CENTRAMIENTO Y "CABREO POSITIVO"
Muchas veces nos hallamos dispersos. Un poco de trabajar, un poco de ponerse a mirar el correo electrónico, y otro poco de atender a ciertos motivos que no son productivos y no se corresponden con los verdaderos momentos de ocio.
Al estado de centramiento se tiende con el trabajo constante. Ese no parar en la búsqueda de la consecución del objetivo provoca la calma mental, la tranquilidad de conciencia y, además, la progresiva mejora en lo que el individuo hace y elabora.
Es la unión con la verdad. Es el "cabreo positivo"; por el cual el hombre no es que esté "enfadado", pero actúa como si lo estuviese en cuanto a tomar de este estado el aspecto de la "frialdad". Se elimina así todo acto ineficiente y se tiende hacia la corrección en la forma de estar y de proceder.
Si ponemos un solo ejemplo. Aquel por el cual conducimos una moto con la cabeza desviada, pensando en tonterías. Acelerando de más... Hasta que estamos a punto de tener un susto sin tenerlo. Es entonces cuando entramos en "cabreo positivo" y cuando vemos que hay que estar tranquilos y hacer las cosas bien.
