El poeta mercenario a tu servicio
"Ella es mi chica, pero aún no lo sabe",
solía repetir en los portales impares
donde las putas comerciaban
con libros de Ángel González.
Hay días para estar hundido
como plomo suspendido en los neones,
como pompas de jabón sin dirección.
No me canso de escribir golpes y balas,
más heridas y menos cicatriz, ya sabes...
Tengo clavadas miradas y lugares
donde estuvimos calados frente a frente,
donde quedamos enganchados a la vida.
Las noches que me querías besar,
las noches que me querías matar.
El poeta mercenario a tu servicio
que regalaba previo pago pasos en Gran Vía
a la niña que cerraba los ojos en Castellón.
La marquesina del autobús y mis descuidos,
tu manía de pensar demasiado y la estación.
Los impactos y el remite de tus labios;
que vuelan por la calle de en medio.



golosinas dijo
historia con ese toque de "femme fatal".
versos que no dejan indiferente.
besitos.
29 Marzo 2008 | 12:33 PM