Me miro en el espejo, pensando la manera de cubrir las ojeras, me acerco, observo las arrugas que circundan mis ojos, los entorno viendo que aún salen más. Después de enmascarar mi aspecto, salgo corriendo de casa, con ansiedad y desánimo, corriendo más por fruto de la angustía que de la prisas reales por llegar a mi destino. Durante el camino ...