gilipolleces
Me pregunto cómo serán los monstruos que el sueño de la razón produce...
La mía, mi razón, la que pulsa esto, sólo me permite sueños profundos o inquietos... sueños de 2, 4, 9 o 12 horas, reparadores o claramente insuficientes. Sueños irreflexivos, duerme velas, sueños extraños -como todos-, travellings de esa existencia virtual e insoldable, compañera de por vida de todo bicho viviente. Imágenes y sensaciones de despegues y vuelos de Campanilla consecuencia, por ejemplo, de un tampón rebosante o cenas tan copiosas como estúpidas. Pesadillas de calvicies repentinas, de dientes que se desmoronan o miembros atenazados. Gilipolleces.
Esta razón que habito o me habita, el arroz caldoso de neuronas que se cocina en la trastienda de mis ojos me concede la facultad de preguntarme por la apariencia de unos monstruos que, segun dicen, toman cuerpo en cierto tipo de razón. Ya ves tú!...Le demando un Mercedes y me invita al cine. Le suplico un crucero y me compra un bono de cercanías.
Quiero mis monstruos!. No esas caras viejas y gastadas de tanto intento fallido, muecas descoloridas de casa encantada en el parque de atracciones.
Mis monstruos... Los que me harán desear no haberlos invocado.
Quiero desenterrar el sueño dormido de mi razón. Extender el tuétano de mis huesos en rebanadas de vida. Afrontar los días sin papel celofán. Intuir el secreto. Arrepentirme. Temblar.
Despertar de una vez.
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qasid dijo
Fine... llevo 30 minutos frente a tu post.
Lo habré leído unas 12 veces.
Esférico, brillante, azul, con reflejos de negro carbón.
A falta de palabras, espero que la descripción de imagen te sirve.
Es simplemente hermoso.
Y eres simplemente grandiosa.
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16 Mayo 2007 | 07:57 PM