Silestone, la revolución del cuarzo
¿Estás reformando tu cocina o cuarto de baño? Seguro que una de las marcas comerciales que más has oído a la hora de optar por una buena encimera es Silestone. Sin embargo, son muchos los que no tienen claro en qué consiste concretamente esta clase de revestimiento. Se trata de un tipo de superficie que, en pocos años, se ha convertido en uno de los artículos estrella de una empresa española que ya opera en todo el mundo, Cosentino. Su éxito radica en reunir lo mejor de la piedra natural y la cerámica en un mismo producto, fundamentalmente gracias al cuarzo, una opción elegante, higiénica y original de decorar tu casa. Silestone es una superficie constructiva y ornamental relativamente nueva en el mercado. Lleva desarrollándose desde 1990 y actualmente ya configura una alternativa sólida a los tradicionales revestimientos cerámicos. Sus aplicaciones más habituales apuntan a las encimeras de cocinas y baños ("el 70% de las clientes se decantan por este uso", señala Alfonso Santiago, Director de Marketing de Cosentino), aunque su versatilidad va mucho más allá: suelos, paredes, mostradores de comercios y bares, escaleras, bañeras, mesas...
El material
El cuarzo es la piedra elegida para elaborar las planchas de Silestone, un material natural, resistente y con muchísimos matices de color, lo que ofrece muchas posibilidades decorativas en casa. Está compuesto de un 94% de cuarzo natural, una piedra que deriva de la cristalización magmática del calcáreo.
Por su dureza y resistencia a los ácidos, es frecuente su uso en la fabricación de los más variados productos que requieren precisión y amplias prestaciones. El formato más habitual en el que se comercializa Silestone es en tablas de 304 x 138 cm. y 304 x 133 cm, disponibles en tres grosores distintos: 12, 20 y 30 mm. (el precio aumenta cuanto más grosor tenga la plancha). Existen asimismo en 49 colores diferentes, aunque las gamas aumentan año tras año.