Publicidad:
Logo de La Coctelera

dEdOSmENTALES

19 Septiembre 2006

las Darley

El señor Damián tiene 89 años y era el cartero del pueblo. A día de hoy me siento su amiga. Más "rojo" que las arañas es de los que opinan que revisar la "memoria histórica" no tiene sentido porque si nos ponemos a desenterrar muertos no haríamos otra cosa y, aparte, le jode que se muere recordar que perdió la guerra... "Perdimos y punto. Ya está. Lo que quisiéra es que ganáramos la próxima... si la hay, y revisaran los otros su memoria". Yo siempre estoy de acuerdo con él porque me mola estarlo, porque en verdad lo estoy y, sobre todo, porque era "megaguapo" de joven.
Me contó que de chaval le encantaba jugar al futbol pero no tenía botas, ni el ni nadie en el pueblo. Eso sí, de cuando en cuando se las veían con los chicos de los Molinos entre los cuales uno, el Manrique, calzaba sus propias botas, de reglamento. "Menudo efecto que le daba al balón!".
El señor Damián con 13 años trabajaba cuando salía de la escuela ayudando a su padre en lo que fuera y, a cambio, recibia, si bien no siempre, 20 centimos. Ahorrando ahorrando un día tuvo ante sus ojos la cantidad de 12 pesetas o lo que era igual: el precio de unas preciosas botas de futbol que había visto en Madrid, en la calle de Toledo, cuando estuvo en la comunión de una prima. Loco de emoción corrió a decirle a su madre que le acompañara.
"Y el trayecto?, quién lo paga?".. responde la madre. "No me lo puedo creer", debió pensar el señor Damián, eso siginificaba, por lo menos, 3 semanas más de futbol en "chancletas" y, lo que era aun peor, explicar al equipo que a Madrid no se podía ir andando.
La mañana que estuvo plantado delante de la zapatería de la calle Toledo, miró el escaparate, calibró el desembolso y de la mano de la madre entró a por sus botas.
"Quiero las Darley del escaparate". Al momento el dependiente aparece con una caja de la que surgen, tremendas de bonitas, las botas de futbol reglamentarias.
"Siéntate, vamos a probártelas"... Por primera vez en su vida Damián descubre que, dependiendo del precio, las cosas pueden probarse e, incluso, probarlas sentado. Lo que ocurre a continuación es fácil imaginarlo. La dicha sublime. Vivir merece la pena.
De vuelta al pueblo Damián cuenta los minutos por horas, entre otros motivos, porque ni el ni su madre han previsto el desembolso que supone una ración de churros en la capital. Cuando la vía se curva a izquierdas y el tren enfila la sierra, mi amigo agarra la bolsa con las botas y se asoma a la ventanilla, algo le dice que... Bueno, todavía falta. Otra parada.
Ahora sí, con un vendaval revolviendo su pelo y achinando los ojos intuye la silueta de la estación que se perfila a lo lejos... Sí!!!, lo sabía!, en el andén, esperándole, están todos los chavales del pueblo en una horquilla de edades que comprende desde los 2 a los 18 años; los más pequeños de la mano de sus hermanos, los demás dando saltos de metro y medio. Una mano agita en el aire la bolsa que todos esperan. Una voz se alza, el inevitable aguafiestas: "...Traes las medias?!!".Silencio de décima de segundo... Qué demonios!!. Ya pensarán en eso.
Durante unos momentos Damián , adorable inocencia, siente (también por vez primera) que esperan por él....
Esto último lo añado yo... y...
....pues nada que así se queda.

Tags: pueblopeople

servido por dedosmentales 5 comentarios compártelo favorito

5 comentarios · Escribe aquí tu comentario

rudolf

rudolf dijo

Creo que ya se cuál es el secreto de tu genialidad (literaria, claro...): Tu elección de los detalles: contaminan tus relatos de credibilidad y hacen que todo funcione! Go ahead, always ahead!!

21 Septiembre 2006 | 04:48 PM

Maite

Maite dijo

El mundo está lleno de gente interesante. Sólo se trata de que se encuentre con otros de su mismo calado, para que sepan reconocerse ;-)

22 Septiembre 2006 | 09:25 PM

Davichof

Davichof dijo

Estupendo retrato del señor Damian, la gente solo quiere que se le escuche, pero casi ninguno sabemos escuchar, no nos enseñan. Tu si has sabido escucharlo y sobre todo trasmitirlo. Un abrazo

24 Septiembre 2006 | 11:53 AM

ana

ana dijo

Si le conociérais... guuaaauuu... Es un viejito increíble, con una voz y un porte que pa´que... el mismo que por un caída tonta tuvo q

25 Septiembre 2006 | 07:40 PM

ana

ana dijo

no sé que coño ha pasado que ha salido disparado el comentario.
Sigo. Pues tuvo que ayudarse de una muleta y en la calle se cruza con una vecina que le dice: "Sr. Damián!, anda que no se maneja ud. bien con la muleta!". A lo que responde: ..." Pues porque no me ha visto ud. con el capote!". Le adoro.
gracias, joder! gracias a los tres!

25 Septiembre 2006 | 07:46 PM

Escribe tu comentario





Sobre mí

ana. Una chica de pueblo con los gustos e intereses propios de las chicas de pueblo. CAMadrid. En danza desde 1985/Oct.

Buscar

suscríbete

Selecciona el agregador que utilices para suscribirte a este blog (también puedes obtener la URL de los feeds):

¿Qué es esto?

Crea tu blog gratis en La Coctelera