ciertos luthiers que realizan sus trabajos de esa forma, que recuerda ,con su visión angulosa, la antigüedad de una técnica que se vio por primera vez en el S. XXVI, presente en una variante del laúd llamada orpharion. Por otra parte, también existen una técnica para distribuír los trastes en la que realmente no se insertaba pieza alguna para marcar las posiciones, sinó que se extraía levemente hacia fuera parte de la madera del mástil, lo cual otorga una mayor rapidez de ejecución. Hubo un tiempo en que era una técnica muy popular entre los guitarristas de heavy metal aunque realmente proviene de otros instrumentos más antiguos.

También nos podemos encontrar con instrumentos cuyos mástiles no están completamente llenos de trastes, sinó que sólo están cubiertos parcialmente, de maner que dejan parte del mástil (generalmente la parte destinada a las notas más agudas) sin trastes para así poder afinar con mayor precisión la nota deseada. Asimismo, también existen instrumentos con mástiles sin trastes, con los cuales la afinación se hace al principio mucho más complicada, pero también mucho más rica en matices y tonos. Sin duda, un nuevo mundo de sonidos por explorar

Panki. dijo
Hola Miguel!
Bueno me pasaba y ví este último artículo que has escrito "Vocabulario técnico" y dejame decirte que esta super interesante.
A pesar que no sé tocar Guitarra, me interesa porque es similar al Violín y me puede servir para el futuro ya que mi madre me dice siempre que la guitarra es linda y que le pida a mi padre me enseñe y bueno tu sabes como son las madres, un poco insistentes, jejeje.
Un beso guapisimo, nos vemos.
Atte. Panki.
22 Septiembre 2006 | 07:11 AM