¡Demonios!

Inevitablemente la sospecha se hizo certeza:
los demonios yacen agrios en mi cabeza.
Me invadieron hace tiempo y aún les queda un largo rato
me van desintegrando de a poco, me van matando despacio
Me convidan de sus mieles y envenenan mi letargo
me desalman suavemente y vacío me voy quedando
me relamen las heridas, esas que no cicatrizan
me van apagando la risa, me voy extinguiendo deprisa
Y aunque no soy presa fácil y algo queda de mi ser
siempre me termino rindiendo, siempre me toca perder
ahora caigo ante sus devociones, me llevan las tentaciones
se me entreveran las ficciones,me rebalsan las confusiones
Y vuelven con todo a la carga una vez más
sin motivos ni piedad pero con gran facilidad
vienen por mis soles y mi esclava libertad
vienen de a montones a saquear mi humanidad
Así estaré una y miles de veces más
hasta que se dignen a marcharse de acá
hasta que me lleven consigo a la par
hasta que explote en mi demencia mortal.


peperine dijo
Je, je!! La culpa es de los demonios?
la culpa no sera de la morada?
quien los dejó entrar?
por que creyeron o por que les place ese cuerpo?
quién les da de comer?
Rompe los limites de tu piel, que el sol queme e invada todo tu ser,
sin culpas, no hay tiempo, el horizonte es la posibilidad,
se pasional porque nada queda.
1 Diciembre 2007 | 08:29 AM