UNA HISTORIA DE LA DECADA 1970
LA REVOLUCION DE LAS FLORES
Este cuento relata la historia de un muchacho llamado David, nacido en Santiago de Chile, sus amigos le dicen pelado, tiene 19 años, es delgado, de pelo largo, proviene de una familia de clase media, no tiene grandes problemas y vive con sus padres. Con sus amigos han planeado asistir al festival de Rock de Piedra Roja, se comenta que será una experiencia alucinante; Pato, que es su yunta (pareja de bueyes que tiran el mismo carro, y como se define acá al superamigo), ya había pedido permiso a sus padres para pasar unos días en Viña del Mar, supuestamente en la casa de unos tíos de David; y, a su vez, él también les dijo a sus padres que iría a la casa de unos familiares de Pato en Viña. Ese día viernes se juntaron como de costumbre en la plaza de la Villa El Dorado, sector comprendido entre Las Tranqueras por el este, Gerónimo de Alderete por el oeste, Vitacura por el norte y Avda. Kennedy por el sur, era medio día, ellos esperan la llegada de Ernesto, otro amigo con el cual partirían al festival, se sentaron en el pasto en la posición del loto, conversaban y planeaban junto a otros hermanos como sería esta locura, despues de un lapso de tiempo, por sus espaldas se escuchó la voz de Ernesto, al acercarse al grupo:
-- Hola hermanos, saludó haciendo el signo de la paz -- ¿están listos? -- preguntó,
-- Seguro hermano, estamos más que listos -- contestó Pato.
Ya estando los tres y luego de despedirse y desearse buena onda, se encaminaron en dirección hacia Avda. Las Condes donde tomarían el bus, que los dejaría en Los Dominicos. mientras esperaban, las personas que estaban en el paradero les gritaban:
-- !!! Córtense el pelo, cochinos !!! --,
-- !!! Parecen maricas con el pelo largo !!! -- .
Se sentían bien cada vez que escuchaban a la gente decirles cosas, a los pocos minutos llegó el bus, al subirse notaron la presencia de muchos jóvenes que al igual que ellos iban al festival, las demás personas que iban en el interior no se sentían a gusto con tal cantidad de mamarrachos chascones, luego de dar unas vueltas por distintos lugares de la comuna y cuando ya no quedaban casas, el bus dobló en una esquina y se estacionó en su garita terminal. Se veía bastante gente reunida al lado opuesto por donde se habían bajado. Era la entrada de un sitio que subía hacia una planicie en la precordillera, la entrada era un portón de alambres que estaba entre dos inmensas casas del sector, presurosos comenzaron a caminar y subir, había tanta gente linda, se sentía una buena onda. El lugar era una parcela abandonada con poca vegetación, por el camino de tierra húmeda y con bastante barro, caminaban de entrada y salida grupos de jóvenes hippies y otros que tan sólo querían ver el espectáculo. Los tres miraban a cuanto hippie iba o venía en busca de algún conocido, pequeñas fogatas a lo lejos se habían encendido y a su alrededor muchos hippies sentados compartían pitos riendo y contándose vivencias. Recorrieron en varias horas todo el lugar, buscando en donde poder comer algo, y tratar de encontrar a alguien conocido. Quedaban pocas horas antes de caer la noche. Cuando lo encontraron, David se quedó cuidando las cosas mientras Pato y Ernesto trataban de juntar leña para hacer una fogata, no fue fácil ya que por la falta de vegetación y la cantidad de gente que había todo lo que se pudiera usar para fuego estaba agotado;
-- Yo creo que tendremos que juntarnos con otros hermanos para pasar la noche -- dijo Pato
Asintieron con la cabeza y tomando las cosas comenzaron a caminar, a lo lejos se escuchaba el retumbar de unas tumbadoras y bongóes, el ritmo era Jingo del grupo de Carlos Santana. Mientras bajaban y sin darse cuenta se acercaron al lugar de donde venía la música, cuán increíble fue la sorpresa al ver a Miguel, otro hermano que era muy buena onda, tocando junto a otros hippies, no pudieron conversar con él porque estaba muy alucinado con la música, por lo que siguieron. Comenzaba el frío, ya la luz del día se terminaba, se agruparon junto a todos los que estaban bordeando el artesanal escenario, se sentaron y miraron hacia el poniente para disfrutar de la puesta de sol, que prometía ser hermosísima. De verdad, los faldeos precordilleranos de Santiago permiten ver la majestuosidad de la naturaleza.
-- Estoy tan ido -- comento Pato
-- Yo también -- dijo David perdido en la inmensidad de colores que les regalaba la naturaleza,
Ernesto no hablaba, sólo miraba a su alrededor, David buscó en sus ropas un cigarrillo, al encenderlo percibió la mirada de una palomita que estaba frente a él detrás de otros palomos, con picardía le hizo el signo de la paz en son de saludo, ella sonrió y miró hacia un lado. La encontró hermosísima, su carita era de ángel, de pelo castaño claro con un cintillo, se paró y caminó a su encuentro, al verlo ella hizo lo mismo pensando lo lindo que era el palomito que la había saludado, pasó alrededor de la gente y la enfrentó:
-- Hola palomita -- ¿estai sola?
-- No, vine con mi hermana que anda por ahí con su -- palomo... Me regalai un cigarro -- él sacó los cigarros de su morral y le ofreció, una sensación especial sintió al rozar su mano, se acercó más a ella para encendérselo, había un poco de viento, y le pregunta:
-- ¿Te gusta la puesta de sol? --
-- Si, y esta es super, los colores son alucinantes --
se sentaron, ella parecía sentir frío, le ofreció su chaqueta,
-- Que tierno soi --
-- Oye aún no sabemos nuestros nombres, ¿cómo té llamai? --
-- Andrea ¿y tu? --
-- David --
frente a ellos se detuvo una pareja, Andrea alzó su mirada y exclamó...
-- ¿Volvieron?, menos mal --
-- Si, y veo que no hai perdido el tiempo --
-- Hola --
dijo David y saludo con el signo de la paz
-- Es mi hermana Carola y Claudio su palomo --
-- ¿Soi hippie? --
le preguntó Carola en un tono de burla
-- No totalmente, pero trato --
le contestó parándose, mientras Claudio se acercaba a él para preguntarle
-- ¿De donde soi palomito? --
-- De aquí cerca, vivo en Las Condes --
-- Ah, soi un hippie de plata --
-- No... todo lo mio lo llevo encima --
-- Ya, no té pongai pesa'o Claudio... ¿nos vamos? --
interrumpió Andrea
-- No palomita, estamos recién empezando --
y mostró una botella de pisco en su mano derecha la que le ofreció a David
-- No hermano, estoy muy ido, gracias --
-- ¿Están buenos los pitos? -- preguntó
-- Si... me tienen alucinado --
-- Se nota palomito --
y volviéndose a Carola le ofrece la botella
-- No quiero más mi amor, estoy media cur'a --
-- Que güeno por que así me la tomo toda yo solito --
Carola, dándose vuelta nos dijo...
-- Bueno palomitos los dejamos, nosotros vamos a dar otra vuelta --
-- Tengan cuidado -- les dijo David
-- No te preocupí, sabemos andar solitos --
contestó Carola, los vimos perderse entre la gente, miré a Andrea y ella me preguntó
-- ¿No tomai copete?
-- Si... pero cuando estoy con mis amigos --
-- Y fumai pitos --
-- mmm...también --
-- Tuve un pololo que era como tú, más loco que un tiro al aire, el también fumaba marihuana y hacía puras leseras --
-- No todos tenemos la misma reacción, yo no hago leseras, menos cuando estoy con una palomita tan linda como tú --
-- ¿Y ahora andái volado? --
-- Si, un poco ¿porqué? --
-- Por eso encontrái a todas las palomitas lindas --
siguieron conversando y sin darse cuenta frente a ellos estaban Pato y Ernesto
-- Hola palomos --
los saludan haciendo el signo de la paz.
Por las miradas cruzadas entre ellos, era notorio que ya tenían que encontrar un lugar donde abrigarse, se pararon, Andrea los siguió y luego de un rato se despidió pasándole a David un pequeño papel, éste lo tomó y guardo en su morral. Caminaron callados, en la cabeza de David daba vuelta lo que le había dicho el palomo de la hermana de Andrea,
-- No por vivir en Las Condes soy diferente a los demás, ni tampoco soy rico, --
Aprendió a compartir todas sus pertenencias con sus amigos y eso lo hacía feliz,
-- Algún día cambiará ese modo estúpido de pensar. --
Lo que él no sabía, era que fuera de los limites de la comuna de Las Condes las cosas eran diferente, existía mucha pobreza, desigualdad, falta de trabajo, los jóvenes no tenían espacios suficientes para manifestar sus inquietudes, y éstos eran usados por los políticos para sus fines electorales. La historia escribió muchas páginas durante éste tiempo, existían fuerzas que pretendían por un lado, darles a los pobres acceso a mayores riquezas; y, por el otro, el temor de perder lo que habían acumulado por años. En esta lucha se introducían en la sociedad las drogas fuertes, las que les permitirían dominar sus conciencias. Esta historia no pretende llevar a la discusión el fenómeno capitalista ni socialista, es sólo una ambientación de tiempo y circunstancias del momento. Nuestros amigos ya habían prendido una fogata y se arrullaban en torno al fuego, la amplitud de terreno y la cercanía de la cordillera, hacia evidente el frío; recordemos además, que recién ha comenzado la primavera, hoy es 10 de octubre y quedan aún dos días más de festival. Esa noche fue larguísima, entre la bulla de las tumbadoras, el humo de las fogatas, cantos, risas y gritos, trataron de dormir.
dannyrockband dijo
PIEDRA ROJA FUE EL CONCIERTO ROCKERO MAS RECORDADO ASTA LA FECHA,
PARA LA EPOCA QUE SE VIVIO 1970 EN CHILE , NO DEJO DE SER IMPORTANTE
PARA LA JUVENTUD QUE AHI ASISTIO Y ESCUCHO NUESTRAS BANDAS EN VIVO DE ROCK.
UN SALUDO PARA AQUELLOS QUE AUN LO RECUERDAN Y SI TIENEN ALGUNA FOTITO O MATERIAL PARA PUBLICAR ENVIAR A MI CORREO vayrone9@hotmail.com O BIEN A myspace.com/dannyrockbatero
19 Enero 2008 | 12:04 AM