N-9

A veces cambias mi sangre por espuma de cerveza
y rozo con la yema de los dedos las palabras,
cuando tratan de tumbar mi cuerpo a tierra.
El caso es amanecer y que las calles roben tu nombre
para que al perseguir mi sombra no me pise los cordones.
Los enamorados son coordenadas pasadas de vuelta
desde que la vida pasa por delante de mis labios.
Los corazones sufren como la hierba en las aceras
y nosotros sobrevivimos bajo la marquesina del N-9.
Hay días en los que los ojos me delatan,
en los que busco las palabras y apareces tú.
Entonces es cuando borro todas mis huellas,
y necesito huir porque estoy realmente mal.
Emocionar con las manos desnudas y lentas,
robar sentimientos tendidos en la tormenta
y pensar que pudo ser peor, si no fueses tú.
Nunca entendieron que sentir no es hablar.
A veces confundías la realidad con la verdad.
Ahora da igual, nunca tuviste valor para aterrizar
sobre los días que sobrevuelan nuestra cabeza.
El caso es amanecer y que las calles roben tu nombre
para que al marcharme no tropiece con nuestros corazones.
Agárrate fuerte, sólo soy un desastre con problemas
porque nunca pudiste cruzar los ojos conmigo.
Ni si quiera lo sabías, pero todas mis promesas
eran pedazos de canción que te escribía en el N-9.


golosinas dijo
plas, plas,plas! otra otra! :-D
que decir de esta poesia? buff dificil, cuando cada verso es mejor que el anterior. rescato la frase: "a veces confundias la realidad con la verdad" me ha hecho pensar.
saluditos!
8 Diciembre 2007 | 01:00 PM