Brian May Red Special, una guitarra histórica
Después de dos meses y medio con el blog "cerrado por vacaciones" (aunque no haya avisado de ello, creo que se ha hecho más que evidente para aquellos que lo visitáis) creo que este momento es el idóneo para volver a llenar de artículos este pequeño rincón de los instrumentos de cuerda, ya que estoy completamente a rebosar de pequeñas ideas que mantendrán viva la dinámica de posteo cada pocos días. Espero que esta espera os haya sido leve (si es que algun@ esperaba volver a leer nuevos artículos) y sin más que añadir, entremos en materia con la protagonista de la entrada de hoy, la cual corta la cinta de inauguración de la nueva sección titulada Guitarras con nombre propio, aunque bien podría entrar también entre las Guitarras interesantes. Se trata de la tremendamente conocida Red Special, creada y diseñada por el mismísimo Brian May. Aquí podéis ver como fue el proceso de creación y construcción en un artículo que copio textualmente desde
El Blog de Queen con algún que otro añadido extraído de Wikipedia y varios retoques de mi cosecha de carácter ortográfico, sintáctico y semántico:
La historia de esta guitarra comenzó en 1963, cuando Brian May (con tan solo 16 años) se dio cuenta de que con su guitarra acústica no podia interpretar las canciones que escuchaba en la radio y que trataba de emular. Así que decidió cambiar su guitarra acústica por una eléctrica, pero en esa época el joven Brian no disponía de dinero para comprarse las caras Gibson y Fender que habían en el mercado. Por lo que con la ayuda de su padre, Harold (un ingeniero electrónico), decidieron embarcarse en un difícil proyecto: fabricarse su propia guitarra, trabajo que comenzaron en Agosto del año 1963 en un dormitorio de su casa convertido.
Para la elección de materiales, Brian se tuvo que buscar la vida. Por ejemplo, para el puente utilizaron la madera de una chimenea que un amigo de la familia iba a tirar. La madera era de puro caoba, pero estaba vieja y algo apolillada, pero Brian consiguió darle forma a mano. Así lo explica él mismo a una revista:
El puente formaba parte de una chimenea que íba a ser destruída. La madera de caoba era de buena calidad, pero era tan vieja que estaba algo apolillada. Rellené los agujeros con madera de cerillas y los cubrí con una capa de plástico (hay un montón en el cuello, aunque ahora se está comenzando a desprender un poco.
La caja de la guitarra la hicieron de un robusto trozo de roble. En un momento determinado, una de las herramientas estropeó parte de la madera de la caja y Brian se sintió tan frustrado que tiró todo por la ventana, y tuvo que empezar de nuevo el trabajo. Las herramientas que utilizaron a lo largo de todo el proceso de fabricación eran tambien hechas a mano, y las que no lo estaban, eran herramientas sencillas:
En el lugar en el que están unidos el cuello y el puente, solo utilicé un cortaplumas y papel de lija, porque no teníamos ninguna herramienta más compleja.
Para los trastes, Brian rebuscó en la caja de costura de su madre Ruth, y encontró unos botones de madreperla. Esos botones se convertirían en los marcadores de los trastes de la Red Special, botones que aún hoy, permanecen en la guitarra. Las cuerdas de la guitarra tuvo que comprarlas al no encontrar ningún substituto.
El siguiente paso era construir los fonocaptores. Brian construyó unos con cable de cobre atado a unos magnetos, pero el resultado no fue el esperado, asi que decidió comprar unos Burns Tri-Sonic de precio no demasiado elevado, aunque a Brian no le gustó tampoco el resultado y decidió hacerles un pequeño retoque:
Los volví a enrollar todos y los rellené con araldita, menos el del treble, que probablemente lo haga algún día.
El brazo para el trémolo lo hizo con un trozo de acero bastante especial, que él mismo moldeó después. Para equilibrarlo utilizó dos válvulas de motocicleta:
El brazo para el trémolo es una de esas cosas para aguantar la cesta de las bicicletas y el nudo del final está hecho de una aguja de hacer ganchillo. Los muelles del trémolo son de una motocicleta (he olvidado de que tipo), pero un amigo mío tenía montones de muelles de válvulas de motocicleta, y usamos éso.
Y por fin, tras un año y medio de trabajo, y con un coste de tan solo 8 libras esterlinas, la Red Special emergió. No se parecía a ninguna otra guitarra y su sonido era y es bastante peculiar, diferente al resto de guitarras convencionales. Antes de tener la guitarra totalmente terminada, Brian la llevó al colegio, pero se sentía incómodo porque no tenia el aspecto de una guitarra comercial. Pero, tras pulirla y barnizarla, la guitarra quedó impecable y ya parecía una de las profesionales. Al volverla a llevar al colegio, sus amigos quedaron tan impresionados que uno de éllos le ofreció cambiarsela por su guitarra comprada en una tienda. Brian, lógicamente, se negó y continuó buscando el sonido que el perseguía para su guitarra. Tras muchos experimentos, descubrió que tocando con una moneda de seis peniques como púa, conseguia un sonido puro y limpio. Y usando esa moneda es como ha tocado Brian en todos los discos y en todos los conciertos de Queen.

Pero además del diseño original de Brian May, también existen algunas réplicas, algunas de carácter comercial y otras muchas realizadas por jóvenes aficionados de manera artesanal, emulando completamente paso a paso la manera original de construcción (aunque éstas han tenido mucha menor repercusión, como es lógico). Algunas de las más destacadas a nivel comercial son las siguientes:
En 1984, la prestiogosa marca Guild, empezó a trabajar en una réplica de la increíble Red Special para comercializarla a gran escala y a nivel mundial.
Hace poco, la marca de guitarras Guild se puso en contacto conmigo para sacar el modelo Brian May. Así que nos reunimos y charlamos sobre el tema. Cogieron mi guitarra, la desmontaron y tomaron medidas, y llegaron a la conclusión de que podían hacer una muy similar a la que yo había fabricado hacía un montón de años. Esperemos que saquen una guitarra Brian May que suene como la mía.
La guitarra fue lanzada en Estados Unidos a finales de Junio de 1984 con el nombre de BMH1. Brian había quedado muy contento del resultado final de la guitarra. Guild le regaló una de los primeros ejemplares, y la utilizó varias veces en conciertos y en estudio. Pero Guild vendió pocas guitarras y decidió retocar un poco el instrumento para conseguir abaratarlo (costaba 1200 libras esterlinas). Ésto no le gustó nada a Brian, y rompió su relación con la firma tras varios meses de mutua tensión.

A finales de los 90, el luthier australiano Greg Fryer restauró la Red Special arreglando los pequeños y grandes problemas que tenía la guitarra a causa del desgaste, dejándola casi como nueva. También fabricó 3 copias de la misma (Brian las bautizó George, John y Paul), entregándole 2 a Brian y quedándose Greg con una.
En 2004, el luthier inglés Andrew Guyton comenzó la fabricación de 50 copias de la Red Special. Cincuenta en rojo (por el 40º aniversario de la guitarra) y 10 en verde (a Brian le gustaban mucho las réplicas de la firma Guild hechas en ese color).
A principios de 2006, la guitarra fue nuevamente objeto de mejoras siendo instalado en ella un nuevo jack e incluso reemplazando el traste cero. El retrasteo completo del mástil fue sugerido para facilitar a Brian la ejecución (ya que, después de la gira de 2005, Brian sufrió de dolores en su mano izquierda), pero Brian no quiso saber nada al respecto de esa modificación y se mantuvo al margen.
A lo largo de toda su carrera, Brian ha tenido con su Red Special un cuidado especial. Siempre tuvo a su lado un técnico que se ocupaba del mantenimiento y de que el sonido fuese el mismo, al que Brian nos tiene acostumbrados. Pero muchas veces, Brian ha mimado demasiado a su guitarra. En una ocasión, Brian se dirigía a Inglaterra para reunirse con el resto de la banda, y en el aeropuerto le impidieron facturar su guitarra como equipaje de mano, a Brian no le hizo ninguna gracia que su Red Special viajase con otras maletas y bultos, con la posibilidad de que sufriese algun daño, así que, compró un billete de tarifa infantil, para que su fiel compañera viajase sentada a su lado, como si de un niño se tratase. Curiosa anécdota.
Y aún hay más. En la penúltima convención del Club de Fans en Inglaterra, los asistentes pudieron hacerse una foto con la auténtica Red Special por el precio de una libra esterlina (dinero que fue a parar a la fundación Mercury Phoenix Trust de ayuda para afectados y familiares de afectados por el SIDA). Además, pagando 40 libras esterlinas, le enviaban la foto al propio Brian, que las devolvería firmadas.
En fin, que como podéis comprobar, ésta es una guitarra con historia propia y que aún sigue sonando en los escenarios de todo el mundo tañida sabiamente por su mítico creador. Para que disfrutéis de su maravilloso y peculiar sonido, os enlazo una emotiva actuación en la que Brian se luce particularmente con el solo.




Nully dijo
No conocía esta historia... debería culturizarme más :3
Mola ^____^
21 Agosto 2007 | 02:53 AM