el vientre del fontanero
rasgando entrañas entre la piel de veinte cocodrilos jóvenes pero desenvueltos sin ningún tipo de timidez aparente los albañiles han terminado de edificar la casa del arquitecto enjuto y calvo pero para sorpresa de tres camioneros amigos suyos de infancia se han dejado de terminar una terminación de la terminal del termo y temo que será un percance áureo o enriquecedor o Lázaro... Veremos.


Esparzo, parto, poso palabras, dibujos... Mis palabras, mis dibujos...
finchu Carrera García dijo
Hacía tiempo que no pasaba, veo que has seguido trabajando en tu linea, siempre sorprendente, buen trabajo.
14 Octubre 2007 | 02:32 AM