Quizá el Parc del Laberint es algo más conocido en el exterior desde que se rodaron algunas escenas para la película "El perfume".
Algunos cinéfilos llegan a este parque atraídos por ser escenario parcial entre otras localizaciones en la ciudad de Barcelona, de la película alemana El Perfume - Historia de un asesino (Original: Das Parfum – Die Geschichte eines Mörders), del director Tom Tykwer del año 2006, un drama basado en la la novela del mismo nombre de Patrick Süskind.
Un poco de historia del Parc del Laberint:
(del blog Barcelonatural que comparte conmigo su pasión por Barcelona)
Las obras se iniciaron en 1791 cuando Joan Antoni Desvalls i d'Ardena, sexto marqués de Llupià, propietario del terreno, creó el diseño de un jardín neoclásico con la colaboración del arquitecto italiano Domenico Bagutti y era principalmente un jardin neoclásico con el famoso laberinto de cipreses que da nombre al parque, dos pequeños templos y un pabellón dedicado a las nueve musas.Aparte de estos elementos podemos encontrar esculturas, fuentes y cascadas, todas dedicadas a figuras de la mitología griega. La ejecución de las obras corrió a cargo de Jaume y Andreu Valls y del jardinero francés Jospeh Delvalet.
A mediados del siglo XIX, los descendientes del marqués ampliaron el parque, bajo la dirección del arquitecto Elies Rogent, por el lado del torrente d'en Pallós, con un jardín romántico con parterres, plazas, grandes árboles y una cascada.
Además, se añadió al jardín neoclásico un canal de agua entre la terraza superior y la intermedia.
En 1880 se creó un jardín doméstico al lado del palacio Desvalls. A finales del siglo XIX, esta finca se convirtió en el escenario de veladas sociales y culturales con representaciones de teatro al aire libre.
En 1967, la familia Desvalls cedió el parque al Ayuntamiento de Barcelona que lo abrió al público en 1971. Con fondos de la Unión Europea se sometió a una amplia restauración en 1994.
El parque es un jardín-museo con un número de visitantes limitado (máximo 750 personas al mismo tiempo), para preservar el ámbito natural y las estructuras del área. El antiguo palacio acoge desde 1993 el Centro de Formación del Laberinto, instituto municipal para la formación en jardinería, así como una biblioteca especializada.
Cerca de la entrada del parque se encuentra el antiguo palacio de la familia Desvalls, edificio con elementos de estilo neoárabe y neogótico. Dentro de este conjunto se conserva también la Torre Subirana, antigua torre medieval de defensa.
El parque, con una superficie de 9,1 ha, está dividido en dos partes: un jardín neoclásico y un jardín romántico. Por todas partes se encuentran piezas escultóricas, algunas con motivos de la mitología griega y otros con motivos rústicos, así como un gran número de fuentes, surtidores y balsas de agua.
El jardín neoclásico se extiende por tres terrazas escalonadas:
• En la terraza inferior se encuentra el laberinto vegetal que da nombre al parque, formado por 750 metros de cipreses recortados. En la entrada hay un relieve en mármol de Ariadna y Teseo y en el centro del laberinto una estatua de Eros.
• En la terraza intermedia, que se alza sobre el laberinto, destacan dos templetes de estilo italiano con estatuas de Danae y Artemis y columnas toscanas. Al lado de la gran escalera que sube al tercer nivel se encuentra un busto de Dionisio, dios del vino y la exuberancia.
• En la tercera terraza se levanta el pabellón dedicado a las nueve musas, coronado por una escultura que representa el arte y la naturaleza. Debajo se puede leer la inscripción en latín Artis Naturaque Parit Concordia Pulchrum (la armonía del arte y la naturaleza engendra belleza) y al lado Ars Concors Foetum Naturae Matris Alumbrat (el arte armonioso da luz al fruto de la madre naturaleza). Detrás del pabellón se encuentra un gran estanque nutrido por la fuente de la ninfa Egeria.
El jardín romántico se organiza en una serie de parterres a la sombra de grandes árboles. En el límite septentrional de esta zona del parque se encuentra una cascada. Del antiguo diseño sólo se conservan algunos vestigios, pero parece ser que el jardín romántico fue construido para aludir al tema de la muerte (había una copia de un pequeño cementerio medieval, hoy desaparecido) mientras que el jardín neoclásico gira en torno al tema del amor.







