Regularmente uno aprende a amar de la forma mas dificil, pero de la única que conoce...Esa que nos enseñan en la televisión, en la novelas, en los cuentos de hadas…
Digo que es la mas difícil porque los seres humanos pretendemos siempre culpar a todo lo que “amamos” de causarnos sufrimiento, nuestra manera de amar siempre es el egoismo vestido de cariño.
Cuando amamos de una manera tal que entregamos todo y dejamos a un lado mucho de lo que tenemos o de lo que quisieramos tener, la mayoría de la gente pudiera describirlo como amor, un amor que duele…y duele mucho mas cuando de repente se va…
Cualquiera de nosotros ha experimentado ese deseo de no vivir un día, uno de esos días en los que nos enteramos de que un amor se fue, de que un amor nos engaño, de que un amor no fue como nosotros imaginamos, quizá como hubieramos deseado que fuera…
Lo mas logico es que también yo dijera que el amor es así, pero yo no lo creo…
Los seres humanos sufrimos por capricho, por la ironia tan vieja de pretender que todo en este mundo tenga que ser como a nosotros nos parece mas propio.
Es nuestro niño interior el que se tira al suelo y da patadas berreando cuando vemos que la persona a la que “amamos” esta desafiando nuestro modo de pensar y besa otros labios, se va de la casa, se va a vivir a otra ciudad o nos oculta un oscuro pasado..
Y así como lo cuento es el amor de las novelas, en las que antes o después de casarse la pareja protagonica tiene que lidiar con el engaño, la infidelidad, la partida de un ser querido, la muerte…o como en los cuentos de hadas, en los que las princesas sueñan con encontrar a un principe azul que las salve del encierro del castillo, de las malas hermanastras o de la envidia de la madrastra…y mas aun como en la televisión, en la que aprendemos que todo el amor quedara resuelto bajo las sabanas…
Pero para mi el amor quizá sea otra cosa…quizá no solo para mi, si no para muchos que a veces como yo se preguntan si el llanto que nos causa la desesperación de perder algo que sentimos como nuestro valdrá la pena o si tendra en verdad razón de ser.
La verdad es que hace poco entendí una cosa haciendome esa pregunta entre lagrimas…y no de tristeza…de felicidad…
“QUIEN AMA NECESITA PERDERSE Y ENCONTRARSE”..
sufrimos porque damos mas de lo que recibimos, porque nuestro amor no es reconocido o porque no podemos imponer nuestras reglas.
Esto entonces no quiere decir que nadie en la faz de la tierra que no comulgue con mi opinión no ha amado, no es lo que trato de decir, es mas, quien seria yo para juzgar si las personas a mi alrededor son o no capaces de amar…mas bien pienso que quizá comprendiendo el dolor del amor como una causa de nuestro propio ego podamos concebir de manera mas firme la verdadera razón del amar.
Los seres humanos nacemos libres llenos de instinto…cuando nos dan una palmada para obligarnos a llorar lo hacemos por instinto, a partir de ahí aprendemos a tener miedo, a tener lista la defensiva si alguien pretende hacernos daño…pero nacemos sin el miedo, con la confianza quizá de que solo saldremos del vientre de nuestra madre para conocer de cerca de quien nos dio la vida.
De ahí conforme vamos evolucionando, vamos creciendo y vamos casándonos con ideas que nuestros padres nos inculcan y que, a su vez, a ellos les inculcaron sus padres y así seguimos con una tradición milenaria, nos convertimos entonces en la combinación de 2 culturas, la de nuestra madre y la de nuestro padre…
Y así crecemos, aprendiendo que se debe hacer y que no, tratando de deshechar lo malo que exista en nosotros para agradarle a papá o a mamá, después para recibir recompensas, después para agradarle al resto del mundo, para tener aceptación y buscar un lugar en la tierra donde podamos asentarnos, encontrar una razón de vivir y comenzar con la misma historia de combinación de costumbres que con el paso del tiempo aprenderan nuestros hijos.
…..Pero esa idea me asusta, mi poco sentido comun es lo que me hace pensar que no todo debe ser así, tan liturgico, tan igual…tan insípido.
El amor debe ser algo mas que obediencia y fidelidad, debe ser mas que sufrir cuando no se esta con el ser amado, debe ser mas que ansiedad de mirarse, de besrase, debe ser algo mas que compartir algunas ideas y tolerar otras, debe ser mas…
Como eso del matrimonio..a cuanta persona le he preguntado resuelven por decirme que es un infierno, que se les ha ido en puro sufrir, que es mucho sacrifico, que mas bien es mejor quedarse solo…y miles de preguntas llenan mi cabeza…¿sera eso verdad?...sera tan horrible compartir tu vida con alguien?
Y es que recordando mi niñez, las bolsas de mandado y mi mama comprando limones entre lagrimas, me hacen preguntarme si sera necesario sufrir tanto para estar con alguien a quien quieres…
Yo no me imagino uniendo mi vida a una sombra que me deje sola, y mucho menos pretendo casarme solo para ahuyentar la soledad…a mi me gustaria de verdad compartir, sentir que indudablemente encontré el sitio donde quiero estar y no donde llegue por error…no pienso en el matrimonio como una atadura….pero es difícil concebir algo hermoso si me lo han pintado desde el principio como uno de los grandes males del hombre.
En verdad deberiamos dejarnos perdernos primero antes de volvernos a encontrar…es una forma loca de concebir el amor pero me suena mas lógica que la que mis padres me han enseñado…perderse…si perderse…en unos ojos en unos labios…en un ser…estar dispuesta a encontrar una faceta nueva de uno mismo ante el sentimiento del amor…quizá alli este la clave…Aprender a ser la nueva persona que el destino decidio entregarle toda entera a otro ser..
Y es que es lógico, el amor nos cambia, nos hace sacar lo mejor de nosotros mismos ante esa persona a la que amamos el problema de la desilusión del matrimonio es cuando nos encontramos en nuestros propios hábitos, con nuestra manera de vivir y compartir en familia con alguien a quien solo estamos acostumbrados a ver de vez en cuando y poniendo nuestra mejor sonrisa, solo divirtiendonos…
Ese es el preciso instante en que nos confundimos… porque es difusa la imagen tanto de nuestra pareja como la de nosotros…y decimos “en el noviazgo no era así…”
Claro, en el noviazgo te “perdiste” por así decirlo, tu eres una persona de un modo, pero llega el amor y lo cambia todo, el color de las cosas, tu forma de ver la vida, quizá hasta cosas tan simples como tu forma de vestir…pero cambia…te vuelves de otro modo y entonces decides “perderte” ahogarte en un sentimiento tal que muchas de las cosas que no hubieras dado por nadie antes las des sin medida, tal que las cosas que nunca hacias o ni siquiera te agradaban ahora se convierten en parte del itinerario, porque te perdiste…porque estas amando…
Pero cuando llega el matrimonio, esas alas de los pies bajan de vez en cuando a tierra cada vez que hay algo en el hombre o la mujer de tu vida que después de todo ya no te simpatiza diario…que quizá te enoje…que quizá te haga llorar…y sabes porque? Porque no maneja tus misma reglas, porque el aprendio a vivir de modo distinto al tuyo, porque el crecio en otro hogar…y eso es difícil de asimilar…
Ahora comienza la otra etapa…ya te perdiste en el amor…y estos cambios tan bruscos?... es solo que te estas encontrando….si, porque todo tiene que tener un equilibrio y si vivimos empecinados en gobernar bajo nuestras reglas nunca nos vamos a encontrar dentro de un mundo que comienza a ser de 2…
Quienes no se encuentran entonces cometen muchos errores… a veces se lleva tiempo al encontrarnos de nuevo, por que la realidad para entonces es que ya no eres ni la misma persona antes del amor, ni la que se perdio durante que amo…ahora necesitas ser la que surgio después de perderse….la que se encontro, se miro al espejo un día y dijo bienvenido el cambio…
Es importante esto de asimilar el cambio…quienes no cambian, quienes no se encuentran deciden quedarse en la etapa de perderse y entonces van en busca de quien les brinda otro “noviazgo” por así decirlo, y se pierden otra vez en otros labios, en otros brazos…lo peor es que no cualquiera aprende a la 2ª vez…somos humanos…y llega la 3ª, la 4ª….y quizá no seamos nosotros los que no hemos decidido encontrarnos, sino nuestra pareja, y este es el verdadero lio en el que vivimos los seres humanos, mis padres, tus padres, quizá el futuro de nosotros…
Por eso, ahora que estoy en la etapa de perderme quisiera aprovechar cada minuto y cada instante…quisiera que la chispa que despiertas en mi siga viva, que el hombre de mis sueños siga vivo aun con la calvicie en el futuro o la piel menos erguida…pero antes de encontrarme debo perderme, no pienso poner límites, estoy dispuesta a perderme completamente, para que así, pueda encontrarme con la misma vehemencia y pasión con la que me perdi…..
DASOLEBELLO